La muerte de aves protegidas en el vertedero de residuos peligrosos de Española del Zinc, en Cartagena, ha sido objeto de una nueva denuncia formal presentada este 5 de abril ante el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil.
La denuncia, firmada por Pedro Gálvez Calenco, vecino de Torreciega y miembro de la Plataforma de Suelos Contaminados de Cartagena, se ha presentado a raíz de las declaraciones realizadas este viernes en sede parlamentaria por el diputado de VOX Pascual Salvador Hernández, quien manifestó haber visitado las instalaciones y haber observado a un operario recogiendo aves muertas y espantando otras mediante movimientos de brazos, ante el estado de rebose de las celdas del vertedero.
El vertedero en cuestión fue autorizado en 2002 por la Dirección General de Medio Ambiente de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia. Según la denuncia, las intensas precipitaciones recientes han provocado el rebosamiento de las celdas y vertidos de lixiviados extremadamente ácidos, generados por el contacto del agua de lluvia con residuos tóxicos. Este proceso estaría provocando una meteorización acelerada de las motas de contención de lodos, comprometiendo su estabilidad estructural y elevando el riesgo de colapso.
Además, algunas celdas, como la número 5 y la que contiene ácido sulfúrico hiperconcentrado, permanecen llenas de líquidos tóxicos incluso tras cesar las lluvias. Estas acumulaciones, según el denunciante, actúan como trampas mortales para la avifauna, que confunde las superficies con láminas de agua dulce.
La denuncia destaca que al entrar en contacto con estas sustancias —que contienen compuestos como arsénico, cadmio, zinc, mercurio o manganeso— las aves sufren quemaduras químicas, intoxicaciones agudas y muerte fulminante. Esta situación, según el documento, encajaría en un delito continuado contra la fauna silvestre, tipificado en el artículo 334 del Código Penal, y afecta a especies incluidas en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y en el Catálogo Español de Especies Amenazadas.
El texto también recuerda que este fenómeno se produce coincidiendo con el paso prenupcial de aves migratorias, entre febrero y mayo, cuando muchas especies protegidas atraviesan el sur de la península ibérica. La muerte de numerosas aves ha sido ya documentada, según se afirma, por patrullas del SEPRONA y efectivos de la BRIDA. Las aves migratorias protegidas afectadas son flamencos, garzas, ánades, cercetas, avocetas o limícolas.
La denuncia recoge también que en marzo se notificaron vertidos sin contención desde las celdas hasta la Rambla del Hondón, con llegada de sustancias contaminantes a la dársena del Puerto de Cartagena.
Pese a la gravedad de los hechos, Gálvez denuncia la inacción de las autoridades competentes y la ausencia de medidas correctoras, a pesar de un auto de medidas cautelares dictado por el Juzgado de Instrucción número 5 de Cartagena en agosto de 2024.
El escrito recuerda a los agentes del SEPRONA su deber de actuar conforme a derecho, citando artículos de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y del Código Penal, como el artículo 408, que establece la obligación de actuar cuando se tiene conocimiento de un posible delito.
Entre las medidas solicitadas, figuran:
- Una inspección inmediata del SEPRONA en el vertedero.
- Levantamiento de acta con pruebas fotográficas y audiovisuales del estado de las celdas.
- Verificación del volumen de residuos y posibles rebosamientos.
- Confirmación de la presencia de fauna muerta y realización de necropsias para determinar las causas de la muerte.
La denuncia concluye con una advertencia a los agentes de la Guardia Civil sobre su deber inexcusable de intervenir ante los hechos descritos, para garantizar la tutela judicial efectiva y la adecuada persecución de los delitos denunciados.