Murcia no duerme. Llora. Llora con rabia. Una niña de cinco años, Nadia, ha sido asesinada en la pedanía murciana de Llano de Brujas en lo que las autoridades ya investigan como un presunto caso de violencia vicaria. El principal sospechoso: la ex pareja de su madre.
No es un crimen aislado. Es violencia machista. Es la forma más cruel de venganza: hacer daño donde más duele. Matar a los hijos para castigar a la madre. Se llama violencia vicaria. Está reconocida en la Ley de protección integral a la infancia. Pero no basta con nombrarla. Hay que combatirla.
Una moción contra la violencia vicaria rechazada por PP y Vox
Podemos ha recordado este martes que el pasado 7 de noviembre presentaron en la Asamblea Regional una moción específica contra la violencia vicaria. El objetivo: proteger a los menores víctimas de violencia machista, cumplir la ley integral, crear juzgados especializados y alejar a los maltratadores de los hijos e hijas de sus exparejas. También proponían retirar ayudas públicas a asociaciones que niegan la existencia de esta violencia.
Pero la moción fue tumbada. “El rodillo del Partido Popular y de Vox impidió que se aprobara”, ha denunciado el diputado Víctor Egío, quien exige ahora “una respuesta social y política unánime y contundente”.
Según Egío, en la Región de Murcia hay actualmente 102 menores en riesgo por violencia vicaria. 12 de ellos están clasificados como de alto riesgo. La pregunta cae por su propio peso: ¿qué más tiene que pasar?
Una niña asesinada, una madre destrozada
“Lo primero es trasladar toda nuestra solidaridad a esa familia y a esa madre que hoy están rotas”, ha afirmado Egío. Una familia que ya forma parte de la lista más cruel, la que ninguna madre quiere ni imaginar: la de las víctimas de un sistema que no supo, o no quiso, protegerlas.
Desde Podemos insisten en que seguirán presentando iniciativas para frenar no solo la violencia vicaria, sino toda forma de violencia machista. “No nos vamos a detener”, aseguran.
Un crimen político
Cuando un asesino mata a una niña para vengarse de su madre, no solo hay un culpable. Hay corresponsables. Y la política, cuando mira hacia otro lado, también lo es. Cuando se rechaza una moción que busca proteger a la infancia. Cuando se pacta con quienes niegan la violencia de género. Cuando se recortan recursos o se dejan sin dotación las leyes ya aprobadas.
Cada voto en contra, cada abstención cobarde, cada discurso negacionista, es gasolina para esta maquinaria del horror.
Nadia tenía cinco años. Era una niña. No podía votar, no podía defenderse, no podía huir. Era inocente. Y hoy está muerta. A ver quién tiene ahora el valor de seguir diciendo que la violencia de género es un invento.
El presunto asesino no tenía antecedentes
El hombre detenido por la muerte de una niña de cinco años en la pedanía murciana de Llano de Brujas no tenía antecedentes penales ni existían denuncias previas por malos tratos. Tampoco la madre de la menor figuraba en el Sistema de Seguimiento Integral en los casos de Violencia de Género (VioGén).
Así lo ha confirmado este miércoles la delegada del Gobierno en la Región de Murcia, Mariola Guevara, durante un contacto informativo con los medios tras el minuto de silencio celebrado a las puertas de la Delegación, en el Paseo Teniente Flomesta de Murcia. Guevara ha estado acompañada por funcionarios, agentes de la Policía Nacional y mandos de la Guardia Civil, entre ellos el coronel Francisco Pulido.
Arrestado en Torrevieja tras una orden de busca y captura
El presunto autor del crimen, de unos 48 años de edad, fue detenido en la localidad alicantina de Torrevieja pocas horas después de que se emitiera una orden de busca y captura por su implicación en la muerte de la menor, hija de su expareja.
El operativo, desarrollado por la Guardia Civil, logró localizar al hombre y ponerlo bajo custodia. “Se están realizando ahora todas las diligencias para ponerlo a disposición judicial”, ha explicado Guevara, aunque el caso permanece bajo secreto de sumario.
A la espera de la autopsia: la menor murió por la ingesta de una sustancia
La delegada del Gobierno ha detallado que la autopsia del cuerpo de la menor será clave para esclarecer las causas exactas del fallecimiento. “Sabemos que es por la ingesta de alguna sustancia, posiblemente pastillas, pero hay que determinar qué tipo de sustancia ha sido”, ha indicado.
Aunque no se han ofrecido más detalles sobre las circunstancias exactas del crimen, Guevara ha señalado que todo apunta a un posible caso de violencia vicaria, en el que el agresor actúa con el objetivo de hacer daño a la madre utilizando a la hija como instrumento de venganza.
“Posiblemente se trate de un caso de violencia vicaria. Todo indica que presuntamente este hombre ha pretendido hacer daño a su ex pareja con una niña, que es a lo que más se quiere, a su hija”, ha expresado la delegada.
Guevara ha manifestado su deseo de que el caso sea juzgado con la “mayor determinación” posible.
El caso será juzgado en la Región de Murcia
Respecto a la competencia judicial, Guevara ha aclarado que el procedimiento se tramitará “en principio” en la Región de Murcia, al haberse producido allí el presunto homicidio. Aún se desconoce si se calificará como violencia doméstica o como violencia de género en su modalidad vicaria.
Por su parte, el coronel Pulido ha añadido que el acusado continúa bajo custodia en Torrevieja, a la espera de que se terminen las diligencias. El traslado a Murcia dependerá de la decisión del juzgado instructor.
“Lo previsible es que se le traslade a esta comunidad porque será un juzgado de Murcia el que se encargue de la investigación del hecho”, ha declarado el coronel.
La investigación sigue abierta y bajo secreto, a la espera de que el presunto autor pase a disposición judicial en las próximas horas.
La madre adoptiva de la menor que ha sido asesinada en la pedanía de Llano de Brujas ha reconocido que su ex pareja –detenido en relación a los hechos– le llamó este martes por la tarde sobre las 17.00 horas para decirle que la niña «ya estaba en el cielo».
«Yo me esperaba que me iba a hacer daño a mí porque no aceptaba que dejara la relación, pero lo de la cría no me lo esperaba», ha apostillado.