La planta de biogás promovida por HEYGAZ en Molina de Segura se está construyendo sin proyecto de ejecución aprobado y con la licencia urbanística formalmente suspendida. Así lo acreditan los propios informes municipales a los que ha tenido acceso RRNEWS.
Noviembre de 2024: Las obras comienzan sin permiso válido
Pese a no contar con un proyecto de ejecución aprobado, las obras comenzaron en noviembre de 2024, tal y como documentó la Policía Local en un informe fechado el 26/11/2024. Esta circunstancia ya supone una infracción urbanística de calado, pues sin proyecto de ejecución validado y sin tira de cuerdas no es legalmente posible iniciar construcción alguna.
Suspensión formal de la licencia que nadie ejecuta
El 15/01/2025, el Ayuntamiento de Molina de Segura notifica oficialmente a HEYGAZ la paralización de la obra por incumplimiento urbanístico. ¿El motivo? El proyecto de ejecución aportado no coincidía con el proyecto básico que sirvió de base para conceder la licencia.
Solo un día antes, el 14/01/ 2025, la Arquitecta Técnica de la Concejalía de Urbanismo emitió un informe denegando la petición de tiras de cuerdas al constatar que la promotora no había presentado el proyecto de ejecución, que debía ajustarse al proyecto básico con el que se otorgó la licencia urbanística el 1 de julio de 2024.

El 16/01/2025 , HEYGAZ registró un nuevo proyecto de ejecución. El 21/01/2025 el consistorio lo rechazó de nuevo y reiteró la orden de paralización de obra.
El 23/01/2025, HEYGAZ presenta un nuevo proyecto de ejecución, visado por el Colegio Oficial de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Extremadura. Un día antes, el 22/01/2025, presentó una declaración responsable que aseguraba que ese proyecto era “fiel reflejo” del básico. Pero el arquitecto municipal tuvo que reconocer que la declaración responsable se refería a un proyecto distinto (número 2024/02437/03), mientras que el que se pretende validar es otro (número 2024/02437/04). Un desajuste que invalida la documentación. Aun así, el 22/01/2025, la arquitecta técnica acudió a realizar la tira de cuerdas “solo a efectos físicos”, según hizo constar por escrito en su informe.
Lo insólito: el acta de esa actuación llevaba también la firma de la concejala de Urbanismo, Paloma Blanco (VOX). ¿Desde cuándo un cargo político firma una tira de cuerdas? Inusual, cuanto menos. Este procedimiento técnico se formalizó el 25 de enero de 2025. La edil Paloma Blanco también fue la encargada de lleva a Junta de Gobierno la propuesta para que se concediera licencia de obras a la planta.

El expediente administrativo refleja toda una sucesión de modificaciones y documentos contradictorios.
Marzo de 2025: sin acta de paralización, sin inspección, sin levantamiento oficial de la suspensión
A pesar de esta discordancia, el arquitecto jefe municipal, Juan Antonio Andreu, concluyó el 26/03/2025 que con esa “nueva documentación” se daba por cumplida la condición impuesta en la licencia de obras. ¿Cuál es la trampa? Pues que la licencia no incluyó expresamente que el proyecto de ejecución debía coincidir con el proyecto básico inicial.
No obstante, y esto es importante, no existe en el expediente administrativo ninguna resolución del Jefe de Servicio que levante formalmente la suspensión de las obras, lo que implica que las obras de la planta de biogás han seguido adelante todos estos meses sin estar legalmente autorizadas.
Irregularidades administrativas graves: licencia viciada de origen
La licencia urbanística otorgada en julio de 2024 no recogió una condición técnica esencial: que el proyecto de ejecución debía coincidir con el proyecto básico aprobado. En clara contradicción con un informe técnico preceptivo emitido el 5/06/2024, lo que supone, según juristas consultados por RRNEWS, un vicio insubsanable del procedimiento, en virtud del artículo 47.1.e y f de la Ley 39/2015 del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas.
«La falta de control técnico sobre lo que se construye no es una cuestión menor: puede dar lugar a vicios estructurales, problemas de seguridad y perjuicios para terceros. Y además, la omisión de condiciones esenciales en la licencia pudo causar indefensión a vecinos o colectivos afectados, vulnerando el principio de legalidad urbanística» explican a RRNEWS.
Sin licencia y sin tira de cuerdas
La Asociación de Empresarios de La Polvorista ha presentado un recurso contencioso ante los tribunales de justicia en el que alerta de que la obra se encuentra en avanzado estado de ejecución y que, de no paralizarse inmediatamente, se consolidará una situación de hechos consumados sin garantías urbanísticas ni control técnico válido.
«Desde noviembre de 2024 se están ejecutando obras sin proyecto de ejecución válido y sin control técnico efectivo«
Como advierte el recurso judicial de los empresarios, desde noviembre de 2024 se están ejecutando obras sin proyecto de ejecución válido y sin control técnico efectivo. A nivel jurídico, esta situación encaja de lleno en la nulidad de pleno derecho. Pero además, podría haber responsabilidad patrimonial, administrativa y penal.
El documento de los empresarios señala que la pasividad del Ayuntamiento podría derivar en responsabilidad patrimonial si se consolidan construcciones ilegales. Y si algún funcionario permitió esta situación sabiendo que se estaba vulnerando la legalidad, se podría estar ante un caso de prevaricación administrativa.
El riesgo de los hechos consumados: jurisprudencia clara del Supremo
Existe jurisprudencia previa del Tribunal Supremo en la que advierte de que la continuación de las obras con licencia impugnada puede hacer inútil el fallo judicial futuro, justificando la adopción inmediata de medidas cautelares. Aquí no estamos ante un defecto formal: es una infracción material del ordenamiento jurídico.
Los empresarios exigen una pericial independiente
La Asociación de Empresarios del polígono ha pedido al juzgado la paralización inmediata de los trabajos y solicitará una pericial independiente para verificar si lo construido se ajusta al proyecto básico. Denuncian que se ha creado una “apariencia de legalidad” que no resiste la mínima revisión documental. “Ahora entendemos por qué el Ayuntamiento no quería facilitarnos el expediente. Lo que hemos descubierto es muy grave”, advierten.
Los empresarios pedirán al juez que compruebe si lo que se está construyendo se ajusta realmente al proyecto básico aprobado. Sospechan que lo construido es sustancialmente diferente que lo proyectado inicialmente.
Además, denuncian que se ha utilizado un certificado de compatibilidad urbanística incompatible con el planeamiento vigente, al tratarse de una instalación clasificada como “industria especial” no permitida en el tipo de suelo donde se construye la planta.
Por todo ello, solicitan al juzgado que ordene la paralización inmediata de las obras como única medida para evitar un daño irreversible al interés público, a la legalidad urbanística y a los derechos de las personas afectadas.
Los empresarios subrayan la ausencia de informes preceptivos de Salud Pública y Emergencias en una planta prevé manipular residuos orgánicos con riesgo biológico (SANDACH categoría 2 y 3) ; generará atmósferas explosivas (metano); se ubica a menos de 1 km de instalaciones SEVESO (riesgo de accidente grave) y está próxima a colegios, viviendas y centros de trabajo.
Más de 10.000 personas expuestas a riesgos
Según las estimaciones elaboradas a partir de datos del INE y del Ayuntamiento de Molina de Segura, se calcula que en un radio de 1 kilómetro viven, trabajan o estudian unas 3.315 personas. En 2 kilómetros, la cifra asciende a más de 10.000 personas, sin contar el alumnado universitario. Así consta en el duro y documentado recurso contencioso que han presentado los empresarios de La Polvorista.
Miles de personas expuestas a la emisión de malos olores insalubres y persistentes, explosiones e incendios de gran magnitud, emisiones accidental de gases tóxicos como sulfuro de hidrógeno (H₂S), amoníaco o dióxidos de nitrógeno y azufre, contaminación del aire por partículas finas (PM2.5) y gases insalubre, vertidos accidentales de digestato, altamente contaminante y presencia de patógenos como virus, bacterias o parásitos provenientes de residuos orgánicos de alto riesgo.