Una investigación discreta, sin luces ni sirenas, pero con grandes hallazgos. La Unidad de Policía Judicial adscrita a la Jefatura Superior de Policía de Murcia localizó dos manuscritos de importancia histórica, uno del siglo XIV y otro del XVIII. El primero, el más relevante, es el Códice de Teruel, un volumen que compila privilegios, concesiones, libertades y donaciones reales concedidas a las aldeas turolenses por varios monarcas aragoneses, entre ellos Jaime I, Pedro III y Jaime II.
“No ha habido detenciones ni se ha desmantelado ninguna red criminal. Simplemente, un coleccionista lo tenía y lo cedió de buena fe”, ha explicado el jefe superior de Policía de Murcia, Ignacio del Olmo, en rueda de prensa junto al director general de Patrimonio Cultural de la Región, Patricio Sánchez.

El manuscrito -confeccionado en papel hispano-árabe y cosido en 19 cuadernillos- está escrito con letra gótica aragonesa, en un estado de conservación “sobresaliente”. Contiene 195 hojas escritas en latín y castellano antiguo. El informe pericial lo considera “original y auténtico”, y confirma su titularidad pública: forma parte del Patrimonio Histórico Español.
“Es un vademécum jurídico de la Edad Media. Recoge los textos que las comunidades querían preservar para defender sus derechos”, ha explicado Juan José Morales, jefe de Sección de Archivos y Museos del Gobierno de Aragón. “Contiene más de un centenar de textos escritos sobre un papel indestructible, hecho a varias tintas y pensado para perdurar”, añade.
El manuscrito muestra cómo se organizaban las elites rurales, las relaciones entre campo y ciudad y las estructuras de poder local durante el medievo. Una ventana directa a las raíces jurídicas e institucionales de la provincia de Teruel.
El otro documento recuperado, datado entre 1611 y 1800, pertenece a una familia de Andalucía y tiene menor relevancia histórica. Es una compilación privada de autos y títulos de tierras de la provincia de Málaga. Aunque conserva su valor documental, seguirá bajo custodia de sus propietarios, con las obligaciones que marca la normativa de Patrimonio.
La investigación, que se ha prolongado durante un año, arrancó gracias a los contactos de la Policía con profesionales del sector del patrimonio y antigüedades. Tras la recuperación, el Archivo Regional de Murcia y el Gobierno autonómico se encargaron del estudio técnico del códice.

“Muchos particulares no son conscientes del valor de lo que tienen. Este caso es una muestra de colaboración y responsabilidad”, ha señalado Del Olmo.
El Gobierno de Aragón recibirá oficialmente el códice en los próximos días. A partir de entonces, será restaurado y digitalizado para que pueda ser consultado por investigadores. La pieza pasará a formar parte del fondo documental del Archivo Histórico Provincial de Teruel, donde quedará conservada “en condiciones óptimas de temperatura y humedad” para resistir, como ya ha hecho, varios siglos más.