A pocos días de cumplir dos años desde las últimas elecciones autonómicas, el Barómetro de Primavera 2025 elaborado por el CEMOP dibuja un paisaje político en la Región de Murcia que, aunque aparentemente estable, esconde movimientos de fondo que podrían alterar el equilibrio de fuerzas en el medio plazo. La intención de voto, los liderazgos y el estado de ánimo de la ciudadanía reflejan una región polarizada, desencantada con la política y expuesta a tensiones globales que tienen repercusiones locales.
Vox sube, el PP se estanca, y el PSOE resiste
Según el Barómetro, Vox es el único partido que mejora su rendimiento desde los comicios de 2023: pasa del 17,9% al 22,4% en estimación de voto y ganaría un escaño más, situándose con 10 representantes. El Partido Popular, pese a seguir liderando, baja ligeramente del 43,3% al 42,8% y mantiene sus 21 escaños, muy lejos de la mayoría absoluta que llegó a acariciar en la anterior oleada del barómetro.
El PSOE, por su parte, mantiene una resistencia sólida: obtiene el 24,5% de los votos y perdería un escaño, quedándose con 12. Unidas Podemos continúa como única referencia a la izquierda del PSOE, manteniendo sus dos escaños con un 4,1% del voto, y Sumar no consigue despegar.
Es decir, aunque el tablero no se mueve en número de escaños, la tendencia es clara: Vox le muerde espacio al PP, sin desbancarlo todavía, y el PSOE mantiene su suelo, sin crecer ni encontrar socios a su izquierda.

Un votante de derechas, dividido entre dos siglas
El trasvase de voto es especialmente relevante en la derecha. Un 20% de los votantes actuales de Vox provienen del PP, y otro 15% no lo votaron en 2023. La extrema derecha se convierte así en un actor más transversal de lo que su etiqueta sugiere: el 28% de sus votantes se sitúan en el centro político, el 39% en la derecha tradicional y el 33% en la extrema derecha.
Mientras tanto, el PP pierde terreno no tanto por su gestión regional como por el deterioro de su marca a nivel nacional y la pérdida de fuelle del discurso “antisanchista”, cada vez más desgastado entre sus propios votantes. “Se trata de un recurso discursivo agotado”, concluyen desde el CEMOP.
El votante socialista, fiel y blindado
A pesar de las críticas a Pedro Sánchez y la percepción generalizada de una mala gestión del Gobierno central (60% de opiniones negativas), los votantes del PSOE en la Región de Murcia se mantienen firmes. El partido no sufre desgaste ni por su izquierda ni por su derecha. Además, la llegada de Francisco Lucas al liderazgo regional ha despertado ciertas expectativas, aunque aún es pronto para medir su impacto real.
Lucas es conocido por el 37% de la población, una cifra notable para un recién llegado. Su valoración media es de 3,8 puntos, superior a la que tuvo su antecesor. Entre votantes socialistas, obtiene un 5,6. Gana terreno frente a Pedro Sánchez, mejorando su imagen entre la militancia murciana.
La política sigue sin aprobar
Ni el Gobierno regional ni la oposición aprueban. El Ejecutivo de López Miras recibe una valoración positiva del 24% y una negativa del 29%, con un 41,8% que lo considera “regular”. Ha perdido más de 10 puntos de apoyo desde 2023. Eso sí, sale mejor parado que el Gobierno de España, cuya gestión es calificada como “muy mala” por un 39,5% de los encuestados.
La oposición tampoco conecta: el PSOE es considerado “mala/muy mala” por el 46,9% de los encuestados, Vox por el 47,6% y Podemos-lU-AV por un contundente 58%. Ni siquiera entre sus propios votantes consiguen aprobar, con la única excepción de Vox, cuyo líder regional, José Ángel Antelo, es el más valorado por sus bases (6,0 sobre 10).
Ningún partido consigue conectar emocionalmente con el electorado. Todos suspenden con holgura.
Desconfianza, miedo y problemas sin resolver
El estado de ánimo de la ciudadanía es inquietante. Un 53,4% se siente “preocupado” por la situación internacional, especialmente tras la vuelta de Donald Trump al poder en EE.UU., y un 79% cree que sus políticas perjudican a la economía regional. La Región de Murcia, altamente exportadora, es especialmente sensible a los aranceles norteamericanos.
En el plano regional, el principal problema identificado por la ciudadanía sigue siendo “los políticos, la política y los partidos” (23,9%), por encima del desempleo (10,5%), la economía (8,3%) o la inmigración (6,3%). La desafección es transversal y se acentúa con la edad. Solo un 3,4% menciona la sanidad y un 1,9% el Mar Menor. La crítica a la política es más fuerte cuanto mayor es la edad. Los mayores de 65 años son los más duros.
Europeísmo se mantiene fuerte
Pese al desconcierto, el europeísmo se mantiene fuerte. Un 67,7% de los murcianos apoya una mayor integración europea, aunque la extrema derecha muestra resistencias. Y un 65% se muestra favorable a aumentar el presupuesto en seguridad y defensa, señal del clima de tensión internacional que perciben los ciudadanos.
Los votantes de derechas son más fieles que los de izquierdas
Vox es el partido con mayor fidelidad y mejor valoración interna. El PP también mantiene su base. El PSOE mantiene apoyos, pero sus votantes son más críticos. Podemos e IU siguen debilitados internamente: los votantes les dan las valoraciones más bajas.
La Región de Murcia navega con el motor gripado: bloqueo presupuestario, desconfianza social, desafección hacia la política y líderes que no enamoran. El PP se mantiene, pero ya no convence. Vox avanza, pero no arrasa. El PSOE aguanta, con un nuevo líder que ilusiona poco, pero promete estabilidad. Y mientras tanto, la gente siente que la política es parte del problema, no de la solución.