La Asociación para la Conservación del Patrimonio de la Huerta de Murcia (Huermur) ha solicitado al Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática que detenga de manera cautelar las actuaciones previstas en la Cárcel Vieja de Murcia. Este edificio emblemático, construido en 1927, está catalogado como uno de los mayores exponentes del patrimonio arquitectónico e histórico de la ciudad, y su integridad está en peligro debido a los planes del Ayuntamiento de Murcia.
El requerimiento de Huermur surge en el contexto del proceso de información pública del expediente para declarar la cárcel como Lugar de Memoria Democrática. Según la asociación, el Ayuntamiento de Murcia planea el derribo inminente de elementos esenciales, como los muros perimetrales, lo que supondría una pérdida irreversible para la memoria histórica de la ciudad.
El presidente de Huermur, Sergio Pacheco, ha confirmado que la asociación ya ha iniciado trámites judiciales ante la Audiencia Nacional para paralizar las actuaciones si el ministerio no interviene de manera inmediata. Además, han anunciado su intención de presentar esta semana una denuncia ante la Fiscalía de Memoria Democrática, argumentando la falta de acción del ministerio y la amenaza que representan las medidas impulsadas por el consistorio murciano.
Como venimos informando desde RRNEWS, el Ministerio de Memoria Democrática no atiende a quienes tratan de impedir el derribo de los muros de la cárcel vieja de Murcia. Según la Asociación para la Memoria del Sureste más de 500 personas fueron fusiladas en los muros de la cárcel vieja de Murcia que el Ayuntamiento de Murcia quiere destruir. Más de veinte asociaciones, incluido el PSRM-PSOE, han pedido al Ministerio de Memoria Democrática que frene las obras antes de que sea tarde.
Un proyecto polémico que desvirtúa la memoria histórica
El proyecto del Ayuntamiento, financiado en gran medida con fondos europeos, contempla la transformación de la Cárcel Vieja en un espacio comercial con cafeterías, terrazas y áreas para espectáculos. Para ello, se prevé el derribo de los muros exteriores y el vaciado del edificio. Según Huermur, esta intervención banaliza y descontextualiza el valor histórico y cultural del lugar, además de atentar contra su memoria como símbolo del pasado represivo del siglo XX en Murcia.
«Pretenden derribar los muros exteriores para que ya no se sepa que esto fue una cárcel, dificultando su identificación tanto por los ciudadanos como por los turistas», señala la asociación en la documentación enviada al ministerio. Este cambio, advierten, desvirtúa los valores del inmueble como Lugar de Memoria Democrática.
En 2017, el estudio IH Arquitectos, liderado por Manuel Hernández Jiménez, ganó el concurso de anteproyectos para la rehabilitación de la cárcel vieja con la propuesta «Muros etéreos».
Una lucha por preservar el patrimonio cultural
Para Huermur, la conservación de la Cárcel Vieja no solo implica preservar su arquitectura, sino también garantizar el respeto a los principios de memoria democrática. La entidad argumenta que la demolición de elementos esenciales del edificio representa un «atentado» contra el legado histórico de Murcia.
«Estamos ante un bien histórico que refleja la evolución arquitectónica y social de nuestra ciudad, y su pérdida supondría un daño irreparable al patrimonio cultural que debemos transmitir a las generaciones futuras», afirma Pacheco.
En su defensa del edificio, Huermur recuerda precedentes en los que el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática adoptó medidas cautelares para proteger bienes similares, como el monumento a los Mártires de la Libertad en Almería. Por ello, la asociación insiste en que el ministerio debe actuar con la misma firmeza para garantizar la preservación de la Cárcel Vieja.
Acciones legales en marcha
Huermur ha reiterado su compromiso de agotar todas las vías legales para detener el proyecto municipal, incluyendo las judiciales y administrativas. La asociación también ha recordado que, en un escrito enviado al ministerio en julio de 2024, ya se advertía de los riesgos de las actuaciones municipales y se solicitaban medidas cautelares, sin obtener respuesta.
«Es fundamental que las administraciones actúen con responsabilidad para proteger este legado histórico que forma parte de nuestra identidad como sociedad», concluye el presidente de Huermur, quien insta al Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática a ejercer su autoridad para preservar este símbolo de la historia murciana.
La Cárcel Vieja de Murcia, más allá de ser un edificio, se presenta como un testigo del pasado de la ciudad, cuya pérdida sería irreparable para la memoria colectiva y la identidad cultural de la región.