La Región de Murcia se encuentra entre las comunidades con peor gestión del sistema de dependencia en España, según el XXV Dictamen del Observatorio Estatal de la Dependencia, publicado este 28 de febrero. Con una calificación de 3,1 sobre 10, la Región de Murcia se sitúa en el grupo de comunidades con menor eficiencia, solo por encima de Canarias y al nivel de Cataluña y Cantabria. La falta de inversión y la burocracia han convertido la espera para recibir asistencia en una barrera infranqueable para miles de ciudadanos.

1.096 personas murieron en 2024 en lista de espera
El informe revela que en la Región de Murcia 12.538 personas permanecen en lista de espera para acceder a los servicios de dependencia. La demora media para la resolución de expedientes alcanza los 334 días, lo que prolonga el sufrimiento de los solicitantes y sus familias. Mientras tanto, 1.096 personas murieron en 2024 sin haber recibido la atención a la que tenían derecho, lo que equivale a tres fallecimientos diarios en la región.
En la la Región de Murcia han fallecido en la lista de espera 9.804 personas en los últimos 8 años (2017-2024): 5.167 pendientes de resolución de grado y 4.637 pendientes del reconocimiento alguna prestación o servicio del sistema.
A pesar de estos datos alarmantes, el número de personas atendidas en la comunidad ha aumentado en 2.643 en el último año, con un incremento del 5,8%, aunque sigue estando por debajo del crecimiento medio nacional del 7,55%. Sin embargo, este aumento no ha sido suficiente para reducir la lista de espera ni mejorar la calidad del servicio.
Según el dictamen de la Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales, el sistema murciano de dependencia sigue funcionando bajo un modelo de bajo coste, donde predominan las prestaciones económicas frente a los servicios profesionales.
Ayuda mensual media de 264 euros
La ayuda mensual media para el cuidado de personas dependientes por familiares se sitúa en apenas 264 euros, una cantidad insuficiente para garantizar un cuidado digno. En cuanto a los importes según el grado de dependencia, el Grado I recibe de media 168 euros al mes, el Grado II 277 euros y el Grado III 384 euros.
Esta estructura no solo precariza la atención a los dependientes, sino que también frena la creación de empleo en el sector, con apenas 763 nuevos puestos de trabajo generados en 2024, una cifra por debajo de la media nacional.
El informe también destaca que la comunidad murciana cuenta con un número de cuidadores familiares superior al de otras regiones, lo que significa que la mayoría de los dependientes son atendidos por sus propias familias con escasos recursos y sin una red de apoyo suficiente.
Mientras tanto, los servicios profesionales, como la asistencia a domicilio y los centros de día, siguen sin desarrollarse al ritmo necesario para cubrir la demanda existente. En la Región de Murcia, solo el 37,5% de las personas con derecho reconocido recibe algún tipo de servicio profesional, lo que contrasta con comunidades mejor gestionadas, donde el porcentaje es significativamente mayor.
La Región de Murcia generó el pasado año 361 nuevos puestos de trabajo en 2024. El reducido empleo generado en la Región de Murcia puede vincularse al papel residual que tienen las prestaciones con mayor necesidad de mano de obra.
Financiación por debajo de la media
Según el dictamen, la financiación destinada a la dependencia en la Región de Murcia sigue estando por debajo de lo necesario. En 2024, la inversión en este ámbito fue de 192 millones de euros, insuficiente para cubrir la creciente demanda y mejorar la calidad de los servicios.
A nivel nacional, el Gobierno de España ha paralizado el incremento de 600 millones de euros anuales que había impulsado en los últimos tres años, lo que ha afectado especialmente a comunidades con menores recursos como la Región de Murcia. Además, la inversión en dependencia en España representa apenas el 0,8% del PIB, la mitad de lo que destinan de media los países de la Unión Europea.
Ante este panorama, el informe insiste en la necesidad de una reforma estructural que permita agilizar la burocracia y mejorar la financiación del sistema. Se propone un incremento de al menos 1.000 millones de euros en los próximos Presupuestos Generales del Estado, así como medidas que faciliten la compatibilidad entre las prestaciones económicas y los servicios profesionales.
Mientras estas reformas no se materialicen, miles de personas en la Región de Murcia seguirán esperando una ayuda que, en muchos casos, nunca llegará.