Si hoy se celebrasen elecciones generales, el Partido Popular arrasaría en la Región de Murcia. Ganaría cinco diputados nacionales, uno más que los obtenidos en julio de 2023, y se consolidaría como la única fuerza política en alza. El PSOE mantendría sus tres escaños, Vox conservaría sus dos, y SUMAR desaparecería del mapa murciano, arrastrando consigo el único diputado que logró hace dos años.
Así lo revela el ‘Barómetro de la Región de Murcia – mayo 2025’ elaborado por el Observatorio Español de Estudios Demoscópicos de la UCAM (OBEDE), a partir de 800 entrevistas realizadas entre el 29 de abril y el 19 de mayo, con un margen de error del 3,54%.

El PP se dispara mientras la izquierda se desangra
Los datos no dejan lugar a dudas: el PP lograría el 45,5% de los votos frente al 41,5% de 2023. El PSOE caería del 25,5% al 24%, y Vox bajaría del 22% al 19,9%, aunque ambas formaciones mantendrían su representación. En cambio, SUMAR e Izquierda Unida (ahora en coalición) obtendrían apenas un 4,8%, mientras que Podemos sacaría otro 4,8% por su cuenta. Con la izquierda dividida, ni unos ni otros lograrían alcanzar el mínimo necesario para rascar un escaño.
“El PP mantiene nueve de cada diez fieles y se alimenta con ex votantes de Vox, socialistas descontentos y casi la mitad de los nuevos electores”, apunta el estudio. En cambio, “el PSOE retiene pero no suma; Vox pierde por la vía del PP y la abstención, y la antigua base de Sumar se parte en dos y además se fuga a la abstención”.
Abstención al alza y una juventud ausente
La participación caería al 64,89%, frente al 68,68% de julio de 2023. Y la abstención se dispararía hasta el 35,11%. Especialmente significativa es la desmovilización entre los más jóvenes: cuatro de cada diez murcianos de entre 18 y 30 años aseguran que no irían a votar.
A mayor edad, más conservadurismo: el PP logra solo un 18,9% de apoyo entre los veinteañeros, pero se dispara hasta el 36% entre los mayores de 65 años. El PSOE se mantiene plano con un 15% sin importar la edad. Vox alcanza su máximo entre los treintañeros y cuarentañeros, con un 14%, mientras que Podemos y SUMAR apenas sobreviven entre los más jóvenes. Eso sí, sus votos no suman y se pierden entre la dispersión y el hastío.
Problemas de fondo: vivienda, sanidad y desconfianza
Fuera de campañas, con las instituciones en modo avión por la ausencia de presupuestos, el barómetro detecta que la vivienda sigue siendo el principal quebradero de cabeza en la Región y en España. A nivel autonómico, la sanidad escala posiciones, mientras que la polarización política y la desconfianza institucional se mantienen en el podio de preocupaciones ciudadanas.
Líderes suspendidos, pero Feijóo gana el concurso de popularidad
Todos los líderes nacionales son suspendidos por la ciudadanía, aunque con matices. Feijóo se lleva la mejor nota (4,2), con una curva ascendente que va desde el 4,0 entre los jóvenes hasta el 4,8 entre los jubilados. Pedro Sánchez es el más conocido (98,6%), pero se queda en un 3,7 de media. Abascal (3,3), Yolanda Díaz (3,1) y una desconocida Ione Belarra (2,6) cierran el pelotón.
En clave regional, Fernando López Miras roza el aprobado con un 4,9 (sube hasta 5,6 entre los mayores). Francisco Lucas, nuevo líder del PSOE murciano, aún es poco conocido (52,2%) y se queda con un 4,2. José Ángel Antelo (Vox) saca un 3,5 y destaca entre los más jóvenes. María Marín (Podemos) apenas es conocida (41,1%) pero recibe un 3,7, con su mejor calificación entre los treintañeros.
Gobierno regional: mayoría tranquila del PP y poco entusiasmo por pactos
Casi un 40% de los murcianos prefiere que el PP siga gobernando en solitario. Solo un 15,6% reclama un pacto con Vox, cifra que baja notablemente entre los mayores. El apoyo al Gobierno autonómico sube con la edad: del 31,8% en los jóvenes al 46,5% en los mayores. La opción de un adelanto electoral cuenta con el respaldo de un 28,8% de los encuestados.
Conclusión: Murcia gira a la derecha mientras la izquierda se diluye y la juventud desconecta
El barómetro confirma una tendencia clara: la Región de Murcia es hoy un territorio claramente favorable al PP, que sabe fidelizar a su electorado y pescar en caladeros ajenos. La izquierda, en cambio, se atomiza y se erosiona entre la división interna y una abstención que le golpea con fuerza. La juventud, mientras tanto, sigue siendo el gran terreno por conquistar si es que alguien logra convencerla de volver a las urnas.