La Jefatura Superior de Policía de la Región de Murcia ha concluido una compleja investigación sobre la deflagración de pólvora ocurrida el pasado 30 de enero en una empresa dedicada a la fabricación de armas y explosivos, situada en la pedanía murciana de Javalí Viejo. El suceso provocó heridas de diversa consideración a seis personas, una de ellas fallecida días después como consecuencia de la gravedad de sus lesiones.
Los hechos tuvieron lugar en torno a las 16:30 horas, en una de las naves de la empresa, concretamente en el taller de envasado de pólvora. La explosión generó un incendio que afectó tanto a la propia nave industrial como a la masa forestal adyacente. Las personas heridas fueron atendidas en distintos hospitales de la ciudad de Murcia. Pese a los esfuerzos médicos, uno de los trabajadores heridos falleció pocos días después.
La Policía Nacional ha desarrollado en los últimos meses una investigación de gran calado, en la que han participado de forma coordinada la Brigada de Policía Judicial, Policía Científica y los TEDAX, los Técnicos Especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos. A lo largo de la instrucción se han llevado a cabo varias inspecciones oculares en el lugar de los hechos, y se ha realizado un análisis exhaustivo de la documentación aportada por la empresa.
Fruto de estas pesquisas, los agentes detectaron irregularidades en las medidas de seguridad, que habrían podido tener relación directa con el accidente. Según ha informado la Jefatura, la investigación se centró en determinar las posibles responsabilidades de las personas obligadas a garantizar el mantenimiento de dichas medidas.
Como resultado de la investigación, la Policía Nacional ha procedido a la detención de dos responsables de la empresa multinacional, a quienes se les imputa la comisión de delitos contra los derechos de los trabajadores, así como delitos de homicidio y lesiones por imprudencia. Ambos detenidos tenían, según la Policía, el deber de garantizar la seguridad y salud de los empleados en sus respectivos puestos de trabajo.
Además, otros tres trabajadores de la empresa han sido investigados por su presunta implicación en los hechos. Toda la información obtenida en el marco de esta investigación ha sido puesta a disposición de la autoridad judicial.
Denuncia sindical: «Había una mampara prevista hace tres años y nunca se instaló»
Tras el fallecimiento del trabajador el pasado mes de febrero, la Federación de Industria, Construcción y Agro de UGT (UGT-FICA) interpuso una denuncia ante la Inspección de Trabajo. El sindicato señaló “las duras condiciones laborales y de seguridad que sufren los trabajadores” y exigió que la investigación no se quedase en la superficie. También ha solicitó la intervención de la Fiscalía.
Según declaraciones recogidas por miembros del Comité de Empresa, “en la zona de trabajo donde se produjo la explosión estaba prevista desde hace tres años la instalación de una mampara de seguridad especial para evitar daños en caso de accidente, pero seguía sin instalarse”. Además, afirman que “el año pasado se produjo otro accidente grave y las medidas de seguridad no han cambiado prácticamente nada”.
UGT-FICA llegó a exigir la paralización de la actividad, si la empresa continúa sin acometer las inversiones necesarias en modernización de instalaciones y en medidas de seguridad especiales y modernas. El sindicato denuncia que la empresa lleva años sin apenas actualizarse, y que tras su reciente adquisición por una multinacional alemana, se ha continuado con la actividad sin invertir en mejoras en seguridad y prevención de riesgos.
Actualmente, en la planta de Javalí Viejo trabajan más de 370 personas.