Un menor de 15 años quedó inconsciente tras ser reducido violentamente por un agente de la Policía Local de Murcia el pasado 12 de abril en el barrio de La Flota. La intervención, registrada en dos vídeos grabados por testigos, muestra al policía golpeando al joven mientras le grita “moro de mierda”. Las imágenes, difundidas por El Español, han generado indignación y reacciones políticas.
Podemos ha pedido la suspensión “inmediata” del agente implicado, calificando lo ocurrido de “agresión racista intolerable”. “La Policía y el Ayuntamiento no pueden convertirse en cómplices de esta salvaje paliza. Hay que cortar de raíz estas actuaciones”, ha declarado Elvira Medina, portavoz del partido en el Consistorio murciano.
La portavoz municipal de la formación morada ha calificado lo ocurrido como un “abuso intolerable” por parte de un funcionario público que tenía la obligación de proteger, no de agredir. “En las imágenes se aprecia un uso absolutamente desproporcionado de la fuerza. Si además se confirma que hubo insultos xenófobos, estamos ante un comportamiento doblemente inaceptable y vergonzoso”, ha subrayado.
Medina ha pedido al Ayuntamiento y a la Delegación del Gobierno que no miren hacia otro lado y que actúen de inmediato: “No basta con justificar lo injustificable. No podemos permitir que la violencia, el abuso de poder o el racismo tengan cabida bajo el escudo de la autoridad. Quien mancha el uniforme no merece seguir llevándolo”.
Además, Podemos ha aprovechado para denunciar públicamente las prácticas de perfilado racial que, según aseguran, se están produciendo en la ciudad de Murcia de manera creciente. “Estamos viendo cómo jóvenes racializados son identificados en la calle sin motivo aparente más que el color de su piel. Esta criminalización cotidiana solo genera miedo, frustración y una ruptura profunda entre la ciudadanía y las instituciones que deberían garantizar su seguridad”, ha afirmado Medina.
El Ayuntamiento respalda la intervención policial
Desde el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Murcia respaldan la intervención policial. La Concejalía de Seguridad ha manifestado que el relato aparecido en algunos medios digitales no se corresponde con los hechos reales. Además, ha alegado que, por tratarse de un menor, no puede difundirse información concreta sobre el caso.
Según la versión oficial, los agentes acudieron tras recibir una llamada alertando de una agresión en la vía pública. Al llegar, encontraron a un hombre siendo golpeado por varios jóvenes. En el intento de identificar a uno de ellos -el ahora denunciante-, este habría reaccionado con violencia contra los agentes, se habría dado a la fuga, y tras ser interceptado, habría continuado resistiéndose y agrediendo a los policías, según fuentes municipales. Uno de los agentes resultó lesionado y necesitó atención médica por contusiones en una mano y un hombro.
Los hechos, según la misma fuente, comenzaron en un supermercado cercano, donde el menor habría entrado y, dirigiéndose a la dependienta, le habría anunciado su intención de robar. Acto seguido, se habría producido un forcejeo entre ambos, que terminó con la intervención de un cliente que defendió a la trabajadora y fue posteriormente agredido por el menor y varios de sus acompañantes. Este testigo acudió después a comisaría, donde ratificó ante los agentes su versión de los hechos.
La Policía Local también ha señalado que desconocía en el momento de la intervención que el joven era menor de edad, y que fue trasladado a un centro de salud por su aparente estado de embriaguez. Asimismo, fue informada su madre, quien se personó en dependencias policiales al concluir su jornada laboral.
La familia del joven ha contratado a un abogado que ya ha solicitado el atestado a la Fiscalía de Menores y estudia emprender acciones legales.