Mientras la Semana Santa de Murcia despliega toda su fuerza estética y emocional, mientras se reservan sillas de pago, se aplaude a las bandas y se reparten marineras a invitados VIP, hay un grupo de personas que no tiene ni voz ni voto: los voluntarios de Protección Civil. Gente que trabaja durante horas interminables, para que todo fluya con seguridad.
Los voluntarios de Protección Civil de Murcia, movilizados durante los dispositivos especiales de Semana Santa, cubren turnos de más de ocho horas. Lo hacen sin cobrar un euro. Están ahí en caso de caída, lipotimia, altercado o emergencia médica. Son imprescindibles y merecen un trato adecuado, no el que están recibiendo tal y como denuncia un tuit en la red social X.
El tuit pone el foco sobre algo más profundo que un simple bocadillo: el desprecio institucional hacia quienes lo dan todo sin pedir nada a cambio.
RRNEWS ha tenido acceso el documento oficial del Ayuntamiento de Murcia sobre el dispositivo del Miércoles Santo. Aparecen 16 voluntarios desplegados en distintas áreas: coordinación, prevención, sanidad. Gente joven, algunos en prácticas. Jefes de dotación, enfermeros, técnicos. Y el avituallamiento: “Bocadillos de tortilla + monas con chocolate».
Pero nada más lejos de la realidad. Ni bocadillo de tortilla ni monas con chocolate, sino de una triste rebanada con queso plastificado y una advertencia: Si no te gusta, te traes el tuyo de casa.
El mensaje a los voluntarios ha sido el siguiente: «el avituallamiento se encontrará en la cocina de la base. Si algún efectivo considera que el avituallamiento es insuficiente o inadecuado puede portar el suyo propio».
El problema no es el bocadillo. El problema es el mensaje. El trato. La falta de gratitud real hacia quienes sostienen el sistema cuando hay aglomeraciones, caídas, sustos o urgencias.
Lo que molesta no es el menú, sino el desprecio simbólico. El doble rasero. Porque mientras a los cargos institucionales no les faltan tentempiés, sillas cómodas y visibilidad, los voluntarios se enfrentan al “te lo traes de casa”.