No ha sido el discurso propio de un Debate sobre el Estado de la Región. Se ha convertido, mas bien, en una sesión de ajuste de cuentas con el Gobierno de España. Nada nuevo. Así viene siendo desde que el PSOE gobierna en España. Fernando López Miras ha convertido su intervención en la Asamblea Regional en un monólogo contra Pedro Sánchez, aderezado con anuncios llamativos, una buena dosis de autobombo y una omisión sistemática de los problemas más graves que afectan a la Región de Murcia. Cero autocrítica.
Lo que ha hecho Miras ha sido repetir la fórmula de siempre: la Región de Murcia avanza a pesar del Gobierno central y gracias a su impagable gestión. Un discurso que ha aderezado con una retahíla de anuncios que, probablemente, no se cumplirán. Basta con auditar los anuncios realizados en los Debates sobre el Estado de la Región de años anteriores.
- Primer Plan Oncológico con terapias CAR-T y oncología de precisión.
- Vacunación frente al virus respiratorio sincitial (VRS) a más de 13.000 personas vulnerables.
- Nueva Ley de Adicciones, que prohibirá bebidas energéticas a menores y restringirá la publicidad de alcohol.
- Deducciones fiscales de hasta 3.500 euros para personas con ELA y 400 euros para familias numerosas.
- Vivienda Asequible de la Región de Murcia: nueva figura legal, deducciones, avales, pisos para jóvenes y mayores en suelo público. Anunciada desde enero, sigue sin decreto ley.
- Deducción fiscal de hasta 1 200 euros para propietarios o usufructuarios que alquilen viviendas que han estado en desuso
- Primer Pacto por el Turismo, con 6 millones hasta 2027 y órganos de cogobernanza.
- Plan Industrial dotado con 700 millones para crear 15.000 empleos directos.
- Plan de Relevo Generacional Agrario, más plazas MIR, ley universitaria, ley regional de familias, más comedores escolares, más plazas de 0 a 3 años, más FP, y así hasta el infinito.
Todo suena bien. ¿El problema? Todo está por hacer. Mucho de lo prometido hace años, sigue durmiendo el sueño de los justos en algún cajón. La cuestión es que mientras López Miras pinta la Región de Murcia con brochazos de optimismo, algunas de las realidades más duras ni se nombran. A saber:
Ni ludopatía, ni casas de apuestas, ni salud mental infantojuvenil
Uno de los grandes silencios del día. La Región de Murcia sigue siendo la comunidad con más locales de apuestas por habitante. El juego ha colonizado barrios enteros en municipios como Murcia, Cartagena o Lorca. Y los estudios alertan de un crecimiento preocupante de la ludopatía entre menores.
Pese a ello, ni una sola mención en el discurso. La nueva ley de adicciones que Miras ha anunciado prohíbe las bebidas energéticas a menores y limita la publicidad de alcohol cerca de colegios, pero el juego -el verdadero elefante en la habitación- queda intacto y fuera del debate político. Como si no existiera. Es decir, que los chavales podrán seguir entrando a locales de juegos y apuestas (junto a sus colegios e institutos) pero no podrán tomar un Red Bull. Murcia es la única región española que no regula las distancias de los locales de juegos de los colegios.
Tampoco ha habido una sola referencia seria a la salud mental infantojuvenil, a pesar del aumento de casos de autolesiones, intentos de suicidio, ansiedad y depresión detectados en los centros educativos de la Región. ¿Dónde está la red pública de atención psicológica para menores? ¿Dónde están los psicólogos escolares?
El abandono escolar, citado como quien habla del tiempo
Miras ha mencionado el abandono escolar solo para decir que “se ha reducido cerca de un punto”. No ha dicho desde dónde ni hasta dónde. No ha explicado por qué Murcia sigue siendo una de las regiones líderes en abandono escolar temprano. Ni ha reconocido que el fracaso escolar está íntimamente ligado a la pobreza, la segregación escolar y la falta de recursos en determinados barrios y pedanías.
Tampoco ha hablado de los planes de compensación educativa, ni de medidas específicas para alumnado con necesidades especiales. Solo promesas generales sobre comedores escolares y más plazas de 0 a 3 años. Insuficiente. Ni una palabra sobre los más de 2000 alumnos que estudian en barracones en la Región.
Pobreza infantil y exclusión social: el gran tabú
En la Región de Murcia, 1 de cada 3 niños vive en situación de pobreza, según el propio Observatorio de Exclusión Social de la UMU. Pero Miras no ha dicho ni una palabra sobre este drama. Ha evitado hablar del estudio del Ayuntamiento de Murcia que alertaba del aumento de personas sin hogar y del deterioro habitacional. La pobreza estructural ha sido esquivada como si no formara parte del estado real de la Región.
En su lugar, ha hablado de “estrategias consensuadas” y de la próxima aprobación de una “Estrategia contra la pobreza”. Pero sin fechas, sin presupuesto, sin compromiso tangible. ¿Cuántas estrategias contra la pobreza lleva prometidas desde que en abril de 2017 asumió el mando regional?
Sanidad: anuncios llamativos, contexto silenciado
Sí, se anunció el Primer Plan Oncológico, la compra de vacunas frente al VRS y más plazas MIR. Pero Miras no habló de los déficits crónicos del Servicio Murciano de Salud: de las esperas reales para una operación, de los médicos que se marchan a otras comunidades, de los pacientes que esperan meses para una consulta especializada. Ni una sola mención a la salud mental, ni a la falta de psiquiatras infantiles, ni a la saturación de las urgencias en atención primaria.
Se dijo que se contratará “a todos los médicos disponibles” este verano metidos de lleno en verano. Pero eso ya es reconocer implícitamente que el problema no es solo de disponibilidad, sino de condiciones laborales que no retienen talento. Ni una palabra sobre el Rosell de Cartagena ni sobre la falta de medios en el hospital Rafael Méndez de Lorca.
Mar Menor: discurso optimista, pero sin autocrítica
López Miras ha hablado de la biodiversidad recuperada, de nacras, de caballitos de mar, del Banco de Especies y de la futura creación del Observatorio del Mar Menor, otro observatorio. Pero ha evitado hablar de la falta de aplicación efectiva de la Ley del Mar Menor, de los vertidos agrícolas que siguen activos, del urbanismo sin control en la cuenca vertiente, de la ausencia de inspecciones ambientales y del papel que juega su propio Gobierno en la inacción.
Se prometen 125 millones de euros más en 2025, pero ¿cuánto se ha ejecutado realmente de lo presupuestado en años anteriores? El Mar Menor sigue sin plan de ordenación territorial de la cuenca vertiente. El Gobierno de López Miras incumple su propia ley.
Vivienda: mucha normativa, poca urgencia
Miras ha anunciado un nuevo modelo de “vivienda asequible” a través de un decreto ley. Lo viene anunciando desde enero. También habló de avales, ayudas al alquiler, deducciones fiscales y promociones públicas. Pero todo son medidas futuras en una Región que no promueve vivienda pública desde hace años.No explicó qué ha fallado hasta ahora. Y tampoco mencionó el papel que juegan los fondos de inversión y el turismo vacacional en el encarecimiento del alquiler en Murcia, Cartagena o San Javier.
Mientras se tramitan leyes y decretos, miles de jóvenes siguen sin poder emanciparse. Y los datos de desahucios por impago de alquiler o hipoteca siguen siendo preocupantes en la Región de Murcia.
Educación: avances en lo básico
Se anunciaron más comedores, más plazas de infantil, una ley universitaria, una facultad nueva de enfermería en Cartagena. Todo eso es positivo. Pero no hubo ni una sola palabra sobre la segregación escolar, los barracones, los centros saturados, ni el desigual acceso a recursos tecnológicos en zonas rurales y periféricas.
Su medida estrella es que los centros educativos que tengan disponibilidad de espacio «y así lo deseen» podrán impartir no solo Infantil y Primaria, sino también 1º y 2º de la ESO y así propiciar que hasta los 14 años el alumnado esté en el colegio. Pero la mayoría de colegios públicos carecen de espacio y lo sabe. Es una medida pensada para los centros privado concertados.
Agua y agricultura: el recurso eterno para enfrentarse a Madrid
El discurso ha terminado, cómo no, con el Trasvase Tajo-Segura. Miras ha acusado al Gobierno central de esquilmar el recurso, ha reclamado un pacto nacional del agua y ha defendido el esfuerzo en depuración y modernización del regadío. Pero ha obviado que la Región sigue teniendo una gestión agraria intensiva difícilmente compatible con la sostenibilidad a largo plazo. Para López Miras el cambio climático no existe siendo la Región de Murcia la más expuesta y la que más está sufriendo sus efectos. Para López Miras tampoco existe el clamor social contra las plantas de biogás.
Tampoco ha dicho nada del impacto ambiental de la agricultura industrial ni del problema creciente del acceso a la tierra para jóvenes agricultores. Se ha hablado de un Plan de Relevo Generacional, pero sin detallar cómo se piensa combatir el abandono del campo en zonas como el Noroeste o el Altiplano más allá de dar dinero y más dinero: «15 millones ha dado el Gobierno regional a 228 agricultores y ganaderos en los últimos dos años para incorporarse al sector agrario».
Aunque se den subvenciones, si el modelo de vida rural no es atractivo, los jóvenes no se quedan. Sin servicios públicos básicos (sanidad, transporte, educación, conectividad), vivir en el campo es un acto de heroísmo. Las subvenciones no arreglan eso. No basta con dar cheques.
Mucho relato, poca realidad
López Miras ha vestido su discurso con épica, cifras positivas y promesas atractivas. Pero ha esquivado el núcleo duro de los problemas: la desigualdad, la pobreza, el abandono escolar, trabajadores pobres, la salud mental, el deterioro ambiental, la precariedad laboral o el acceso a la vivienda. Ninguna mención directa, tampoco, al problema de la violencia de género. Ninguna referencia a la comunidad LGTBI, a sus derechos, ni a los delitos de odio que están sufriendo.
La Región de Murcia, según el relato del presidente, es una tierra vibrante, eficiente, moderna, atractiva para el turismo y ejemplo para Europa. Pero el día a día de muchos murcianos -con sueldos bajos, empleos inseguros, problemas para pagar el alquiler o para acceder a una cita médica- no estuvo en esa tribuna.
Más que un Debate sobre el Estado de la Región, fue un ensayo general para el próximo mitin.