El diputado de VOX en la Asamblea Regional de Murcia, Antonio Martínez, ha desatado la polémica con unas declaraciones incendiarias en las que arremete contra la industria cinematográfica española. Durante el debate sobre la moción de Podemos para salvar el emblemático Cine REX de Murcia, Martínez no solo se mostró contrario a la propuesta, sino que también aprovechó su intervención para lanzar duras críticas contra el sector audiovisual, al que tachó de «encanallado y subsidiado«.
«Los cines cierran, pero por el fracaso de la industria del cine, encanallada y subsidiada, que cobra más del gobierno que de las taquillas», afirmó Martínez, intentando deslegitimar el modelo de financiación pública que sostiene parte del cine español. En lugar de reconocer la crisis del sector por la proliferación de plataformas digitales o el impacto de la pandemia, el diputado redujo el problema a una supuesta deriva ideológica del cine español, al que acusó de estar «obsesionado con los mantras del comunismo y la socialdemocracia».
El diputado ultraderechista elogia las películas de Torrente
En un discurso plagado de descalificaciones, Martínez insistió en que «el cine que se hace aquí es una fábrica de pesadillas», despreciando la producción nacional mientras ensalzaba un único referente: «Hay excepciones, naturalmente, como las películas de Torrente, ese antihéroe simpático que simboliza en forma de caricatura lo que muchos españoles honrados y trabajadores piensan». Martínez también echa de menos película como «Los diez mandamientos» o «Ben Hur» y aboga por un «cine nacional».
Pero el ataque del diputado de VOX no se quedó ahí. Martínez se lanzó contra lo que denominó «arte huoque», un término confuso con el que intentó ridiculizar el cine actual, asegurando que «ese cine degenerado funciona como una bomba fétida que vacía las salas, cierra los cines y clausura la cultura».
Su intervención estuvo marcada por un tono agresivo y una visión apocalíptica del sector, llegando a afirmar que «hemos soportado toda esta monserga de la cultura huoque que ha estropeado las producciones cinematográficas, que cobran de la subvención, que han abandonado las expectativas de la gente y que se ríen de todos nosotros con subvenciones millonarias para mantener una industria fracasada».
El diputado también mencionó a la actriz Karla Sofía Gascón, a quien calificó como «perseguida por sus opiniones sobre ese islamismo que invade y canibaliza las naciones europeas». Con estas palabras, Martínez intentó utilizar la figura de Gascón para reforzar su discurso ultraconservador.
Con este discurso lleno de ataques y desinformación, Antonio Martínez deja claro que su apuesta no es por el cine español, sino por su eliminación. Su desprecio por la industria cultural no solo ignora la realidad de un sector que genera miles de empleos, sino que también evidencia el rechazo de su formación hacia cualquier expresión artística que no encaje con su ideología.
Egío: «Se crió en una cueva»
El diputado de Podemos, Víctor Egío, ha respondido en redes sociales a Antonio Martínez del quien que «se crió en una cueva de Murcia viendo películas de Torrente e inmunizado frente a la cultura woke».
PP y VOX tumban una moción para proteger el cine REX de la Asamblea
La abstención de Vox y el voto en contra del PP, a pesar de las promesas de recuperación del alcalde Ballesta, tumbaron la moción morada. El diputado de Podemos, Víctor Egío, ha llamado a la movilización: “Son muchísimas las personas que, a raíz de esta votación, van a echarse a la calle” para reivindicar la protección del edificio del cine REX.

Podemos propuso en la Asamblea Regional de Murcia declarar el Cine Rex como Bien de Interés Cultural (BIC) para proteger su valor histórico y cultural. Esta iniciativa buscaba preservar el emblemático cine, que recientemente celebró su 110 aniversario, y evitar su transformación en otros negocios como gimnasios o locales comerciales. Sin embargo, la moción fue rechazada debido a la abstención de Vox y el voto en contra del Partido Popular de López Miras, quienes argumentaron que el edificio no cumple con los requisitos legales para ser considerado patrimonio histórico.