El portavoz del Ejecutivo regional, Marcos Ortuño, ha solicitado una reunión con el delegado territorial de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) en la Región de Murcia, Juan Esteban Palenzuela, con el objetivo, según dice, de mejorar la precisión y anticipación de los avisos meteorológicos.
Esta petición, realizada tras la última reunión del Consejo de Gobierno, pone en entredicho la fiabilidad de las predicciones del organismo estatal y se alinea con las críticas que recientemente ha expresado el presidente de la Comunidad Valenciana, Carlos Mazón. Sin embargo, estas declaraciones solo generan desconfianza y socavan la credibilidad de instituciones que no son propias, debilitando la confianza en organismos técnicos y científicos.
Durante su intervención, Ortuño ha subrayado la necesidad de una mejor coordinación meteorológica a nivel nacional, argumentando que «los avisos de la AEMET deben producirse con la antelación mínima necesaria para que el Gobierno regional pueda coordinar los servicios de emergencias, alertar a la población y tomar las decisiones oportunas». En esta línea, ha insistido en la urgencia de «una planificación nacional a la vista de los acontecimientos» para mejorar la eficacia de los pronósticos.
El Gobierno regional justifica esta petición tras los episodios de intensas lluvias registrados en los últimos días en la Región de Murcia, que generaron más de 130 llamadas al Centro de Coordinación de Emergencias, especialmente desde el municipio de Águilas, donde las precipitaciones fueron más intensas.
El alcalde de Lorca criticó primero
La petición de Ortuño se produce después de que el alcalde de Lorca, Fulgencio Gil, del PP, culpara a la AEMET de haber fallado en sus previsiones del pasado 6 de marzo cuando ésta, en realidad, había activado la alerta naranja con horas de antelación solo que el alcalde de Lorca, al parecer, no se había enterado.

Según la Delegación del Gobierno, la Agencia Estatal de Meteorología emitió 64 avisos por fenómenos meteorológico adversos entre el 1 de marzo y la madrugada del viernes 7 de marzo. Los avisos fueron «permanentes, constantes, ajustados a lo que sucedió y con la suficiente antelación para que todos los ayuntamientos y la propia Comunidad Autónoma adoptaran las medidas preventivas oportunas». Por otra parte, la Confederación Hidrográfica del Segura emitió en el mismo periodo de tiempo un total de 242 avisos
Críticas a la Confederación Hidrográfica del Segura
Más allá de la demanda a la AEMET, el Ejecutivo murciano ha aprovechado también para insistir en sus habituales críticas a la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS), a la que reclama un mayor compromiso en la limpieza y mantenimiento de ramblas y cauces. Según Ortuño, este último episodio de lluvias demuestra la necesidad de que la CHS, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, lleve a cabo infraestructuras clave como el colector norte de Murcia o las presas en las ramblas de Béjar, Nogalte, La Torrecilla y Tabala.
Con esta postura, el Ejecutivo murciano solo contribuye a erosionar la confianza ciudadana en organismos fundamentales para la seguridad y la planificación.