El Ministerio para la Transición Ecológica ha dado luz verde definitiva a uno de los proyectos estratégicos más potentes del país en materia de transición energética. Se trata del Cartagena Large Scale Electrolyzer, una planta de producción de hidrógeno verde que será construida en el corazón industrial de la ciudad portuaria murciana. El proyecto ha sido incluido en el programa europeo IPCEI Hy2Use, que reúne iniciativas de alto impacto estratégico en el sector del hidrógeno promovidas por 13 países europeos.
Y no es un proyecto cualquiera. Según consta en la Propuesta de Resolución Definitiva del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), recibirá una ayuda pública de 155 millones de euros, procedente del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, financiado por los fondos europeos NextGenerationEU. La inversión total prevista asciende a 339,38 millones de euros, lo que lo convierte en el mayor proyecto de este tipo en España.
Una planta para liderar la transición energética desde el sureste
La planta será desarrollada por Cartagena Hydrogen Network S.L. y estará equipada con un electrolizador alcalino de 100 MW de potencia, capaz de operar de manera continua, 24 horas al día, los siete días de la semana. Tendrá capacidad para producir 14.500 toneladas de hidrógeno verde al año, que se utilizarán en los procesos industriales de la refinería de Repsol, sustituyendo aproximadamente un 12% del hidrógeno gris que actualmente se emplea y que procede de fuentes fósiles.
El hidrógeno se obtendrá a partir de energía solar fotovoltaica y eólica, contratada a través de PPAs (contratos bilaterales de compraventa de electricidad), cumpliendo así con los criterios de origen 100% renovable exigidos por la normativa europea.
Cartagena, capital del «valle del hidrógeno»
Este proyecto es algo más que una planta industrial. Según los documentos aportados al IDAE, contribuirá directamente a la creación de un valle de hidrógeno renovable en la Región de Murcia, integrando la producción, transformación y consumo de este vector energético a gran escala. Se trata de una infraestructura que colocará a Cartagena en el mapa europeo del hidrógeno, junto a otras regiones industriales como el Ruhr alemán o el norte de Francia.
Además, el proyecto está alineado con dos de los objetivos clave del PRTR: objetivo 133: creación de clústeres de hidrógeno renovable y objetivo 136: contribuir a alcanzar los 700 MW de capacidad de electrólisis en España
La planta de Cartagena supondrá por sí sola el 14% de esa meta nacional.
Calendario exigente
El proyecto deberá estar completado y operativo antes del 31 de diciembre de 2029, según la propuesta aprobada. Para ello, se ha establecido un calendario de hitos que incluye:
- 2025: Decisión final de inversión y adjudicación del electrolizador
- 2026: Autorización ambiental y comienzo de la construcción
- 2027: Suministro del electrolizador completo
- 2028: Energización de la línea eléctrica de 220 kV
- 2029: Registro en el sistema nacional de garantías de origen y declaración de operación comercial
A partir de 2031, si el proyecto demuestra rentabilidad neta positiva (VAN positivo), se activará un mecanismo de reembolso parcial de la ayuda recibida, que se extenderá hasta 2044.
España y el hidrógeno: siete apuestas, una estrategia común
El Gobierno ha aprobado ayudas por valor de 794 millones de euros para un total de siete proyectos españoles dentro del programa IPCEI Hy2Use. De ellos, cinco –incluido el de Cartagena– consisten en electrolizadores de 100 MW o más situados en entornos industriales clave (Andalucía, Asturias, Castilla-La Mancha, País Vasco y Murcia). Los otros dos se ubican en Aragón y están centrados en la producción de hidrógeno verde para fertilizantes y compuestos químicos.
En conjunto, estos proyectos suman 652,2 MW de electrólisis, más de 1.141 millones de inversión inicial y más de 6.000 millones de inversión total a lo largo de su vida útil
Con este movimiento, Cartagena no solo se afianza como polo industrial, sino como pieza clave en la estrategia energética de Europa. El puerto, la refinería, la infraestructura logística y ahora el hidrógeno verde configuran un nodo con enorme potencial para atraer inversión, generar empleo cualificado y acelerar la descarbonización de la industria.
En un contexto de incertidumbre energética global, con tensiones geopolíticas y presión climática creciente, iniciativas como esta marcan la diferencia. Y esta vez, el futuro se escribe desde Cartagena.