Tras el empate del sábado frente al Antequera en la Nueva Condomina, y la victoria ayer del Ceuta en Fuenlabrada —que le daba matemáticamente el título de campeón y, por lo tanto, el ascenso directo—, al Real Murcia no le queda otra que aspirar a ascender a Segunda División por la vía del playoff. Por eso, cuanto mejor clasificado termine en la última jornada, más ventaja tendrá a la hora de afrontar esas dos eliminatorias de playoff: tanto por el factor campo como por la ventaja de pasar de ronda en caso de empate a doble partido, donde habría prórroga, pero no penaltis, clasificándose el equipo mejor posicionado en la liga regular. Si logramos conservar la segunda plaza que ocupamos actualmente, mejor que mejor.
El sábado, en el Enrique Roca, Fran Fernández dispuso un 4-4-2 con Alcaina y Flakus arriba; en el centro del campo, Yriarte acompañó a Palmberg y Davo, y Loren Burón ocupó una de las bandas. En portería y defensa, se mantuvo el once habitual. El equipo puso intensidad y mereció ganar a los puntos frente a un rival que vino a empatar, pero careció de la eficacia goleadora que le ha acompañado en otras ocasiones. Si a esto le sumamos que, una vez más, el colegiado no ayudó lo más mínimo —ignorando dos penaltis clarísimos: uno por agarrón a Alcaina en un centro durante la primera parte y otro por unas manos extendidas de un defensor del Antequera, que taponó un remate de Alberto González en la segunda—, el resultado fue un insuficiente 0-0.
Además, en esta ocasión, los cambios introducidos por Fran Fernández tampoco mejoraron la dinámica del equipo: entraron primero Moha y Juan Carlos Real por Palmberg y Alcaina, y después un inédito durante toda la temporada Kenneth Soler por Davo (muy gris en este partido) y Pedro León por Loren Burón.
El problema es que hemos dejado escapar demasiados puntos en nuestro estadio: solo 27 de los 54 posibles, frente a los 33 puntos logrados fuera de casa. Y así es imposible terminar primeros en la clasificación.
Ahora toca centrarse en mantener ese segundo puesto de cara al playoff. Para ello, tenemos que viajar primero a Sanlúcar de Barrameda para enfrentarnos a un Sanluqueño que se está jugando la permanencia, y después recibir en la Nueva Condomina al Algeciras, que está matemáticamente salvado.
Como comentó en rueda de prensa Fran Fernández —que, por cierto, acaba de ser renovado tras clasificar matemáticamente al equipo para los playoff—, los jugadores deben limpiar la mente y centrarse en ganar los dos próximos partidos. A por ello.