«Indignación» es la palabra que resume el sentir de vecinos y empresarios tras la negativa del alcalde de Molina de Segura, José Ángel Alfonso, a frenar las obras de la planta de biogás que se construye en el polígono industrial La Polvorista.
De nada han servido las más de 2.000 firmas recogidas en un tiempo récord, ni las concentraciones de protesta. Ni siquiera se han tenido en cuenta los argumentos esgrimidos por María José Cánovas, Manuela Martínez y Josefa Pérez Amorós que intervinieron en el pleno extraordinario en representación de varias asociaciones de vecinos, cuatro colegios y más de una veintena de empresarios del polígono La Polvorista que no quieren la planta de biogás cerca de sus vidas.
Durante la sesión, solicitaron al alcalde que reubique la planta o revoque su licencia en virtud del artículo 4 del Decreto 2414/1961, de 30 de noviembre, que aprueba el Reglamento de Actividades Molestas, Insalubres, Nocivas y Peligrosas. Dicho artículo establece que «las industrias fabriles que deban ser consideradas como peligrosas, insalubres o nocivas, sólo podrán emplazarse, como regla general, a una distancia superior a 2.000 metros del núcleo más próximo de población agrupada».
Los vecinos que abarrotaron el salón de plenos fueron testigos directos de cómo el equipo de gobierno, conformado por PP y VOX, decidió ignorar el clamor ciudadano. ¿El argumento? El concejal de Medio Ambiente, José Manuel Hernández, de VOX, defiende que la planta de biogás traerá desarrollo a Molina de Segura. Los populares, por su parte, sostienen que la planta «no puede ser paralizada ni trasladada debido a razones legales, técnicas y administrativas».
Durante el pleno, el alcalde sólo se comprometió a reforzar los controles ambientales, estudiar la implantación de distancias mínimas para futuras instalaciones en la normativa local y promover una regulación nacional específica para proyectos de biogás. Para José Ángel Alfonso, estas medidas resultan más realistas y viables que detener las obras y trasladar la planta a un emplazamiento alejado de la población, como proponía la moción socialista y exigían los vecinos.
El alcalde, que calificó el proyecto como «heredado», reiteró que no puede paralizar las obras al tratarse de un procedimiento reglado. Asimismo, informó sobre los puntos del acuerdo que negocia con la empresa para impedir futuras ampliaciones o el tratamiento de residuos como purines o cadáveres de animales.
Si quedaba alguna duda sobre las intenciones del Partido Popular de Molina de Segura respecto a las demandas vecinales, las palabras captadas por los micrófonos al finalizar el pleno la disiparon por completo. El concejal de Hacienda y segundo teniente de alcalde, Francisco Hernández, elogió la intervención del alcalde con una frase que no pasó desapercibida: «Has estado muy bien, muy bien. Tú no te tienes que casar con nadie. ¡A tomar por culo!», expresó Hernández, visiblemente satisfecho con la actuación del alcalde durante el controvertido pleno, donde quedó claro que las obras de la planta de biogás no serán paralizadas.
La plataforma vecinal en contra de la planta de biogás ha convocado una manifestación el próximo 11 de enero, a las 12:00 del mediodía, desde la ermita de San Roque hasta la plaza del ayuntamiento.
Autorizaciones tramitadas con una celeridad inusual
El Partido Socialista de Molina de Segura ha denunciado que la postura del Partido Popular demuestra una alarmante falta de sensibilidad hacia los problemas que afectan directamente a la calidad de vida de la población.
Según el PSOE, la licencia de obra fue otorgada el 1 de julio de 2024 en la Junta de Gobierno presidida por el alcalde José Ángel Alfonso. Posteriormente, el 5 de noviembre se aprobó la autorización para la inyección de biometano en la planta.
El grupo socialista ha recordado que entre el 13 de mayo y el 24 de noviembre se tramitaron 30 documentos relacionados con este expediente, un proceso que califican de considerablemente más rápido que los plazos habituales en Molina de Segura.
“¿Por qué tantas prisas?”, se pregunta el PSOE mientras los vecinos que esperan licencias para sus hogares y negocios deben soportar plazos mucho más largos. “Todo el mundo tiene derecho a saber por qué esta planta ha recibido este trato”, subrayan.
“Hoy se ha perdido una oportunidad de oro para demostrar que el bienestar de los vecinos está por encima de cualquier otra consideración. El PP ha dejado claro que no está a la altura de las necesidades de Molina de Segura”, ha afirmado el concejal socialista Eliseo García Cantó durante su intervención.
La CARM tramita 20 plantas de biogás en la Región
En la Región de Murcia hay proyectadas una veintena de plantas de biogás y el Gobierno regional de López Miras se niega a establecer una moratoria mientras no haya una normativa regional que regule las distancias de esas plantas a núcleos urbanos. El Ejecutivo murciano tampoco quiere realizar una consulta pública y defiende la implantación de este tipo de plantas pese al rechazo social.
Existe una relación directa entre los purines, la ganadería intensiva de cerdos y las plantas de biometano. Este tipo de plantas procesan los purines y otros residuos agrícolas o ganaderos, reduciendo así su impacto ambiental.
A través de digestores anaeróbicos, se degrada la materia orgánica y se genera biogás. Posteriormente, este gas se purifica hasta obtener biometano.
La Región de Murcia, con una destacada producción porcina, genera aproximadamente 1,6 millones de toneladas de purines al año que ahora desbordan las balsas, la mayoría de ellas sin impermeabilizar.