El Ayuntamiento de Murcia ha confirmado que el 1200 aniversario de la ciudad seguirá celebrándose hasta que alguien apague la máquina de humo. Lo que empezó como una conmemoración histórica se ha transformado en un delirio institucional que combina recreaciones medievales, bruma aromática, tazas de porcelana, pebeteros, espectáculos de luces LED y cartelería tan épica que podría declarar la guerra a Cartagena.
“Es una ocasión única para recordar lo que fuimos, lo que pudimos haber sido y lo que jamás seremos si seguimos así”, ha declarado un concejal envuelto en niebla de eucalipto ceremonial.
Murcia, ciudad fundada por árabes y refundada por creativos con dinero público
Entre los actos ya celebrados destacan:
- Una procesión con actores caracterizados de andalusíes que desfilaban al ritmo de una charanga fusionada con acordes de la Parranda.
- El encendido de bruma aromática por valor de 11.325 euros, que convirtió la Gran Vía en una mezcla entre spa de franquicia y túnel del tiempo con olor a hoguera de licitación menor.
- La aparición espontánea de un holograma de Abderramán II recitando versos en perfecto castellano de 2º de ESO.
- Un concurso infantil titulado “Pinta tu concejal medieval”, con premio directo: una foto con el alcalde.
- Un tour olfativo-patrimonial donde los ciudadanos olían rincones emblemáticos mientras les explicaban por qué no hay vivienda pública, ni transporte decente, pero sí patrimonio emocional.
“Queríamos que la gente respirase historia. Literalmente. Aunque estemos en prealerta por contaminación, al menos que la nube huela a algo con narrativa”, ha explicado el concejal de Aire y Épica.
La Murcia real, suspendida bajo una lona conmemorativa
Mientras tanto, los barrios siguen igual: sin sombra, con alquileres imposibles y con más contratos precarios que recreadores históricos. Pero eso sí: cada farola cuenta con un vinilo conmemorativo que reza “1200 años haciendo historia y notas de prensa”. «El 1200 aniversario de Murcia ya supera en presupuesto a la Edad Media» critican desde la oposición.
La bruma aromática «con olor a llamas» según técnicos consultados, no mejora la calidad del aire pero genera una percepción onírica del fracaso. “Murcia huele a fuego, pero sabe a subvención sin justificar”, apunta un experto en patrimonio intangible.
Próximos actos: más humo, menos datos
El Ayuntamiento tiene prevista una última fase de celebraciones bajo el lema: “Murcia, 1200 años de pasado y seis de futuro con prórroga”. Incluirá:
- Un desfile de jinetes institucionales sobre caballos alquilados por horas.
- La bendición del nuevo mural “Murcia es la hostia, aunque nada saludable».
- Y un concierto sinfónico interpretado por trabajadores del ayuntamiento que han aprendido flauta en YouTube “para ahorrar en cultura sin parecerlo”.
Última hora: El Ayuntamiento estudia dejar la bruma puesta de forma indefinida para que los ciudadanos no vean venir lo que se avecina en 2026.