“Nos venden transición energética, pero lo que nos quieren colar es un problema a gran escala”. Así de claro lo tiene la plataforma vecinal Stop Biogás Mar Menor, que ha respondido con contundencia al foro celebrado el 28 de mayo en Murcia, organizado por el diario La Verdad, donde Enagás Renovable defendió su proyecto de macroplanta de biometano en la pedanía de El Mirador, en San Javier.
Los vecinos, sin embargo, ni siquiera pudieron hacer oír su voz. A pesar de haber acudido al foro con intención de intervenir y exponer sus argumentos, la organización del evento -en manos del propio medio de comunicación- no les permitió participar. «Ni siquiera permitieron preguntas por escrito. Fue una puesta en escena perfectamente dirigida, sin espacio para el disenso ni la crítica”, denuncian desde la plataforma.
Para la plataforma Stop Biogás lo expuesto por el director de Desarrollo de Operaciones de Enagás, Antonio Illescas, no es más que un lavado de cara. “Se apela a las normativas europeas para justificar una planta sobredimensionada cuando en la Región de Murcia ni siquiera se ha implantado correctamente el contenedor marrón”, critican. De hecho, recuerdan que ya está en marcha una planta comarcal para residuos orgánicos domésticos que atenderá a seis municipios, lo que haría innecesaria la construcción de otra planta de gran escala.
Pero hay más. “Enagás afirma que sitúan sus proyectos donde hay residuos, pero en El Mirador de San Javier no hay cebaderos de cerdo, ni biorresiduos suficientes para alimentar esta planta. ¿Por qué aquí, entonces?”, se preguntan. La sospecha de que hay intereses económicos por encima del bien común planea sobre todo el proyecto, que -subrayan- pone en riesgo la salud, la economía local y el entorno natural.
Turismo en peligro, salud en juego
San Javier es uno de los municipios ribereños del Mar Menor cuyo principal motor económico es el turismo. En temporada alta, la población se triplica. “¿De verdad alguien cree que una planta que movilizará camiones de residuos a diario es compatible con la hostelería, los deportes náuticos y el descanso de vecinos y visitantes?”, señalan desde Stop Biogás.
El colapso vial, los malos olores y el peligro de accidentes se suman a una preocupación más profunda: la planta se ubicaría sobre el acuífero del Mar Menor, a apenas siete kilómetros de la laguna salada. “Esto es jugar con fuego en un ecosistema ya devastado”, advierten.
Durante el foro, Illescas aseguró que el programa de desarrollo sostenible de Enagás incluye “medidas incluso medioambientales”. Una afirmación que ha provocado indignación en la plataforma. “¿Nos toman por tontos? Estas instalaciones incentivan la expansión de la ganadería industrial en una región con graves problemas de agua y contaminación por nitratos”, reprochan.
En lugar de planes de expansión, exigen un plan de desescalada de macrogranjas, en línea con las advertencias europeas. “Es incomprensible que se planteen nuevas plantas cuando no hay ni materia prima suficiente ni licencia social para instalarlas”.
Opacidad, cero participación
Otro de los reproches clave es la falta de transparencia. “Nos hablan ahora de diálogo social, pero el proyecto se ha tramitado en silencio, sin participación ciudadana. Y ahora quieren compensarnos económicamente por lo que no tiene precio: nuestra salud y nuestro entorno”, denuncian.
La plataforma participará en la movilización convocada por la red estatal StopBiogás este 31 de mayo. En la Región de Murcia, la concentración tendrá lugar frente al Palacio de San Esteban, sede del Gobierno regional.
“Ni en tu pueblo ni en el mío”, advierten. Porque lo que está en juego no es solo un barrio, ni un municipio, sino el modelo de futuro que se quiere imponer en nombre de la sostenibilidad… sin serlo.
