Recientemente se ha estado hablando, sin venir a cuento, del aborto en la Asamblea Regional, y ya de paso también se ha nombrado a los centenares de millones muertos que “el Comunismo” ha causado en la Historia de la Humanidad. No existe ninguna relación entre los temas, salvo que los que lo vociferan entiendan que todas las personas que abortan, o ayudan a abortar, sean comunistas. Como prácticamente nadie en este mundo sabe en realidad qué es el Comunismo, vamos a suponer que no.
Pues bien, ya contestamos sobre el tema de los muertos del Comunismo a estos señores y señoras de VOX (Violencia, Odio y Xenofobia), y ahora, como prometimos, vamos a contestar sobre el tema del aborto.
Están obsesionados y además no entienden nada. Están obsesionados por lo mucho que les preocupan los no nacidos, y lo muy poco los sí nacidos que están siendo asesinados en Gaza todos los días por sus correligionarios israelíes. Tampoco los niños y niñas muertos en guerras por el oro, el petróleo, los minerales raros, o el control de la población por parte de un gobierno fascista de turno parece importarles demasiado.
¡Qué más da mientras se trate de negros, moros, filipinos o afganos…! Y sobre todo, qué importa mientras a nosotros y nosotras nos resulte más barato el pantalón vaquero, o la gasolina. Sin embargo, los no nacidos les preocupan mucho, y lo hacen en favor de la vida los mismos que querían o están de acuerdo en asesinar a veintiséis millones de españoles y españolas; los mismos que consideran que en tiempos de Franquestein vivíamos mejor.
Pretender otorgarle derechos a la vida es un completo absurdo. Las bacterias, los protozoos, o nuestras células intestinales que se descaman constantemente, son vida. En nuestra saliva hay vida. Otro asunto es la vida organizada, con motivos, sentimientos, planes, vida, en definitiva, más o menos consciente. Otro asunto es la vida de relación. Aquí ya hablamos de seres vivos, no de vida, y efectivamente, los seres vivos sí tienen derechos. Concretamente los seres humanos, entre los seres vivos, son quienes más derechos tienen (incluidos los famosos veintiséis millones de españoles y españolas, y el más de un millón asesinados por el franquismo).
Entre los seres humanos, los más protegidos por el Derecho son los niños y las niñas, pero no por el hecho de estar vivos, sino por el hecho de ser personas, jurídica, social, y bioéticamente hablando. Desde el punto de vista del Derecho un feto se convierte en persona, en bebé, en niño o niña, a las veinticuatro horas de haber nacido. Entonces es cuando adquiere derechos humanos. Además, la interrupción del embarazo se hace en unos plazos en los que la vida que crece en el interior de la mujer es todavía inviable. Es decir, no podría vivir de ninguna manera separada de ella. Es vida, pero no un ser vivo, ni muchísimo menos una persona.
Pero la auténtica cuestión es otra. En el fondo hay un problema de control sobre la mujer, reducida en la Historia a mera incubadora de los hijos (preferiblemente) o las hijas de los hombres. Y es que cuando una mujer toma el control de su propia vida el hombre pierde el control sobre ella, y en este caso, sobre su supuesta descendencia. Es una cuestión de poder y de control.
A esta gente la vida le importa un pimiento, no nos engañemos. Así pues, me surgen varias preguntas: ¿hasta cuándo van estar estos animalicos del monte metiendo sus narices en las vidas de las mujeres? ¿Hasta cuándo van a querer controlar y determinar sus vidas? ¿Cuándo va esta sociedad a separar los infames rosarios de los ovarios de las mujeres? ¿Cuándo van a entender que los derechos de un ser vivo, consciente, dueño de su destino, los derechos de una persona están muy por encima de los supuestos derechos de un embrión? ¿Cuándo van a comprender que el aborto es un drama terrible para la mujer y que lo hay que hacer ayudarla, comprenderla, apoyarla, y jamás criminalizarla? De acuerdo, me estoy pasando, es mucho comprender para algunos abortos de la naturaleza. Lo siento. Pido disculpas. Un saludo a todo el mundo.