En su imparable cruzada contra los procedimientos, la burocracia y el más mínimo control institucional, el Gobierno de la Región de Murcia, con el respaldo entusiasta de la patronal CROEM, ha aprobado la cuarta Ley de Simplificación Administrativa, que permite validar cualquier proyecto económico con un simple “me gusta” del presidente en redes sociales.
“Si te dan like, puedes empezar las obras al día siguiente. Si además comentan con el icono de una llama, te saltas Medio Ambiente”, explican desde la Consejería de Fomento, mientras agilizan el trámite de una planta de biogás junto a una plaza de abastos para estar aún más cerca de los residuos alimentarios.
La nueva ley establece que: las Declaraciones de Impacto Ambiental se sustituyen por un tuit que diga: “Aquí antes no había nada”; las licencias de obra se concederán automáticamente si el solicitante ha coincidido al menos dos veces en una comida de CROEM y los informes técnicos solo serán obligatorios si el terreno no tiene potencial para ser rebautizado como “residencial premium con encanto mediterráneo”.
“Estamos hartos de papeles. Queremos volver a una Región donde todo se hacía por teléfono, como Dios manda”, declaró el presidente regional, mientras enviaba un sticker de un brindis a un promotor urbanístico de confianza.
Por su parte, la patronal CROEM ha celebrado la medida con entusiasmo, recordando que fue redactada por sus propios abogados “y entregada al Gobierno regional ya lista para firmar, subrayada y con pósits de colores para que no se líen”.
Organizaciones ecologistas y sociales han mostrado su preocupación. “A este paso, el próximo trámite que se simplifique será el derecho de alegación, que pasará a consistir en gritar desde fuera de la valla mientras te ignoran”, advirtió un portavoz de Stop Urbanismo Caníbal.
El Gobierno regional ya trabaja en una quinta ley, aún más ambiciosa, que permitirá recalificar parcelas simplemente soñándolas. “Si te lo imaginas fuerte, se construye solo”, aseguran.