Aulas prefabricadas, comúnmente conocidas como barracones, continúan siendo una realidad en la educación pública de la Región de Murcia. Según datos oficiales de la Consejería de Educación y Formación Profesional, este curso escolar 2.160 alumnos de infantil, primaria y secundaria reciben clase en estas instalaciones provisionales distribuidas por distintos municipios.
A pesar de que su uso se concibió como una medida temporal, el gasto acumulado en la instalación y mantenimiento de estos módulos asciende a 3,3 millones de euros desde 2017 que López Miras asumió la presidencia del Gobierno regional.
Distribución de barracones por la Región
El informe detalla que actualmente hay 55 aulas prefabricadas repartidas en 18 municipios murcianos, con una mayor concentración en Los Alcázares, Murcia, Cartagena y San Pedro del Pinatar. Centros educativos de localidades como Abarán, Fuente Álamo, Lorca, Totana y Torre Pacheco también dependen de estas instalaciones.
El municipio con mayor número de barracones es Los Alcázares, con un total de 19 aulas en tres colegios y un instituto. Le siguen Murcia con 14, Cartagena con 9 y San Pedro del Pinatar con 9.
Evolución del gasto en aulas prefabricadas
Desde 2017, la Comunidad Autónoma ha destinado diferentes sumas anuales al mantenimiento y ampliación de estas infraestructuras temporales:
2017: 296.165,70 €
2018: 257.374,65 €
2019: 300.310,67 €
2020: 258.961,31 €
2021: 381.792,39 €
2022: 359.641,85 €
2023: 799.928,30 €
2024: 678.039,72 €
Curso actual (2024-2025): 341.325,97 €
El mayor gasto se registró en 2023, con cerca de 800.000 euros, seguido de 2024 con más de 678.000 euros. Aunque en el curso actual la cifra ha disminuido, sigue representando una inversión significativa en una medida que, según muchos sectores educativos y asociaciones de padres, debería ser excepcional y transitoria.
Un problema que persiste
El uso de barracones en los centros educativos ha sido objeto de críticas recurrentes por parte de la comunidad educativa. Padres, docentes y sindicatos denuncian que estas aulas no ofrecen las condiciones óptimas de aprendizaje debido a problemas de aislamiento térmico, espacio reducido y falta de integración con el resto del centro escolar.
A pesar de las promesas del Gobierno regional para eliminar estas instalaciones y aloja a los alumnos en centros educativos, los datos reflejan que el problema sigue sin resolverse y que, lejos de reducirse, el número de barracones se mantiene año tras año.
Mientras tanto, más de 2.100 niños y niñas de la Región de Murcia continúan su formación en barracones, una realidad que pone en cuestión la planificación y ejecución de infraestructuras educativas en la Región de Murcia.