Mientras el debate público sobre la inmigración sigue polarizado, los datos cantan: sin la llegada de extranjeros, España no crece. Según el último informe de Funcas, el 84% del crecimiento demográfico registrado desde 2022 tiene rostro inmigrante. Es el «Dato del Año» elegido por esta institución para resumir la transformación silenciosa —y crucial— que vive el país.
Desde enero de 2022, España ha sumado 1,5 millones de habitantes. De ellos, 1,2 millones son extranjeros. Solo 232.000 tienen nacionalidad española. El resultado: un nuevo récord poblacional de casi 49 millones de personas, con un salto de la proporción de extranjeros del 11,6% al 13,8% del total.

Mano de obra imprescindible
No se trata solo de cifras sobre papel. La inmigración está tirando del carro económico. Entre el primer trimestre de 2022 y el tercero de 2024, el 40% de los nuevos empleos ha sido ocupado por personas extranjeras, según los datos de la Seguridad Social. El fenómeno se intensifica en sectores especialmente tensionados por la falta de personal: hostelería, comercio, construcción… y agricultura, donde los inmigrantes ocupan hasta el 80% de los nuevos puestos.
Si se atiende a los datos de la Encuesta de Población Activa, el impacto es aún más evidente: los extranjeros representan el 45% del nuevo empleo generado y suponen el 57% del crecimiento de la población activa. En total, el 15% de las personas ocupadas en España hoy son de nacionalidad extranjera, frente al 12,7% de hace dos años.
La inmigración frena el invierno demográfico
Otro dato para enmarcar: todas las comunidades autónomas, salvo Extremadura, han visto aumentar su población total gracias al efecto compensatorio de la inmigración. Incluso regiones tradicionalmente afectadas por el envejecimiento y la despoblación, como Asturias, Castilla y León o Galicia, respiran algo más gracias a esta tendencia.
Funcas recuerda que este no es un fenómeno nuevo. Ya en los años de bonanza previos a la crisis de 2008, el 70% del crecimiento demográfico provenía de la inmigración. Luego vino la recesión, la marcha de muchos y el estancamiento. Pero desde 2016 —y con especial intensidad a partir de 2022—, el motor migratorio ha vuelto a activarse. Y sin él, el país se pararía.
La tercera región con más población extranjera
Según el Padrón continuo publicado por el INE en enero de 2024, la Región de Murcia contaba con 1.546.634 habitantes, de los cuales 238.679 eran extranjeros, lo que supone un 15,43% de la población total. Este porcentaje sitúa a la Región de Murcia como la tercera comunidad autónoma con mayor proporción de población extranjera, solo por detrás de Baleares (18,8%) y Cataluña (16,4%).
La presencia extranjera, mayoritariamente de origen marroquí, ecuatoriano, colombiano, rumano y senegalés, es clave para el funcionamiento de sectores estratégicos como la agricultura, la hostelería y la construcción, que sostienen gran parte del tejido productivo regional.