«Umbra», «Casino», «Barraca» y «Nueva Condomina» no son solo nombres de casos de corrupción; son símbolos de una gestión pública marcada por la sombra de la irregularidad en el municipio de Murcia. Los escándalos que han emergido en las últimas décadas, centrados principalmente en la gestión urbanística y administrativa, han expuesto con crudeza las grietas de un sistema vulnerable a la opacidad y el abuso de poder.
Estas prácticas corruptas no solo han detraído recursos esenciales de las arcas municipales, sino que también han erosionado la confianza de buena parte de los ciudadanos en sus instituciones, dejando una sensación de desamparo frente a representantes que han priorizado y siguen priorizando intereses privados sobre el bien común.
¿Caso IMED?
El Ayuntamiento de Murcia ha propiciado que una cesión de suelo público acabe favoreciendo intereses privados en detrimento de las arcas municipales y del patrimonio de todos.
Lo que comenzó con la cesión gratuita de una parcela de «equipamiento docente» a una fundación sin ánimo de lucro y fines aparentemente sociales, ha derivado en la construcción de un hospital privado gestionado por el grupo IMED en Santiago y Zaraíche con quien la Consejería de Salud va a concertar servicios sanitarios. De hecho, ya habría facultativos de la sanidad pública pidiendo la compatibilidad para trabajar también en el hospital IMED Virgen de la Fuensanta.

Todo comenzó a finales de 2005, cuando la Fundación Española de Osteopatía, presidida por el ex torero José Antonio Soler Ródenas, le bastó pedir para obtener la cesión gratuita, durante 50 años, de una parcela de 3.085,78 m² en Santiago y Zaraíche, con una edificabilidad de 8.000 m2 cuando solo le correspondían 6.171,56 m2 de edificabilidad según normativa del Plan General de Ordenación Urbana.
La cesión, que se tramitó y aprobó con tremenda celeridad por parte del Ayuntamiento, se justificó con la promesa de construir una Escuela de Osteopatía de tres plantas de altura máxima que también funcionaría como museo, sala de exposiciones…. aún cuando la osteopatía no es una profesión sanitaria regulada. De hecho, en España, la osteopatía no está reconocida como profesión sanitaria por la legislación vigente (Ley 44/2003 de Ordenación de las Profesiones Sanitarias). Esto significa que no está incluida entre las carreras de Ciencias de la Salud, como Medicina, Enfermería o Fisioterapia.
Sin embargo, la fundación no cumplió con los fines estipulados en el acuerdo de cesión de suelo público. Más grave aún, la entidad sin ánimo de lucro presidida por Soler Ródenas habría obtenido importantes beneficios económicos con esa parcela en un claro desvío de los objetivos originales.
La documentación a la que ha tenido acceso RRNews, en exclusiva, revela una grave dejación de funciones por parte de concejales y de jefes de servicio del Ayuntamiento de Murcia al no exigir la reversión de la parcela de suelo público ante los clamorosos incumplimientos del convenio de cesión por parte de la Fundación Española de Osteopatía.
Además, los documentos detallan cómo se habría orquestado un negocio millonario que concejales y altos funcionarios del Consistorio murciano debían conocer porque tenían acceso al expediente con toda la documentación que así lo acredita.
El entramado, que los responsables municipales no han querido o no han sabido ver, incluye la creación de una sociedad mercantil denominada Gesalud Mediterráneo S.L. con quien la Fundación Española de Osteopatía firmó, en marzo de 2019, un contrato de arrendamiento del solar cedido y del edificio por construir (en realidad un hospital y no una mera escuela de osteopatía) a cambio del pago de 560.000 euros al año durante 25 años, total 14 millones de euros. Así consta en el acuerdo financiero que firmaron las partes al que ha tenido acceso RRNews. Ese acuerdo también estipuló el pago de 300.000 euros a la Fundación, beneficiaria de la cesión de suelo público, por las gestiones realizadas desde la firma del convenio en 2006 hasta ese momento.
Posteriormente, una vez construido el hospital, la mercantil Gesalud Mediterráneo S.L, de la que el Grupo ASSISTA era el accionista mayoritario, fue adquirida por el Grupo IMED Hospitales, que ahora gestiona el Hospital Virgen de la Fuensanta, recientemente inaugurado por el consejero de Salud, Juan José Pedreño y el secretario general de la Consejería de Salud, Andrés Torrente.
El hospital promovido por Gesalud Mediterráneo S.L. y construido por Grupo Assista no contaba con autorización sanitaria de la Consejería de Salud ni disponía de licencia de actividad en el momento de su compra por parte del Grupo IMED en 2022. Esta operación, realizada por una suma tan significativa, 26 millones de euros, suscita preguntas cruciales: ¿Quién adquiere un hospital sin los permisos necesarios y construido sobre una parcela cedida cuyo uso es docente, no hospitalario, si no tiene la seguridad de que logrará la autorización sanitaria y de que la parcela cedida no será revertida al Ayuntamiento a pesar de los incumplimientos?

Indudablemente, el Grupo IMED compró el hospital porque de alguna manera debía prever que, al final, la Fundación Española de Osteopaíta se haría con la propiedad del suelo y no habría obstáculo infranqueable como así ha ocurrido finalmente. Una enajenación de patrimonio público de la que no hay constancia en el Boletín Oficial de la Región de Murcia como es obligatorio.
La operación, que ha necesitado de la cobertura de la Universidad de Murcia porque la Escuela de Osteopatía de Soler Ródenas operaba sin autorización de la CARM, arrancó bajo la administración de Miguel Ángel Cámara y Fernando Berberena al frente del Ayuntamiento de Murcia, pero la han rematado la vicealcaldesa Rebeca Pérez y el concejal Antonio Navarro Corchón, con la la venta de la parcela a la citada fundación cuando, debería haber salido a concurso público como obliga la ley.
Y no solo eso, la documentación acredita que el Ayuntamiento realizó una tasación errónea y a la baja en varios millones de euros de la parcela pública previa venta a la Fundación Española de Osteopatía, el pasado mes de julio, por 5,6 millones de euros más IVA cuando su precio real es de casi el doble.
La Fundación Española de Osteopatía se ha convertido en propietaria de una parcela de suelo cuyo valor, además, aumentará considerablemente si prospera la modificación 134 del PGOU que pretende el concejal Navarro Corchón y que está en fase de exposición pública. No solo incrementará el valor de la parcela, también del hospital construido puesto que la modificación elimina parte de las limitaciones urbanísticas existentes.
En conclusión: lo que en 2006 era una parcela de suelo público para uso docente (biblioteca, colegio o instituto), propiedad de todos los murcianos y situada en una de las mejores ubicaciones de la ciudad de Murcia, es ahora propiedad de una fundación y lo construido sobre ella un hospital privado del grupo valenciano IMED.

A continuación, presentamos la historia detallada y cronológica de cómo se ha gestado un negocio millonario, de más de 20 millones de euros, con la bendición del Ayuntamiento de Murcia que, en vez de proteger el interés público y el patrimonio de todos, ha favorecido intereses privados.
Esta es la crónica de maniobras en despachos, alegaciones desoídas y de informes municipales que, inicialmente desfavorables, se transformaron, como por arte de magia, en favorables. Todo ello ha ocurrido en unas dependencias donde funcionarios acusados de graves delitos de corrupción, como Alberto Guerra, siguen emitiendo informes clave que facilitan el avance de operaciones controvertidas.
La cronología del entramado:
–12 enero 2005: Se constituye ante un notario de Albacete la Fundación Española de Osteopatía, una fundación sin ánimo de lucro y fines aparentemente sociales. Al frente de la misma figura el ex torero murciano y osteópata, José Antonio Soler Ródenas. Fue inscrita en el Registro de Fundaciones del Departamento por Orden Ministerial de 23/05/2005 siendo su número el 1.109. La resolución no recoge que entre los fines de la fundación figure la actividad hospitalaria, ni la prestación de servicios hospitalarios.
–2 marzo de 2005: La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Murcia aprueba la desafectación de una parcela municipal de 5.156 m2 calificada como «equipamiento docente» y un valor de 6,5 millones de euros. La parcela está situada en Santiago y Zaráiche, junto al hipermercado Carrefour.
El Ayuntamiento de Murcia desafecta (solo así es posible vender o ceder) porque el Obispado de la Diócesis de Cartagena (Francisco Tomás Monpó) ha solicitado la cesión gratuita de una porción de 2.000 m2, con una capacidad de 2.000 m2 edificables. Una vez firme la desafectacón de la parcela, la Junta de Gobierno procede a la cesión gratuita al Obispado, durante un plazo de 30 años, para la construcción de un centro parroquial.
Sin embargo, surgen varias cuestiones importantes: ¿Por qué el Ayuntamiento de Murcia desafectó una parcela de 5.156 m² cuando el Obispado únicamente había solicitado 2.000 m2? ¿Por qué no se limitó la desafectación a la superficie requerida? Además, ¿por qué el Obispado renunció a 2.000 m2 adicionales de edificabilidad, cuando la parcela solicitada permitía hasta 4.000 m2 edificables?
–5 diciembre 2005: La Fundación Española de Osteopatía solicita al Ayuntamiento la cesión gratuita de una porción de la parcela desafectada, con un área de 3.000 m². Presenta un proyecto de construcción de una escuela de osteopatía, museo y centro de investigación presupuestado en 2,7 millones de euros. Con la solicitud presentan una memoria, fechada el 30 de noviembre de 2005, donde especifican qué quieren hacer y donde relatan que ya han hablado con el alcalde Miguel Ángel Cámara.

–7 diciembre 2005: Apenas dos días después, con sorprendente celeridad, el jefe del Servicio de Contratación del Ayuntamiento, Carlos González Vidal, inicia los trámites para recabar informes técnicos sobre la solicitud de cesión.
–22 marzo 2006: El Ayuntamiento inicia el trámite para ceder los 3.085 m² solicitados a la fundación. Un informe técnico señala que la parcela dispone de 8.000 m² de edificabilidad, aunque legalmente solo debería contar con 6.171 m². Este aumento parece obedecer a que sumaron la edificabilidad a la que, sorprendentemente, había renunciado el Obispado.
¿Es legal ese trasvase de edificabilidad de una parcela a otra solo porque el Obispado pide menos de la que le corresponde? Expertos en urbanismo consultados por RRNews dicen que no. «Habría sido necesario un procedimiento administrativo para esa operación».
–11 mayo 2006: La cesión gratuita se aprueba oficialmente tras su publicación en el Boletín Oficial de la Región de Murcia (BORM) sin alegaciones en contra y el 2 de octubre, el Ayuntamiento autoriza la segregación de la parcela matriz en dos porciones: una de 3.085 m2 con 8.000 m2 de edificabilidad y otra de 2.040 m2 con 2.000 m2 de edificabilidad.
–10 noviembre de 2006: El alcalde Miguel Ángel Cámara y José Antonio Soler Ródenas formalizan ante notario la cesión de 3.085 m² por un periodo de 50 años. La escritura notarial establece que la fundación debe presentar un proyecto para obtener la licencia de obra en un plazo de seis meses y que debe construir el inmueble en 24 meses, de lo contrario, la parcela revertirá al Ayuntamiento.

-1 marzo 2007: El Colegio Oficial de Fisioterapeutas denuncia que la denominada Escuela Europea de Osteopatía, gestionada por Soler Ródenas, carece de autorización de la Comunidad Autónoma para expedir títulos universitarios. Piden que la parcela sea revertida al patrimonio municipal, pero el Ayuntamiento rechaza la alegación a la que también responde la Fundación Española de Osteopatía.

–14 mayo 2007: Ante la falta de autorización para impartir cursos, José Antonio Soler Ródenas firma un convenio con la Universidad de Murcia. El rector José Antonio Cobacho otorga así cobertura legal a la escuela mediante la creación del primer Máster Universitario de Osteopatía, con un coste de 16.500 euros por alumno. Soler Ródenas comunica al Colegio de Fisioterapeutas: «Espero que queden mermadas todas las asperezas entre el ilustre Colegio y esta escuela».

–16 junio 2008: El Colegio Oficial de Fisioterapeutas, liderado entonces por su decano Jaime Espinosa, interpone un recurso contencioso-administrativo contra el Ayuntamiento de Murcia por la cesión gratuita de suelo público a la Fundación Española de Osteopatía. Sin embargo, pocos meses después, el 3 de octubre de 2008, desiste de continuar con el proceso legal por motivos que se desconocen.
–3 agosto 2010: El Consejo de Gobierno de la Región de Murcia, presidido por Ramón Luis Valcárcel, aprueba la adscripción de la «Escuela Europea de Osteopatía» a la Universidad de Murcia. La propuesta había sido impulsada por el rector, José Antonio Cobacho, permitiendo que el centro otorgara un título oficial de Máster Universitario en Osteopatía y que cambiara su nombre a «Escuela Universitaria de Osteopatía».
–31 de mayo de 2012: No es hasta esa fecha que el Ayuntamiento de Murcia tramita el cambio de titularidad de la parcela de la Fundación a efectos del pago del Impuesto de Bienes Inmuebles. Todo apunta a que desde 2006 hasta 2012, la Fundación Española de Osteopatía ni siquiera pagó el IBI de la parcela, lo pagaron todos los murcianos.
Aparece el hospital
–13 septiembre de 2013: José Antonio Soler Ródenas, presidente de la Fundación, notifica al Ayuntamiento su intención de construir un hospital universitario junto con la escuela de osteopatía en la parcela cedida. Pasan a llamarlo Escuela de Osteopatía y Hospital Universitario Clínica “La Fuensanta”. Este fue el primer indicio de que se proyectaba incluir un hospital y no una simple escuela de osteopatía en el plan.
–10 diciembre 2013: Con los plazos de construcción del convenio incumplidos desde hacía más de siete años, Soler Ródenas solicita al Ayuntamiento una prórroga de seis meses para presentar el proyecto de obra. Además, pide que el plazo de cesión gratuita por 50 años empiece a contar desde la finalización de las obras, argumentando dificultades de financiación debido a la crisis económica.
–30 enero 2014: El concejal de Patrimonio, Cosme Ruiz, no solo acepta la prórroga de seis meses, sino que justifica la decisión al considerar que el proyecto «aportará un beneficio evidente para los habitantes de Murcia«. Sin embargo, las obras seguían sin comenzar y el Ayuntamiento sigue sin exigir la reversión de la parcela a pesar del incumplimiento de plazos.

–1 septiembre 2014: La Jefa del Servicio de Patrimonio, Ángeles Cantero, pide al Servicio de Disciplina Urbanística que confirme si la Fundación ha presentado algún proyecto de obra. El 9 de septiembre de 2014, se informa de que no existe ninguna solicitud de licencia para construir la escuela universitaria.
–10 diciembre 2014: Casi una año más tarde, la Jefa del Servicio de Patrimonio notifica a la Fundación que el plazo para presentar el proyecto ha expirado. Advierte de que, conforme al acuerdo de cesión de 2006, la parcela debería revertir al Ayuntamiento sin derecho a indemnización alguna. Sin embargo, no se tomó ninguna medida efectiva para la reversión pese a que la Fundación sumaba ocho años de incumplimientos de las condiciones de cesión.
–19 diciembre 2014: La Fundación alega que había presentado un proyecto el 7 de enero de 2014, pero que las objeciones planteadas por el Ayuntamiento habían obligado a realizar ajustes.
–2015-2017: Durante este periodo, la Fundación no cumple con los requisitos para avanzar en la construcción, incluyendo el pago del Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO). Diversas comunicaciones entre el Servicio de Patrimonio y el Servicio de Intervención confirman que la licencia sigue pendiente debido al impago. En varias ocasiones, se advierte sobre la posible caducidad del procedimiento.
Se constituye la mercantil Gesalud Mediterráneo S.L.
–11 enero 2018: Desde el Servicio de Intervención informan al Servicio de Patrimonio de que sigue pendiente el pago del impuesto de construcciones y de que la Fundación Española de Osteopatía les ha pedido más tiempo para afrontar el pago alegando «motivos internos de la propia sociedad como es la ampliación de capital». Es la primera vez que aparece en escena la figura de una sociedad mercantil.
–14 junio 2018: Se constituye la sociedad mercantil GESALUD MEDITERRANEO SL. Los socios se comprometen a invertir en su capital social 4.7000.000 euros para un contrato de préstamo a la Fundación Española de Osteopatía Este mismo día se firma el contrato de ejecución de obra entre la Fundación y la empresa ASSISTACASA 2005 SL del grupo valenciano ASSISTA.
Gesalud Mediterráneo S.L. se constituye con un capital social de 960.000 euros, representado por 960 participaciones a razón de 1000 euros cada una de valor nominal que se reparten entre las siguientes mercantiles:
- ESC Investments and Commerce S.L., representada por Miguel Escrivá Lorente, adquirió 360 participaciones (37,5%), convirtiéndose en el principal accionista. Escrivá Lorente es, además, presidente ejecutivo del Grupo Assista, una empresa que desempeñará un papel clave en la ejecución del proyecto.
- Alarmas Murcia Sociedad Limitada, representada por José María Pliego Vidal, obtuvo 120 participaciones (12,5%).
- Leyenda 16 JG S.L., representada por José García Moñino, asumió 180 participaciones (18,75%).
- Rodsol Desarrollos Urbanísticos y Promociones S.L., sociedad de la que son consejeros mancomunados los hermanos José Antonio Soler Ródenas y Francisco Miguel Soler Ródenas, asumió 300 participaciones (31,25%).
Además, durante el acto de constitución de Gesalud Mediterráneo S.L. ante notario, comparecen figuras que se integraron en su Consejo de Administración: José Antonio Soler García, Javier Fernández Ruiz, el arquitecto José Ibáñez Morales, y el abogado Juan Manuel Borso di Carminati.
–18 junio 2018: Tras más de una década de inactividad y excusas, la Jefa del Servicio de Patrimonio solicita a la Fundación información sobre la composición y funciones de «la sociedad» que supuestamente buscaba ampliar capital para continuar con el proyecto.

–27 junio 2018: Tras años de retrasos y trámites administrativos, la Fundación Española de Osteopatía obtiene finalmente la licencia de obras y de actividad para la construcción de la «Escuela Universitaria de Osteopatía, museo… El decreto de concesión, fechado el 26 de junio, lo firma el edil Antonio Navarro Corchón. En ningún caso la licencia de obras alude a la construcción de un hospital.


–17 julio 2018: José Antonio Soler Ródenas, en representación de la Fundación Española de Osteopatía, informa al Servicio de Patrimonio de la constitución de la sociedad mercantil GESALUD MEDITERRÁNEO S.L., creada el 14 de junio de 2018, solo treces días antes de que el Ayuntamiento de Murcia diese licencia de obra.
Soler Ródenas subraya en su escrito que Gesalud Mediterráneo SL tiene como objetivo «asistir a la Fundación tanto en el ámbito financiero como en el proceso constructivo y en la gestión del espacio clínico». En su escrito también destaca que el aspecto clínico «es esencial» para cumplir con el propósito educativo y sanitario de la cesión porque «permitirá a los estudiantes de la Escuela Europea de Osteopatía y de la Universidad de Murcia realizar prácticas».
El objeto social de la mercantil GESALUD MEDITERRANEO S.L. es “la promoción y gestión de servicios socio sanitarios y hospitalarios, la docencia, investigación y desarrollo de infraestructuras sanitarias y de la salud”.

–5 marzo 2019: Ese mismo día GESALUD Mediterráneo S.L. y la Fundación Española de Osteopatía formalizan varios contratos clave: el contrato de arrendamiento del edificio, con un plazo de 25 años renovables y una renta anual de 560.000 euros y el contrato de préstamo, en el que GESALUD actúa como prestamista por un monto de 12,7 millones de euros a la Fundación para la construcción del edificio.
El Acuerdo detalla que GESALUD Mediterráneo S.L. solicita un préstamo a Bankinter, además de otro por 8,9 millones de euros para transferir esos fondos a la Fundación. Asimismo, se indica que el capital social de GESALUD Mediterráneo S.L. en la fecha de constitución de la hipoteca asciende a 4,7 millones de euros. Según la documentación, Gesalud Mediterráneo S.L negoció una hipoteca, tasando el terreno y las instalaciones, a pesar de que el solar seguía siendo de titularidad pública.
En el documento se aclara que el término «Clínica» abarca la Clínica Universitaria de Ciencias de la Salud, la Escuela Universitaria de Osteopatía, las instalaciones complementarias de hostelería y el aparcamiento, es decir, todo el edificio.
Uno de los anexos del acuerdo financiero contiene una lista de los facultativos y la especialidad de cada uno de ellos. Hay especialistas en cardiología, ginecología y obstetricia, daño cerebral adquirido,digestivo-endoscopia, cirugía bariatrica, oftalmología urología… y se subraya que «los contratos con los facultativos deben seguir vigentes durante 7 años».
En 2019, el Ayuntamiento de Murcia sabía perfectamente que lo que se iba a construir no era una Escuela de Osteopatía sino uno hospital privado en una parcela para equipamiento docente.
El Ayuntamiento de Murcia también sabía que el hospital proyectado tendría una superficie construida de 14.154 metros cuadrados y que su ejecución, por 12,6 millones de euros, fue encargada al Grupo Assista, cuyo presidente era el principal accionista de Gesalud Mediterráneo S.L.

–8 octubre 2021: La Dirección General de Planificación, Investigación, Farmacia y Atención al Ciudadano de la Consejería de Salud interviene en el caso tras recibir una solicitud de autorización sanitaria por parte de Gesalud Mediterráneo S.L. para el funcionamiento de un centro sanitario denominado «Clínica Universitaria Gesalud Virgen de la Fuensanta«.
En su comunicación, el director general Jesús Cañavate señala discrepancias significativas ya que la parcela había sido cedida gratuitamente a la Fundación Española de Osteopatía para construir una Escuela Universitaria de Osteopatía, pero finalmente se había edificado un centro sanitario de naturaleza hospitalaria con internamiento de pacientes. Este cambio de uso no había sido notificado ni autorizado por la administración competente. Además, Cañavate subraya que la coexistencia de una escuela universitaria dentro de unas instalaciones hospitalarias era incompatible con la naturaleza del centro presentado por Gesalud Mediterráneo S.L.
El director general de Planificación de la Consejería de Salud, Jesús Cañavate, indica en su escrito: “la mercantil presentó una Memoria descriptiva de la naturaleza del centro, en el que incluye la oferta asistencial que se va a prestar, así como equipamientos e infraestructuras necesarias para desarrollar la misma y que, tras su examen, se constata que el centro sanitario pretende prestar servicios, de naturaleza hospitalaria con internamiento, hecho además que impediría albergar la Escuela Universitaria de Osteopatía dentro de unas instalaciones hospitalarias”.
-22 octubre 2021: En respuesta a las inquietudes planteadas, la directora del área de urbanismo, Juana Fuentes, del Ayuntamiento emite un informe dirigido al Servicio de Intervención y Disciplina de Actividades. En él, afirma que las obras se habían ejecutado conforme al proyecto que obtuvo licencia en 2018, y que el titular de la licencia sigue siendo la Fundación Española de Osteopatía, no Gesalud Mediterráneo S.L. No obstante, recomienda remitir el caso al Servicio Municipal de Patrimonio para analizar nuevamente las condiciones de la cesión.
–12 noviembre 2021: La Jefa del Servicio de Patrimonio, Ángeles Cantero, emite su propio informe, destacando que las condiciones originales de la cesión, acordadas en 2006, no habían cambiado y que la titularidad de la parcela continua en manos de la Fundación Española de Osteopatía. No obstante, señala que la licencia de obras y actividad otorgada por el concejal Navarro Corchón, en junio de 2018, se concedió basándose en la suposición de que el proyecto se ajustaba al anteproyecto original para la construcción de la Escuela de Osteopatía, museo….etc….

–25 noviembre de 2021: Ángeles Cantero, jefa del servicio de patrimonio, traslada a la Fundación Española de Osteopatía que la Dirección General de Planificación de la Consejería de Salud cuestiona que lo construido sea realmente una Escuela Universitaria de Enseñanza y atención sanitaria, que sea a su vez Centro Cultural y de Investigación de Ciencias de la Salud y del Bienestar y les emplaza a que informen de si lo construido se ajusta a las condiciones de cesión gratuita.
–26 noviembre de 2021: Cantero también dirige oficio a la Directora de Área de Urbanismo para que aclare si la licencia de obras concedida se ajusta a la finalidad del acuerdo de cesión efectuado a la Fundación Española de Osteopatía porque la descripción de la finca en el Registro de Propiedad (tres plantas de altura) no coincide con la descripción de la obra nueva realizada (siete plantas).

–29 noviembre 2021: La Directora del Área de Urbanismo responde que, efectivamente, la licencia de obra concedida mediante decreto el 26 de junio de 2018 se corresponde con un edificio de 7 plantas para uso docente, siendo «uso secundario» el hospitalario.

–10 diciembre de 2021: La directora del área de urbanismo y el concejal de urbanismo en ese momento, Andrés Guerrero, del PSOE, responden a las inquietudes de la Dirección General de Planificación de la Consejería de Salud sobre la adecuación del uso de la parcela cedida a la Fundación Española de Osteopatía. En su comunicado, afirman «a todos los efectos, la cesión de la parcela de referencia se mantiene vigente en los términos, objeto, alcance y finalidad para la que fue acordada en 2006».
Con esta declaración, respaldan que la Dirección General de Planificación de la Consejería de Salud pueda continuar con la tramitación de la solicitud de autorización sanitaria presentada por Gesalud Mediterráneo S.L. para el funcionamiento del hospital.
–23 diciembre 2021: Un acta de inspección realizada a solicitud de la Jefa del Servicio de Patrimonio revela que el edificio del hospital estaba prácticamente terminado a finales de 2021. Este avance en la construcción pone de manifiesto la aceleración del proyecto tras años de retrasos y controversias.
Sin embargo, el uso final del edificio, en apariencia destinado a un centro hospitalario, sigue chocando con el propósito inicial de la cesión gratuita del suelo público, que era la construcción de una Escuela Universitaria de Osteopatía, centro cultural, museo…etc…

–17 enero 2022: El Concejal de Urbanismo y Transición Ecológica, Andrés Guerrero, firma un decreto mediante el cual cancela la licencia de actividad concedida a la Fundación Española de Osteopatía. La decisión se basa en que la Fundación no ha presentado la comunicación de inicio de actividad dentro del plazo establecido, que vencía el 21 de diciembre de 2021.
–18 febrero de 2022: El director general de Planificación de la Consejería de Salud, Jesús Cañavate, reitera al Ayuntamiento de Murcia su solicitud de varios informes necesarios para aclarar aspectos relacionados con la autorización sanitaria de funcionamiento para el hospital con internamiento de pacientes denominado “Clínica Universitaria Gesalud Virgen de la Fuensanta”.
–2 marzo 2022: La Jefa del Servicio de Patrimonio, Ángeles Cantero, emite un informe contundente dirigido a la Fundación Española de Osteopatía. En él, otorga un plazo de dos meses para que la Fundación acredite documentalmente que lo construido se ajustaba a los fines de interés público por los cuales se cedió la parcela en 2006.
Cantero subraya que «los bienes patrimoniales inmuebles solo podían cederse a entidades públicas o instituciones privadas sin ánimo de lucro con fines de interés público«.
El informe revela inconsistencias graves, como el contrato de arrendamiento firmado con Gesalud Mediterráneo S.L., que incluía no solo el edificio del hospital sino también el solar. Además, señala que la actividad principal del inmueble es hospitalaria, mientras que el espacio destinado a la Escuela de Osteopatía es residual y accesoria, limitándose a una planta. Esto suponía una desviación clara de los términos originales de la cesión, cuyo objetivo era la construcción de una escuela universitaria que también debía funcionar como centro cultural y de investigación.
Cantero considera que la Fundación ha realizado una “interpretación unilateral” de los acuerdos contraviniendo los términos de la cesión y reduciendo drásticamente el propósito educativo y de interés público.
La Jefa del Servicio de Patrimonio pide explicaciones sobre el contrato de arrendamiento a la mercantil Gesalud Mediterráneo S.L. según el cuál la Fundación Española de Osteopaíta no solo había arrendado del edificio, también el solar. Así lo recogía la cláusula 3 del contrato de arrendamiento firmado el 5 de julio de 2019:
3.1 «El objeto del arrendamiento lo constituye la Clínica, esto es el hospital junto con las actividades complementarias de hostelería y aparcamiento a construir por la arrendadora de acuerdo con lo dispuesto en este contrato, así como el solar».
3.2 La clínica se destinará a uso hospitalario.
3.3 Sin perjuicio de lo anterior, la arrendataria asume el compromiso de permitir el uso que de la planta 1ª del edificio se vaya a efectuar por la Escuela Europea de Osteopatía y permitir el uso docente de prácticas en el Hospital de los alumnos de la Escuela y de la Universidad de Murcia.
La Jefa del Servicio de Patrimonio, María Ángeles Cantero, califica como «muy llamativo» que se permitiera un uso reducido a la Escuela de Osteopatía, cuando el propósito inicial de la cesión gratuita estaba fundamentado en la construcción de una Escuela Universitaria de Enseñanza y Atención Sanitaria, que también debía funcionar como Centro Cultural e Investigación de Ciencias de la Salud y del Bienestar, conforme al anteproyecto presentado como «Escuela de Osteopatía de Murcia».
24 febrero 2022: El Concejal de Urbanismo, Andrés Guerrero, solicita a la Dirección General de Planificación de la Consejería de Salud que aclare si existe algún marco normativo que prohíba combinar en un mismo edificio la actividad docente de una escuela universitaria con la hospitalaria, que incluye internamiento de pacientes. Ese mismo día, el diario digital «El Economista» informa de que el grupo valenciano IMED Hospitales había adquirido la totalidad del accionariado de Gesalud Mediterráneo S.L. por un importe de 26 millones de euros.

24 marzo 2022: Jesús Cañavate, director general de Planificación de la Consejería de Salud, emite una respuesta que pone en jaque el futuro del proyecto “Escuela Universitaria de Osteopatía. Clínica Universitaria Virgen de la Fuensanta”. En su informe, Cañavate deja claro que, de acuerdo con la legislación vigente, no está justificado que el centro combine actividades asistenciales con internamiento de pacientes en un edificio destinado originalmente a una escuela universitaria.
Además, el director general cuestiona la denominación de “clínica universitaria” del proyecto, al considerar que su configuración actual no cumple con los requisitos para ostentar dicho título.
Estas observaciones reforzaron las dudas sobre la compatibilidad del uso hospitalario del edificio con los fines educativos y sanitarios que fundamentaron la cesión gratuita de la parcela en 2006.

–13 mayo 2022: En respuesta al requerimiento de la Jefa del Servicio de Patrimonio, Ángeles Cantero, José Antonio Soler Ródenas, presidente de la Fundación Española de Osteopatía, presenta un extenso escrito en el que intenta justificar que la cesión gratuita de la parcela sigue ajustándose a los fines originales. Soler Ródenas defiende que el contrato de arrendamiento con Gesalud Mediterráneo S.L. era «necesario» para garantizar la viabilidad del proyecto y que las obras realizadas se ajustan al proyecto aprobado por el Ayuntamiento.
Soler Ródenas argumenta que el uso docente sigue siendo el principal porque la Escuela de Osteopatía está adscrita a la Universidad de Murcia desde 2010 y el convenio formalizado con la UMU en 2014 respalda dicha actividad docente. Además, sugiere que la clínica podría acreditarse como “Hospital Asociado”. Ante una posible reversión de la parcela, advierte al Ayuntamiento que en caso de revertir la parcela tendría que resarcir a la Fundación por las cantidades invertidas, que afirmó «superan los 25 millones de euros«.
–21 junio 2022: En un intento por mantener la colaboración con la Universidad de Murcia, la Fundación Española de Osteopatía, la Escuela Europea de Osteopatía y la UMU, bajo el rectorado de José Luján, firman un nuevo convenio para la formación de alumnos en titulaciones sanitarias en el citado hospital. Este movimiento se produjo al conocer que el convenio original firmado en 2014 con Cobacho había caducado. La Universidad de Murcia de nuevo al rescate de Soler Ródenas y de su escuela de osteopatía. El convenio en vigor expira en junio de 2025.
–23 junio 2022: El Servicio de Patrimonio emite un nuevo requerimiento a la Fundación Española de Osteopatía, solicitando explicaciones sobre la denominación confusa del espacio sanitario dentro del edificio, que en diferentes documentos aparece como «centro sanitario», «clínica de atención sanitaria» y «centro hospitalario». También pide planos que detallen la ubicación exacta de la Escuela de Osteopatía en el edificio, adecuaciones al contrato de arrendamiento con Gesalud Mediterráneo S.L., y recuerda a la Fundación que el convenio de 2014 con la Universidad de Murcia ya no estaba vigente.
–7 julio 2022: En respuesta a las indicaciones del Servicio de Patrimonio, la Fundación Española de Osteopatía y Gesalud Mediterráneo S.L. formalizan una adenda al contrato de arrendamiento del edificio ante notario.
Por parte de Gesalud Mediterráneo S.L. comparece Ángel Gómez Navarro, consejero delegado de IMED Hospitales, la empresa que había adquirido la totalidad del accionariado de Gesalud Mediterráneo en 2022.


–6 octubre 2022: José Antonio Soler Ródenas, en representación de la Fundación Española de Osteopatía y de la Escuela Europea de Osteopatía, junto con Gesalud Mediterráneo S.L., firman ante notario un convenio mediante el cual la mercantil se compromete a permitir la formación práctica de alumnos de la Universidad de Murcia (UMU) en el recién inaugurado Hospital Virgen de la Fuensanta. Por parte de Gesalud Mediterráneo S.L. comparece Roberto Ferrandis Gomiz, actual director gerente del hospital Virgen de la Fuensanta.
–25 de mayo y 25 de septiembre de 2023: El hospital está terminado hay prisa por abrir. En cuatro meses, Soler Ródenas presenta varias declaraciones responsables para el ejercicio de la actividad docente y sanitaria. En la última de estas solicitudes, muestra su desacuerdo con la exigencia del Ayuntamiento de contar con la autorización administrativa sanitaria como requisito previo para obtener la licencia de actividad.
La Fundación pide le vendan la parcela
–5 diciembre 2023: Ante la controversia jurídica, viendo que era imposible enmascarar el hospital dentro del acuerdo de cesión y que el Director General de Planificación no daría su brazo a torcer, la Fundación Española de Osteopatía solicita al Ayuntamiento de Murcia la formalización de un acuerdo para la venta de la parcela. La petición incluye una valoración actualizada de la parcela destinada a equipamiento privado. Es decir, se propone que el acuerdo de cesión durante 50 años se convierta en una venta. Y dicho y hecho.
–15 diciembre 2023: El Servicio Técnico de Gestión Urbanística hace una valoración a la baja de la parcela en 5,6 millones de euros. Evidentemente, la Fundación Española de Osteopatía responde casi al instante que está de acuerdo con el precio.
–11 abril 2024: La Jefa del Servicio de Patrimonio, Ángeles Cantero, y el letrado asesor de la Concejalía de Fomento y Patrimonio, Alberto Guerra, emiten informe favorable a la solución propuesta por la Fundación Española de Osteopatía a pesar de años de constatados incumplimientos.
–26 abril 2024: IDCQ Hospitales y Sanidad, S.L.U. (Quirón) presenta alegaciones en contra de la venta de la parcela, argumentando que el proyecto construido no cumple con los términos de la cesión gratuita original y solicita la reversión del terreno al patrimonio municipal. Sin embargo, el 24 de mayo de 2024, Quirón retira sus alegaciones por motivos que se desconocen.
–3 mayo 2024: Terapias Médicas Domiciliarias S.L. (Hospital Ribera de Molina) también presenta sus propias alegaciones, denunciando las irregularidades en la cesión y advirtiendo del «grave y peligroso precedente» que implicaría una transmisión onerosa del terreno cedido gratuitamente cuando el Ayuntamiento de Murcia debiera haber sacado la venta a concurso público. Terapias Médicas Domiciliarias S.L. también acabó desistiendo de sus alegaciones por motivos que se desconocen.
–22 mayo 2024: Un nuevo informe emitido por Ángeles Cantero y Alberto Guerra rechaza las alegaciones presentadas, reafirmando la viabilidad de la venta de la parcela.
–11 junio 2024: El director de los Servicios Jurídicos del Ayuntamiento, Carlos Alarcón Terroso, respalda la venta de la parcela a la Fundación Española de Osteopatía, aunque reconoce que lo construido en el terreno no se ajusta al compromiso inicial de 2006, pero señala que la licencia concedida en 2018, bajo la gestión de Antonio Navarro Corchón, había considerado compatibles los usos docente y hospitalario.


Terroso incluye en su informe que «en la situación actual, en la que sigue vigente la cesión gratuita efectuada en su día, con los fines y condiciones a las que se supeditó, lo que cabe exigir a la Fundación es que lleve a cabo la actividad en los términos en que se autorizó, esto es, una escuela universitaria de enseñanza de la osteopatía, y una actividad de atención sanitaria admisible en aquello que esté vinculada a la docencia de la osteopatía, no siendo posible, en la situación jurídica actual, una actividad sanitaria desvinculada de esos concretos fines docentes«.

Sorprendentemente y a pesar de reconocer la larga lista de irregularidades, Terroso informa de manera favorable a la enajenación onerosa de la parcela sin derecho a reversión a la Fundación Española de Osteopatía para evitar pleitos y ante una situación de hechos consumados.
¿En qué se basó Terroso? Se basó en que se trataba de una fundación sin ánimo de lucro y, además, era el ocupante del inmueble. Pero esas razones, debía saberlo el alto funcionario porque consta en la documentación, habían decaído desde que la fundación, con ánimo de lucro, había firmado un suculento contrato de arrendamiento del edificio y de la parcela con Gesalud Mediterráneo S.L. a cambio del cobro de 560.000 euros al año durante 25 años (así consta en el acuerdo financiero). Además, el ocupante del solar en ese momento ya no era la fundación sino el Grupo IMED, dueño del hospital.

–21 junio 2024: La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Murcia acuerda la modificación del acuerdo preexistente con la Fundación adaptándolo a un nuevo marco que combina los fines de interés público originales con actividades hospitalarias. Además, el texto amplia la compatibilidad de los usos, permitiendo que el terreno albergue actividades hospitalarias, siempre que estas incluyan un componente docente y cultural relacionado con cualquiera de las ramas de las ciencias de la salud.
De esa forma, el Ayuntamiento de Murcia satisface los deseos de la Fundación Española de Osteopatía y allana el camino para que la Dirección General de Planificación de la Consejería de Salud conceda la obligatoria autorización sanitaria para abrir el hospital con internamiento de pacientes. La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Murcia establece, además, que la autorización sanitaria que debía dar la Consejería de Salud podía ser a la Fundación Española de Osteopatía «o a cualquier otra persona».

–24 julio 2024: La vicealcaldesa, Rebeca Pérez, y el presidente de la Fundación Española de Osteopatía, José Antonio Soler Ródenas, formalizan ante notario la escritura de venta de la parcela por un importe de 5,6 millones de euros más IVA. Soler Ródenas realiza el pago mediante un cheque nominativo. El acuerdo establece que la Fundación estará obligada a cumplir con «los fines de interés público» vinculados a la cesión original hasta el 10 de noviembre de 2056, fecha en la que finalizaba el compromiso del acuerdo inicial de 2006.
La escritura no incluye ninguna clausula que garantice el interés público, pero sí que favorece el enriquecimiento privado. Tampoco consta que el anuncio de enajenación o venta de la parcela a la Fundación Española de Osteopatía haya sido publicada en el BORM como obliga la legislación vigente para que cualquier ciudadano hubiese podido alegar al tratarse de una parcela de suelo público patrimonio de todos.
Conclusión:
La cesión gratuita de suelo público a una fundación con fines aparentemente sociales ha terminado siendo un proceso marcado por incumplimientos, reinterpretaciones unilaterales y la transformación de un proyecto educativo y cultural en un hospital privado que por el camino ha reportado mucho dinero a los artífices del negocio.
Aunque no se han divulgado detalles específicos sobre la distribución de los beneficios de la venta de la mercantil Gesalud Mediterráneo S.L. al grupo IMED, es razonable suponer que los accionistas de Gesalud Mediterráneo, con Grupo Assista a la cabeza, obtuvieron ganancias significativas de esta transacción.

La parcela, finalmente vendida a la Fundación Española de Osteopatía por 5,6 millones de euros más IVA, alberga un hospital privado con urgencias, UCI, 5 quirofanos, 3 paritorios y 42 habitaciones que gestiona el grupo IMED a cuya inauguración asistió el pasado 11 de noviembre el Consejero de Salud, Juan José Pedreño acompañado del Secretario General de la Consejería, Andrés Torrente. El consejero ya ha dicho que está abierto a concertar servicios con este nuevo centro del Grupo IMED.
IMED Hospitales es uno de los líderes de la sanidad privada en la zona del Levante, con Hospitales y Centros Asistenciales en Benidorm, Elche, Torrevieja, Teulada, Valencia, Gandía, Alcoy, Murcia y Alicante. IMED ya contaba con un centro de radioterapia junto a Nueva Condomina donde ofrece, desde 2018, servicios concertados con el Servicio Murciano de Salud.
Preguntas clave:
Este caso no solo pone en tela de juicio las decisiones de los responsables municipales a lo largo de casi dos décadas, sino que también invita a reflexionar sobre cómo se gestiona el patrimonio público.
Este caso deja tras de sí un entramado de decisiones cuestionables, incumplimientos flagrantes y maniobras que desdibujan los límites entre lo público y lo privado, situando al Ayuntamiento de Murcia en el centro de una polémica que podría tener consecuencias legales.
Desde la redacción de RRNews nos hemos puesto en contacto con el Ayuntamiento de Murcia al que hemos trasladado parte de las siguientes preguntas a las que no han respondido. Tampoco ha respondido a nuestras preguntas la Escuela de Osteopatía que dirige Soler Ródenas.
- ¿Por qué se decidió desafectar toda la parcela, cuando el Obispado solo había solicitado una porción de 2.000 m2? ¿Por qué el Obispado renunció a 2.000 m2 de edificabilidad?
- ¿Se evaluaron adecuadamente los antecedentes y la capacidad de la Fundación Española de Osteopatía antes de aprobar la cesión gratuita de suelo público?
- ¿Por qué no se activó la reversión de la parcela cuando la Fundación incumplió los plazos para presentar el proyecto y construir las instalaciones?
- ¿Por qué el concejal Navarro Corchón dio licencia de obra y actividad para un hospital de 7 plantas en contra de las condiciones de la cesión? ¿En qué informes se apoyó para considerar compatible el uso educativo y hospitalario con internamiento de pacientes?
- ¿Cómo se permitió que un proyecto educativo y cultural derivara en un uso principalmente hospitalario, sin cumplir los fines de interés público establecidos en el acuerdo?
- ¿Quién autorizó que la parcela cedida gratuitamente terminara siendo arrendada a una empresa privada como Gesalud Mediterráneo S.L. que se comprometió a pagar 560.000 euros al año a una fundación que, supuestamente, no tenía ánimo de lucro?
- ¿Cómo la mercantil Gesalud Mediterráneo S.L logró un préstamo bancario de 8,9 millones de euros para edificar en un solar que no les pertenecía?
- ¿Por qué la Jefa del Servicio de Patrimonio, Ángeles Cantero, no alertó al Jefe de los Servicios Jurídicos al ver la escritura de hipoteca y el acuerdo marco de financiación entre Gesalud Mediterráneo S.L., las entidades financieras y la Fundación por la que esta última entregó el control de la cesión de la parcela pública a empresas con evidente ánimo de lucro?
- ¿De dónde ha sacado la Fundación Española de Osteopatía 5,6 millones de euros más IVA para comprar la parcela?
- ¿Por qué se ignoraron o desestimaron las alegaciones de otras entidades que señalaban incumplimientos flagrantes de los términos de la cesión de suelo público?
- ¿En qué BORM se ha publicado, como es obligatorio, el anuncio de enajenación de la parcela de suelo público?
- ¿Cómo es posible que el Jefe de los Servicios Jurídicos del Ayuntamiento justificase la venta de la parcela en que se trata de una «fundación sin ánimo de lucro» con tan lucrativo contrato de arrendamiento entre la Fundación Española de Osteopatía y Gesalud Mediterráneo S.L.?
- ¿Cuántas cesiones gratuitas de suelo público de uso docente en el municipio de Murcia han terminado en venta directa al beneficiario de la cesión tras haber destinado el suelo a otro uso?
- ¿Puede cualquier fundación, asociación o colegio profesional solicitar y obtener en tiempo récord la cesión gratuita de una parcela de suelo público en el municipio de Murcia con la que luego obtener importantes beneficios económicos?
«Nunca me olió bien»
El concejal Andrés Guerrero, responsable de urbanismo en 2022, sí ha atendido a RRNews. Admite que el asunto nunca le olió bien hasta el punto de que dio orden a los funcionarios de su departamento de que todo lo relacionado con esa cesión de suelo público «se mirase con lupa».
«Nosotros llegamos a revocar la licencia de actividad que le había concedido el anterior equipo de gobierno en 2018 al considerar que no bastaba con una simple declaración responsable». Y añade «nunca entendimos la cesión de suelo público de 2006 a esa fundación de osteopatía y, menos aún, que el Ayuntamiento no hubiese exigido la reversión de la parcela ante tanto incumplimiento».
Guerrero subraya «cuando llegamos nosotros al ayuntamiento, tras la moción del censura, el hospital estaba prácticamente terminado». Y a la pregunta de por qué no pidió o sugirió la reversión de la parcela de suelo público contesta que eso era competencia del Concejal de Patrimonio.
Lo que comenzó como un proyecto de carácter educativo y social impulsado por una fundación, supuestamente sin ánimo de lucro, se ha transformado en un suculento y millonario negocio a costa del patrimonio público. Desde el Ayuntamiento de Murcia guardan silencio. Han optado por no contestar a las preguntas de RRNEWS.