El balance que puede hacerse de las políticas del Partido de los Poderosos en la Región de Murcia durante los últimos treinta años no puede ser más lamentable; en palabras de Francisco Lucas, secretario general del PSRM, la Región de Murcia se enfrenta a “problemas graves de pobreza, exclusión social, contaminación, deterioro del Mar Menor y de la sanidad pública”.
Según Francisco Lucas estas políticas han fracasado y han agotado su ciclo. Tampoco le gusta el secretario general del PSRM el pacto del Partido Patriotero con VOX (Violencia, Odio y Xenofobia) por renunciar a fondos europeos vinculados al Pacto Verde, lo que considera perjudicial para la modernización de las infraestructuras y el desarrollo sostenible de la región. Por no hablar del rechazo a la oferta del Gobierno de una condonación de parte de la deuda autonómica para aliviar la situación financiera de la Región de Murcia.
Treinta años de desgobierno del PP en la Región de Murcia han supuesto, según Francisco Lucas “estar a la cola en calidad de vida y oportunidades” con políticas marcadas por el despilfarro y la corrupción. También se critica el retroceso en derechos sociales y medioambientales, incluyendo el desmantelamiento de concejalías de Igualdad y la derogación de leyes progresistas como la LGTBI.
Además, y esto lo añado yo, el gobierno porompompepero potencia la sanidad asistencialista privada, desmantelando la pública que, funcionando cada vez peor por su menor financiación, provoca que la ciudadanía tenga que acudir a la sanidad privada pueda o no pueda pagarla. Las pruebas diagnósticas ya no se hacen en la sanidad pública, sino en los chiringuitos de los amigos. Se ha olvidado la Atención Primaria, pero eso sí, se han puesto muchos guardias de seguridad en los Centros de Salud para que cuando la gente, criminalizada, proteste, sea reprimida adecuadamente.
Las ayudas a la dependencia ni están, ni se las espera. La ley de Memoria Histórica se la pasan por el forro de los cojones, con el yugo y las flechas en el Puerto de la Cadena y otras muchísimas conmemoraciones fascistas más.
La Educación Pública posee cada vez menos medios en virtud de una libertad educativa de las familias que no es otra cosa que comerles el coco a los niños y adoctrinarlos religiosamente con dinero público. Ahora ya hasta se da misa en las calles el día del Corpus.
Añadamos también la ausencia de pluralismo informativo y de espíritu crítico que hay que buscarlo en algún periódico digital, o en algún o alguna periodista valiente y represaliada.
A pesar de esta situación, el secretario general del PSRM Francisco Lucas habla de ser un partido valiente que llegue a pactos con el Partido Pútrido. Eso, y ofrecerse a apoyar los presupuestos generales de la Región de Murcia, son las mayores insensateces que se han hecho en toda la historia del PSRM. No sé en qué ha consistido el cambio en el PSRM porque esos disparates ya los proponía Diego Conesa o Pepe Vélez.
¿En qué se puede pactar, y en qué se debe pactar con un partido que privatiza el sector público, que es de todos, para que los amigos hagan negocio? ¿Qué se puede o debe pactar con un partido que empobrece a los murcianos y murcianas y después los manipula haciéndoles creer que el origen de su malestar está en Pedro Sánchez? ¿Qué se puede o debe pactar con quien prefiere las políticas de la imposición, la misa, y el garrotazo? ¿Acaso no entendemos la abismal diferencia ideológica que los socialistas tenemos con los liberales, y más aún con los neoliberales y los fascistas?
Está claro que cuando se ofrecen pactos es porque no se entienden esas diferencias. Conesa, Vélez, Lucas… nada ha cambiado. Todo sigue igual. Los tres caracterizados por la falta de entendimiento y la necesidad de adulación. Los tres caracterizados por rodearse de amiguetes que les dan la razón en todo no vaya a ser que se les quite de la lista. Es mucho más que una pena: es una tragedia. Jamás se puede ni se debe pactar nada con el Partido del Pernil. Hay que confrontarlos y atacar sus políticas sin piedad. Ellos creen que las personas son básicamente diferentes y por eso potencian el individualismo, la desigualdad, al fuerte frente al débil, el negocio a toda costa, el beneficio económico, la disminución de sector público para trasvasar capital al sector privado (el de los amigos), y, en resumidas cuentas, la ley del revólver más rápido.
Frente a esta sistemática fascistoide neoliberal el Socialismo propone el fortalecimiento del sector público, la manera más eficiente de garantizar la igualdad de oportunidades de unos seres humanos que son básicamente iguales. Nosotros y nosotras creemos en la Justicia, en la generosidad, en la mano tendida, en el compromiso, en ayudar al más débil, en la solidaridad con el que sufre.
La Región de Murcia necesita al Socialismo, y lo necesita más cuanto más tiempo gobierne el Partido del Petardeo. Pero ¿cuándo habrá un socialista con el suficiente entendimiento al frente del PSRM? Esa es la cuestión. Un saludo a todo el mundo.