Murcia crece, sí. Pero crece de manera desequilibrada. Aunque los datos económicos de 2024 muestran una recuperación sólida, los indicadores sociales siguen dejando una sombra preocupante: la Región registra una de las tasas más altas de pobreza y exclusión social de todo el país, con un 32,4% de su población en riesgo (tasa AROPE). Casi uno de cada tres murcianos vive con ingresos o condiciones muy por debajo de los estándares mínimos de bienestar.
Este dato no es una excepción. Se suma a otros dos que retratan un modelo productivo que no reparte sus beneficios: la productividad por hora trabajada está un 14,9% por debajo de la media nacional, y el PIB per cápita regional es un 16,4% inferior al del conjunto de España. Es decir, la Región de Murcia produce más, pero sigue generando menos riqueza individual y mantiene brechas estructurales sin resolver.
Crecimiento que no recorta desigualdades
El informe de coyuntura económica y laboral del Consejo Económico y Social (CES) de la Región de Murcia, publicado en marzo de 2025, confirma que la economía murciana creció entre un 3% y un 4% en 2024, impulsada por la demanda interna. La AIReF sitúa este crecimiento en un 3,8%, muy por encima del 2% previsto inicialmente. La Región de Murcia se coloca así entre las comunidades que más han crecido, junto a Baleares y Canarias.
Pero este crecimiento no logra recortar las desigualdades ni elevar la renta por habitante. La mejora del PIB se apoya en el consumo privado, gracias a una inflación moderada (2,6%), la bajada de tipos de interés y el aumento del empleo, pero no hay indicios de una mejora estructural profunda en los sectores más castigados.
El precio de la vivienda se dispara
La agricultura resiste con nota, con un crecimiento del 3% en el Valor Añadido Bruto (VAB) y un repunte de la renta agraria gracias a la bajada de los costes. También destaca la industria (+3,1%), con especial fuerza en sectores como el químico, el textil y la fabricación de vehículos.
La construcción, sin embargo, se desinfla. El VAB apenas sube un 2,3%, las viviendas iniciadas caen un 16%, y la obra pública sufre una importante contracción. Eso sí, el precio de la vivienda no entiende de pausas: se dispara un 8,5% solo en 2024, y acumula una subida del 30% desde 2019.
En servicios, los datos del turismo y del transporte de mercancías dan un respiro. Las pernoctaciones hoteleras rozan récords y la carretera vuelve a ser motor. Aun así, la creación de empleo en el sector es desigual y muy dependiente de la estacionalidad.
Preocupa la baja calidad del empleo
La Región de Murcia cerró 2024 con 680.000 personas ocupadas, el mayor nivel de empleo de su historia, pero el paro sigue siendo alto: 13,4%, tres puntos por encima de la media nacional.
El informe destaca un aumento notable del empleo femenino, así como en jóvenes menores de 25 y mayores de 55 años. Sin embargo, se hunde el empleo en la construcción y entre autónomos, y preocupa la baja calidad del empleo creado, con fuerte presencia de trabajo poco cualificado.
Además, tras años de caída, la temporalidad vuelve a repuntar, aunque sigue siendo menor que en el resto de España (44,5% en Murcia frente a un 58% nacional). Buena parte del empleo indefinido responde a contratos fijos discontinuos, muy utilizados en el sector agrícola.
Los salarios de los más bajos del país
El coste salarial medio por trabajador subió un 5,5% en 2024, lo que permite recuperar el poder adquisitivo perdido en la pandemia. El coste laboral total (incluyendo cotizaciones) asciende a 2.937 euros al mes. A pesar del avance, los sueldos en la Región siguen siendo de los más bajos del país.
Por su parte, la cobertura por desempleo alcanza el 83,4%, gracias al impacto de la reforma laboral y la proliferación del contrato fijo discontinuo, que permite cobrar prestaciones en los periodos de inactividad sin aparecer como parado registrado.
Cuentas públicas al límite
Las arcas autonómicas mejoran en ingresos, pero la Comunidad sigue en números rojos: déficit del 0,86% del PIB, uno de los más altos, solo superado por la Comunidad Valenciana. La deuda pública sube hasta los 12.800 millones de euros, el 30,3% del PIB regional.
La deuda pública de la Región tampoco da tregua: aumentó en 950 millones en un año, hasta alcanzar los 12.800 millones de euros, el 30,3% del PIB regional. Esta cifra sigue situando a Murcia entre las comunidades más endeudadas en términos relativos.
El nivel de endeudamiento no solo condiciona las posibilidades de inversión futura, sino que pone presión sobre el gasto social, al aumentar los recursos destinados al pago de intereses.
Este dato contrasta con la mejora generalizada de las finanzas en otras regiones, y vuelve a poner el foco en la fragilidad estructural de la Hacienda murciana, atrapada desde hace años en una espiral de ingresos insuficientes y gastos comprometidos.
Los datos del CES dejan un mensaje claro: la Región de Murcia crece, pero no converge. La economía se mueve, crea empleo y mejora algunos indicadores, pero el modelo sigue atrapado en una estructura desigual, con sectores muy polarizados y una población que, en gran parte, no siente esa mejoría en su bolsillo ni en sus condiciones de vida.