Abanilla no sale de su asombro. Tampoco el resto del país. Pedro Antonio Sánchez Marco, funcionario del Ayuntamiento del pequeño municipio murciano, desvió presuntamente 131.404 euros de dinero público para alimentar su adicción a la cocaína y el juego. Según la Fiscalía del Tribunal de Cuentas, durante meses manipuló las cuentas municipales con total impunidad.
El fiscal, Luis Rueda, lo define en su demanda como “responsable contable directo” del desfalco. Pero no se detiene ahí: también pide cuentas al alcalde, al interventor y a la tesorera por no haber detectado ni frenado el fraude según pública El Español.
Sánchez Marco, conocido localmente como “Perico ‘El Nabo’”, trabajaba como auxiliar administrativo en el área de Intervención, lo que le daba acceso al sistema contable municipal. Con ese acceso, presuntamente modificó datos bancarios de proveedores y fabricó facturas falsas. El dinero acababa en su cuenta personal. Todo esto sucedía mientras el Ayuntamiento seguía funcionando como si nada. Ni un control. Ni una alerta. Ni una pregunta.
El informe del fiscal no deja lugar a dudas: “La ausencia de control por parte de los responsables municipales permitió que el funcionario sustrajera los fondos públicos sin ser detectado durante un prolongado periodo de tiempo”.
El alcalde se desmarca
José Antonio Blasco, alcalde de Abanilla por el PP, se ha desmarcado del escándalo. Asegura que no tenía acceso al programa contable y que su labor se limitaba a firmar los decretos que le pasaban desde Intervención. Sin embargo, la Fiscalía le señala como “responsable contable subsidiario” junto al interventor y la tesorera por su “negligencia manifiesta” al no supervisar adecuadamente las operaciones.
Es decir, el alcalde firmaba sin revisar. El interventor autorizaba sin comprobar. Y la tesorera pagaba sin verificar. Un cóctel perfecto para que un solo empleado tuviera las manos libres para vaciar las arcas.
Lo que más ha impactado a los vecinos no es solo la cifra -131.404 euros-, sino el destino del dinero: cocaína, máquinas tragaperras, apuestas deportivas y fiestas. En declaraciones recogidas por El Español, el propio Pedro Antonio Sánchez Marco reconoció haber llegado a consumir 15 gramos de cocaína al día, gastar entre 2.000 y 3.000 euros diarios en juegos de azar, y estar completamente fuera de control. “Me sentía Dios”, llegó a declarar. Y añade «el alcalde sabía que yo era ludópata y cocainómano».
La Fiscalía reclama que los 131.404 euros sean reintegrados a las arcas municipales y pide responsabilidades a todos los implicados, no solo al funcionario.
Un titular con mala baba
El Español no ha perdido la oportunidad de meter el dedo en el ojo con un titular de la noticia: “El Pedro Sánchez de Abanilla esnifó 131.400 euros de coca con dinero del Ayuntamiento”. La coincidencia de nombre con el presidente del Gobierno de España ha sido aprovechada sin pudor para disparar el clic fácil y el doble sentido. No hay ninguna relación entre el funcionario murciano y el líder del Ejecutivo, pero el titular sugiere lo justo para sembrar la duda, provocar una sonrisa maliciosa o alimentar el sesgo político del lector. Puro periodismo de impacto, eficaz y discutible a partes iguales.