La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Murcia ha condenado a 35 años y 2 meses de prisión al autor de dos agresiones sexuales consumadas, dos en grado de tentativa y cinco delitos de robo con violencia perpetrados contra cinco mujeres en distintos episodios ocurridos en 2022 en la mota del río Segura.
Según la sentencia, el acusado, que se desplazaba en motocicleta, cometió los asaltos entre agosto y septiembre de 2022 en la mota del río Segura, en Murcia. Sus víctimas eran mujeres que paseaban o practicaban deporte en la zona. En el último ataque, abordó a dos mujeres simultáneamente.
La sentencia describe la violencia empleada
El fallo judicial describe la violencia empleada por el agresor: a la primera víctima la tiró del pelo, la hizo caer al suelo y le robó una riñonera con monedas mientras la forzaba a exhibir sus pechos. A la segunda le sustrajo el teléfono móvil y la obligó a desnudarse parcialmente, llegando a besarla y agredirla sexualmente. A la tercera, bajo amenaza con un cuchillo, le exigió que se descubriera el pecho y, tras robarle el móvil, la sometió a tocamientos antes de huir. En el último asalto, sujetó a una de las víctimas por el cuello con un cuchillo, exigiendo que le mostrara los pechos, aunque ambas lograron escapar tras un forcejeo.
El tribunal ha impuesto al condenado el pago de 31.142 euros en indemnizaciones a las cinco víctimas, destacando el impacto psicológico y la alteración en su vida cotidiana derivados de los hechos.
Los magistrados destacan la credibilidad de las víctimas
La Sala ha rechazado la solicitud de nulidad de pruebas presentada por la defensa, argumentando que el reconocimiento fotográfico en sede policial fue un medio de investigación y que la identificación del acusado quedó confirmada en el juicio.
La sentencia subraya la credibilidad de los testimonios de las víctimas, aplicando los criterios del Tribunal Supremo sobre coherencia, persistencia y ausencia de contradicciones esenciales. Asimismo, recalca que el acusado usó violencia física y armas para someter a las mujeres, lo que agrava la calificación de los delitos.
El agresor tenía antecedentes por hechos similares
Para la determinación de la pena, los magistrados han valorado la violencia empleada, el entorno de los ataques (de noche y en lugares poco transitados), y el sufrimiento infligido a las víctimas. También han tenido en cuenta que los robos con violencia cometidos junto a las agresiones sexuales constituyen un factor agravante. Además, el acusado contaba con antecedentes por delitos similares, habiendo sido condenado en marzo de 2020.
Junto a la pena de prisión, la Audiencia ha impuesto al acusado una medida de libertad vigilada durante diez años adicionales y la prohibición de aproximarse a sus víctimas tras cumplir la condena. También ha sido inhabilitado para ejercer profesiones u oficios que impliquen contacto con menores.
La resolución no es firme y puede ser recurrida ante la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia.