La Región de Murcia acaba de ser elegida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la primera del planeta donde se iniciará el proceso de verificación para eliminar la transmisión del mal de Chagas. No es casualidad: aquí se han dado pasos pioneros en la prevención de esta enfermedad silenciosa y, muchas veces, olvidada.
Murcia ha demostrado que se puede cortar la transmisión congénita del Chagas, es decir, de madre a hijo. Desde 2017 no ha nacido en la región ni un solo bebé con esta enfermedad, lo que convierte a esta comunidad en referente mundial.
Uno de los pilares de este éxito ha sido el cribado universal implantado en los hospitales murcianos: desde hace años, todas las mujeres embarazadas se someten sistemáticamente a la prueba del Chagas. Esta medida ha sido clave para detectar posibles infecciones y garantizar un tratamiento precoz. Según el consejero de Salud, Juan José Pedreño, si en algún caso excepcional naciera un niño infectado, se detectaría de inmediato y recibiría tratamiento, con una tasa de curación del 100% si se actúa antes del primer año de vida.
Qué es el mal de Chagas y por qué debería importarnos
El Chagas es una enfermedad parasitaria causada por el protozoo Trypanosoma cruzi. Se transmite principalmente por la picadura de chinches triatominas (también conocidas como «vinchucas»), comunes en zonas rurales de América Latina. Sin embargo, fuera de esas regiones, la vía más habitual de contagio es la transmisión congénita: de madres infectadas a sus hijos durante el embarazo.
En España se calcula que hay unos 50.000 enfermos de Chagas, muchos de ellos sin diagnosticar. De estos, más de 600 niños han nacido infectados tras contagiarse de sus madres. La Región de Murcia estima que tiene unos 2.500 pacientes, de los cuales más de 2.000 han recibido tratamiento, incluyendo casi 1.000 mujeres en edad fértil. Y ahí está la clave: tratar a la madre es cortar la cadena.
La Arrixaca, pionera desde 2006
El Hospital Virgen de la Arrixaca, que este año celebra su 50 aniversario, fue también pionero en abrir en 2006 una Unidad de Medicina Tropical para abordar enfermedades importadas. Hasta 2017 se habían detectado 24 bebés con Chagas congénito. Desde entonces, ninguno.
Este hito no ha pasado desapercibido para la OMS, que ha elegido este hospital como el lugar simbólico para dar el pistoletazo de salida al proceso de verificación global. La idea es clara: si Murcia lo ha conseguido, otros también pueden hacerlo.
Una enfermedad crónica, pero tratable
El Chagas puede ser una bomba de relojería: en sus primeras fases puede no dar síntomas, pero con el tiempo puede afectar gravemente al corazón, al sistema digestivo y a otros órganos vitales. Según la OMS, entre 6 y 7 millones de personas padecen esta enfermedad en todo el mundo. Aunque no existe una cura definitiva, los tratamientos actuales pueden frenar la infección y evitar complicaciones graves.
La enfermedad puede ser devastadora: provoca insuficiencia cardíaca, arritmias, megacolon o megaesófago, y en algunos casos, la muerte súbita. Sin embargo, tratada a tiempo —especialmente en los primeros meses de vida— tiene una tasa de curación altísima, cercana al 100%. Causa unas 12.000 muertes al año (OMS).
Signos y síntomas
La enfermedad de Chagas tiene dos fases. La fase aguda inicial dura unos dos meses tras la infección. Aunque un gran número de parásitos pueden circular en la sangre, en la mayoría de los casos no aparecen síntomas o estos son leves e inespecíficos (fiebre, dolor de cabeza, ganglios linfáticos agrandados, palidez, dolor muscular, dificultad para respirar, hinchazón y dolor abdominal o torácico). Con mucha menor frecuencia, las personas picadas por un triatomino presentan los signos iniciales visibles característicos, que pueden ser una lesión cutánea o una hinchazón amoratada de un párpado.
¿Dónde es endémica?
Principalmente en América Latina, en países como: Bolivia, Argentina, Paraguay, Brasil, México, Colombia, Perú, El Salvador y Guatemala. Sin embargo, debido a la migración, el Chagas ya no es solo una enfermedad del trópico. Actualmente hay casos en: EE.UU., Canadá, España, Italia, Francia, Suiza y Japón.
En Europa se estima que hay más de 100.000 personas infectadas, siendo España el país con más casos, con una estimación de unos 50.000 enfermos, sobre todo entre inmigrantes procedentes de Bolivia y otros países endémicos.