Víctor Egío, hasta ahora diputado de Podemos en la Asamblea Regional de Murcia, ha renunciado hoy a su escaño y ha anunciado que mañana pondrá rumbo a Gaza para unirse a la Marcha Global por Gaza. “Vamos a romper ese bloqueo inhumano del régimen genocida de Israel, que amenaza a dos millones de personas con la muerte”, ha declarado.
La salida de Egío responde al acuerdo de coalición con Izquierda Unida, que preveía el relevo parlamentario en favor de José Luis Álvarez-Castellanos. Lo ha anunciado desde la tribuna del parlamento murciano con un discurso encendido: “La mayoría de ustedes representan los intereses de los que privatizan nuestra educación, nuestra sanidad, nuestros servicios públicos. Yo estoy aquí gracias a la educación pública y a la sanidad pública, a la que le debo la vida”.
En su despedida, Egío ha lanzado dardos a la mayoría parlamentaria, ha defendido su legado político y ha agradecido el respaldo de referentes del espacio morado como Irene Montero, Ione Belarra, Javier Sánchez Serna y María Marín. “Me voy tranquilo porque les dejo con la jefa de la oposición, que no les va a dar tregua”, ha afirmado en referencia a Marín.
Momentos de alto voltaje político y mediático
Durante su paso por la Asamblea, Egío ha protagonizado numerosos momentos de alto voltaje político y mediático. En una de sus intervenciones arremetió duramente contra VOX por criticar el Pacto Verde Europeo al mismo tiempo que defendían los aranceles de Trump.
En otra ocasión señaló la cara de Mazón que se le estaba poniendo al presidente López Miras por aceptar las imposiciones ideológicas de VOX para pactar los presupuestos autonómicos como acababa de hacer el presidente de la comunidad valenciana. PP y VOX han terminado pactando los presupuestos de la Región de Murcia para 2025.
Egío también ironizó con lanzar a diputados de la ultraderecha en parapente desde un barranco, proponiendo “el tiro al fachón” como alternativa cultural al «tiro al pichón» que proponía VOX. Su propuesta provocó una avalancha de críticas por parte de la formación de Abascal, aunque la Comisión del Estatuto descartó sancionarle, considerándolo una broma sacada de contexto.
En otra ocasión, el diputado de la formación morada llegó a ser expulsado de la Asamblea después de negarse a ceder el turno de palabra tras una intervención de Vox que aludía a su baja por paternidad. La presidenta de la Cámara suspendió la sesión. El diputado denunció públicamente el señalamiento por ejercer su derecho a conciliar. En un pleno apareció con las manos encadenadas tras ser sancionado con un mes sin sueldo.
Y no podemos olvidar la «performance del cobrador del frac». En un acto institucional sobre vivienda, Egío irrumpió vestido como cobrador del frac para denunciar que el Gobierno regional debía 4,5 millones de euros a la juventud murciana. El acto duró poco, pero captó titulares y evidenció su estilo teatral y provocador.
Pero no todo ha sido confrontación: logró apoyos de PSOE, VOX para impulsar un plan de choque que acortara a seis meses los plazos para obtener el grado de discapacidad. También promovió una moción para reforzar el cuerpo de bomberos regional con 120 nuevos efectivos.
Deja su escaño, pero no la lucha
“Dejo mi escaño, pero no mi lucha”, ha asegurado el ex diputado, que se define como “de los que piensan que las ideas no valen nada si no se está dispuesto a dar la vida por ellas”. También ha afirmado que regresará “de una pieza” y ha prometido seguir presente “en cada colegio, en cada centro de salud y centro de trabajo, en los astilleros de Navantia y donde haya una reivindicación social”.
Antes de concluir, Egío ha tenido un gesto de reconocimiento hacia su pareja, agradeciéndole su apoyo durante estos años: “No tengo tiempo para devolverte todo lo que me has dado”.