El sábado en el Costa Daurada de Tarragona vivimos el primer asalto de la eliminatoria de semifinales de los Playoff, y ante un estadio abarrotado y con más de 1.000 valientes seguidores murcianistas, el Real Murcia cosechó un empate 1-1 que deja las espadas en alto para la vuelta en la Nueva Condomina, aunque con una ligera ventaja para el equipo grana, por eso de estar ante su público y porque le vale el empate.
Dale al PLAY y escucha la crónica de Almela y Juliáa:
El encuentro tuvo intensidad, ocasiones y goles. De entrada, el Real Murcia salió presionando arriba y bien ordenado en defensa, teniendo el partido controlado donde lo quería durante la primera parte. El Nàstic solo atacaba por la banda derecha, poniendo en aprietos en más de una ocasión a Cadete.
El Real Murcia tuvo una buena ocasión en un centro de Flakus que no llegó a rematar Loren y, posteriormente, otra en un claro agarrón en el área de Dufur a Flakus que el árbitro no se decidió a señalar como penalti, al no considerarlo de la suficiente intensidad como para hacer caer al delantero grana.
Hasta que en el minuto 39, Juan Carlos Real sirvió un pase en profundidad para Flakus, que, viendo cómo llegaba Pedro Benito, se la dejó de tacón quedando este solo frente al portero Rebollo para fusilarlo de disparo cruzado haciendo el 0-1. Fue una jugada de muchos quilates que ponía por delante al Real Murcia, retirándose a los vestuarios con el partido de cara.
En la segunda parte, y gracias al apoyo de su afición, el Nàstic consiguió entrar en el encuentro, aunque el equipo grana no renunció a hacer el segundo gol, teniendo un par de ocasiones de Flakus y Loren.
Fran Fernández sentó a Loren y dio entrada a Pedro León, jugador con menos velocidad pero más experiencia y calidad. El Murcia parecía tener controlado el partido, pero el Nàstic apretaba y tuvo una clara ocasión de Pablo Fernández en un remate de cabeza y, posteriormente, el mismo jugador -que había entrado en el segundo tiempo- clavó un disparo desde fuera del área en la escuadra derecha de Gazzaniga haciendo el 1-1. Era el minuto 75 y, de ahí al final, el equipo grana tuvo que tirar de experiencia y despliegue físico para mantener ese empate.
El resultado no es malo y lo hubiéramos firmado antes de empezar, pero una vez que conseguimos adelantarnos nos queda un sabor agridulce en el paladar.
El próximo sábado a las 20:30 en el Enrique Roca y ante lo que esperamos sea un estadio lleno hasta la bandera, el Real Murcia deberá volver a hacer un partido serio e ir a por la victoria ante su rival, con la ventaja de que nos vale un empate, pero sin especular demasiado, ya que un solo gol de ventaja del Nàstic nos deja eliminados.
Ya es hora de que nos den una gran alegría en un partido trascendente y de espantar los fantasmas de la Nueva Condomina.