Una docena de empresas del polígono industrial de La Polvorista están estudiando su traslado a otra localidad ante la próxima puesta en marcha de una planta de biogás. La instalación, que ha generado gran indignación entre el tejido empresarial y vecinal, se encuentra a escasos metros de varias industrias, incluidas empresas del sector alimentario que temen que las emisiones de metano afecten a sus productos y operaciones.
El Ayuntamiento de Molina de Segura, lejos de atender las demandas de los afectados, ha dejado claro que no paralizará las obras que prosiguen a toda velocidad. A pesar de la insistencia de los empresarios, que habían solicitado una reunión con el alcalde José Ángel Alfonso, este delegó el encuentro celebrado este jueves en el vicealcalde y la concejala de Urbanismo, decisión que ha sido recibida con profunda decepción por los afectados.
Pueden perderse 200 empleos
El posible éxodo empresarial podría traducirse en la pérdida de más de 200 empleos, frente a los nueve puestos de trabajo directos que generará la planta de biogoás. Además, la proximidad de la instalación a las industrias ha encendido las alarmas. Según la documentación obtenida por los empresarios, «las fugas de gas metano que prevé la propia empresa equivalen a la presencia de 5.000 cerdos sueltos en la zona, lo que afectará a la calidad del aire y la seguridad alimentaria» dicen.
La documentación que obra en el expediente reconoce que la planta producirá biogás enriquecido con metano, sustancia clasificada como peligrosa debido principalmente a su alta inflamabilidad y al riesgo de formar mezclas explosivas con el aire. El propio proyecto básico admite que la instalación contará con un sistema de antorcha de seguridad para quemar metano en caso de imposibilidad de inyectarlo a la red, así como válvulas de sobrepresión que podrían liberar metano a la atmósfera. De hecho, la adenda al Estudio de Impacto Ambiental reconoce una emisión difusa anual de 29 toneladas de metano desde la planta de biogás.

El temor a un accidente industrial, por tanto, no es infundado. En la reunión con los representantes municipales, Juan Alcaide, portavoz de los empresarios, recordó el caso de una explosión en una planta similar en Oxford y alertó de que un siniestro en Molina de Segura podría tener consecuencias devastadoras para el polígono.
El Ayuntamiento de Molina de Segura se lava las manos
Los empresarios critican y lamentan la falta de voluntad del Ayuntamiento para frenar el proyecto. «Nos han dicho que no pueden hacer nada porque la planta cuenta con todas las licencias y que su papel es meramente consultivo», ha dicho Alcaide. No obstante, otros municipios como Santomera y Murcia han intervenido para evitar la instalación de plantas de biogás en su territorio.
Posibles acciones penales
Ante la negativa municipal, los empresarios han puesto el asunto en manos de sus abogados, quienes han detectado posibles irregularidades en el expediente. «Existe la posibilidad de iniciar acciones penales que podrían salpicar a funcionarios del Ayuntamiento, e incluso al propio alcalde», ha advertido Alcaide.
La indignación empresarial va en aumento y el conflicto podría terminar en los tribunales. Mientras tanto, Molina de Segura se enfrenta a la posibilidad de perder parte de su tejido industrial si las empresas afectadas deciden llevar su producción a otro lugar.
Heygaz defiende su planta de biogás en Molina de Segura
La empresa Heygaz Biomethane, en respuesta a nuestro artículo del 19 de marzo, ha asegurado que el proyecto cumple con «todas las normativas vigentes», que la compatibilidad urbanística está bien concedida y que su propósito es contribuir a la sostenibilidad y la economía local y rechaza categóricamente cualquier tipo de especulación sobre prácticas irregulares o intereses meramente económicos.
Heygaz sostiene que su planta en Molina de Segura utiliza tecnología de última generación para transformar residuos orgánicos en biogás, una fuente de energía renovable. Según la empresa, el sistema implementado cumple con los estándares europeos más exigentes y minimiza cualquier posible impacto ambiental, incluyendo olores.
“Utilizamos residuos de la industria agroalimentaria, los cuales son transportados y tratados en contenedores cerrados para evitar molestias. Además, el proceso de descarga y tratamiento de residuos se realiza en una nave cerrada y cuenta con un sistema avanzado de tratamiento de olores”, explica la compañía.
En cuanto al impacto en la comunidad, Heygaz defiende que el proyecto favorece la economía circular y reduce emisiones locales de CO₂ y metano, lo que supone una contribución activa en la lucha contra el cambio climático.
En cuanto a la compatibilidad urbanística es un acto administrativo que se deriva de haber explicado el proyecto con anterioridad y haberlo coordinado con el equipo de gobierno y técnicos municipales y de que sea compatible con el planteamiento. En otros proyectos la compatibilidad urbanística puede ser negativa, tardar días o tardar meses.
Niega que haya vinculación de parentesco entre accionistas
Sobre la estructura societaria, Heygaz niega que esté diseñada para eludir ciertas restricciones legales ni que se busque fraccionar la propiedad entre personas con lazos familiares. «No hay ninguna vinculación de parentesco entre los accionistas» afirman.
Heygaz reconoce que el proyecto de Molina de Segura lo inició EFEDOS BIOGAS S.L. que ahora se denomina HEYGAZ SPAIN, S.L. JAUDESOLAS, donde es inversor, entre otros, Fernando Sarasola Jáudenes a través de la matriz HEYGAZ BIOMETHANE, S.L. «Y en ninguna de las dos entidades citadas son accionistas ni BELYFER ni BORJASA» aseguran. Aunque como venimos contando en RRNEWS ambas (Belyfer y Borjasa) formaron parte de la constitución de EFEDOS BIOGÁS S.L. que inició el proyecto en Molina de Segura en 2021.
Heygaz también rechaza la idea de que el proyecto esté en manos de un fondo de inversión con objetivos meramente lucrativos. La empresa pertenece a Infravia, un grupo internacional con experiencia en infraestructuras energéticas y descarbonización.
«A través de Heygaz, Infravia apoya estas plantas en varios países de la UE. Actualmente Heygaz opera 8 plantas de biogas, algunas de los cuales están en operación desde más de 10 años, por ejemplo, en Irlanda. El biogás que producen este tipo de plantas se utiliza para generar electricidad renovable y esto está contribuyendo de manera notable a la descarbonización de la región y autoconsumo» dicen.
La compañía subraya que «todas las fases del proyecto han sido revisadas y aprobadas por las autoridades locales y autonómicas, con especial atención a los estudios de impacto ambiental. La empresa desmiente que esté amenazando al Ayuntamiento de Molina de Segura con reclamar cifras millonarias en caso de paralización del proyecto, aunque es el argumento que esgrimen en privado los responsables municipales.
La compañía insiste en que ha sido totalmente transparente durante el desarrollo del proyecto y que está dispuesta a ofrecer toda la información necesaria a los vecinos y autoridades. El Ayuntamiento de Molina de Segura, sin embargo, se muestra reticente a facilitar copia de todo el expediente a los empresarios del polígono La Polvorista.