Diego Conesa Alcaraz (Fuente Álamo, 1973) es una de las figuras relevantes del socialismo murciano en los últimos años. Licenciado en Derecho por la Universidad de Murcia, su carrera política ha estado marcada por una estrecha conexión con la gestión municipal y el contacto directo con la ciudadanía. Su trayectoria comenzó en Alhama de Murcia, donde fue elegido concejal en 2011 y, cuatro años después, en 2015, se convirtió en alcalde. Desde ese puesto, logró consolidar una gestión reconocida por su cercanía y su capacidad para tejer consensos.
En 2017, Conesa dio el salto a la dirección regional del PSOE, ganando las primarias a María González Veracruz con un mensaje de renovación y unidad. Dos años después, encabezó la lista socialista en las elecciones autonómicas de 2019, logrando un resultado histórico: el PSRM-PSOE se convirtió por primera vez en más de 28 años en la fuerza más votada en la Región de Murcia. Aunque no pudo formar gobierno debido a la negativa de Ciudadanos, aquella victoria marcó un punto de inflexión en la política murciana, mostrando que el socialismo tenía capacidad de movilización y de conectar con las demandas de la ciudadanía.
En 2021, tras una moción de censura fallida y enfrentarse a una denuncia falsa relacionada con su gestión como alcalde que fue finalmente archivada, Conesa decidió apartarse de la primera línea política por motivos que nunca trascendieron. Lo que nunca pudo ocultar fue su sensación de impotencia.
Ahora, en diciembre de 2024, Conesa vuelve a escena con fuerza. Su reciente precandidatura a la secretaría general del PSRM-PSOE llega con el lema «Volver a ganar», un claro guiño a aquella victoria de 2019 que dejó huella en el partido y en la política regional. En un momento en el que el socialismo murciano busca rearmarse para afrontar las próximas citas electorales, Conesa defiende un proyecto municipalista, con las agrupaciones locales y la militancia en el centro.
Convencido de que «hay partido» de cara a 2027, Conesa ha reiterado en diversas declaraciones su disposición a recorrer la región «a cualquier hora del día» para reunirse con militantes, escuchar sus inquietudes y construir juntos una alternativa sólida al actual gobierno autonómico del PP. Su candidatura ha recibido el apoyo de diversos dirigentes locales, como el alcalde de Los Alcázares, Mario Pérez Cervera, y la alcaldesa de Bullas, Lola Muñoz.
PREGUNTA: Usted ha declarado «tras todo lo que pasé, estoy preparado para asumir cualquier cosa». ¿A qué se refiere?
RESPUESTA: Pasé por muchas situaciones que me afectaron profundamente durante 2021. Las consecuencias de la moción de censura fallida, las denuncias falsas contra mi persona ante la Fiscalía, el acoso a mis hijos en Alhama de Murcia por algún empleado público, la impotencia de ver que el cambio era muy difícil. Me eché sobre las espaldas la doble desilusión de la militancia: ganamos en 2019 y no pudimos gobernar por la negativa de Cs y luego fracasó la moción de censura. Llegué a sentir asfixia en la Asamblea Regional de ver la podredumbre y la corrupción triunfante en aquel momento. En aquellos momentos no tuve la madurez, la fortaleza y el apoyo necesarios del entorno que habría necesitado para seguir adelante. He reflexionado mucho sobre lo que pasó y creo que ahora estoy mucho más curtido y preparado para afrontar cualquier cosa.
P: ¿Sintió que tras la fallida moción de censura la dirección regional del PSRM-PSOE le había retirado su apoyo?
R: Fueron momentos complicados debido a la pandemia y a las limitaciones de contacto con la militancia que tanto me gusta. No dejaba de pensar en el desanimo que debían sentir los militantes socialistas. Luego comprobé que no era así. Al contrario, el sentimiento en las agrupaciones era de gratitud por haber ganado las elecciones autonómicas y devuelto la ilusión al PSRM-PSOE, gratitud también por haber renunciado a ser presidente de la CARM para que la moción de censura prosperase.
P: ¿Por qué durante los últimos tres años no se le ha visto en ningún acto importante del PSRM-PSOE?
R: En campaña electoral acompañé a todos los compañeros candidatos que me invitaron. Lo hice a título personal y sin ánimo de protagonismo de ningún tipo. Lo hice para animar en un momento electoral complicado.
P: ¿Cuál considera que fue su mayor acierto y su mayor error como líder del PSRM-PSOE?
R: El mayor acierto fue cumplir lo que prometí a todos los militantes durante las primarias de 2017 sin excepción. Me volqué con todos aunque muchos alcaldes y responsables de agrupaciones no me apoyaron. Y eso es lo que pienso hacer ahora si ganó las primarias. Estaré con todos sin excepción, aunque muchos ya han dicho públicamente que apoyan a otro candidato. Y sobre los errores que cometí destacaría el desconocimiento de cómo funcionaba la operativa en grandes agrupaciones del PSRM-PSOE y, sobre todo, no haberme rodeado de compañeros de más valía en algunas áreas.
P: ¿Qué le diría a quienes critican su regreso, argumentando que el partido lo que necesita es unidad y no división?
R: Nunca he sido un hombre de divisiones, nunca lo seré. Por otra parte, en la historia reciente del PSOE hay capítulos en los que parecía que se iba a romper y al poco tiempo estaba gobernando España.
P: ¿Es consciente de que «el aparato del partido» está con Francisco Lucas? ¿Le resta eso posibilidades? ¿Qué opina de la imagen de Lucas en la sede del PSRM-PSOE rodeado de diputados y senadores?
R: Muchos de los que aparecen en la imagen tienen cargo institucional y quieren mantenerlo. Yo lo que debo hacer es dirigirme a las agrupaciones, hablar con los militantes, levantarles el ánimo. En este periodo de primarias esa es la imagen que realmente me importa y me interesa. Quiero, a eso me estoy dedicando, que cada compañero sienta que su voto pesa, que su opinión cuenta.
P: ¿Cree que serán unas primarias limpias?
R: No espero otra cosa. «Un militante, un voto» no es solo un eslogan. Es el recordatorio de que el futuro le partido está en manos de sus militantes. Es la garantía de que este proceso de primarias será un ejercicio de democracia interna ejemplar, donde todos tengamos el mismo peso, sin importar el cargo orgánico o la posición institucional.
P: ¿Cómo valora la situación actual del PSRM-PSOE? ¿Qué le pasa al partido que sigue sin remontar en los sondeos?
R: Se paralizaron todas las iniciativas y proyectos que había en marcha de coordinación, formación, generación de equipos, comunicación entre diputados y concejales de área. No se puso en marcha el plan de formación a través de la Universidad de Murcia. Y eso ha provocado una falta de actividad orgánica del partido. Eso es lo que sienten y transmiten las agrupaciones. Se sienten huérfanas de organización de partido en los últimos años. Y yo quiero transmitirles que el verdadero poder del partido reside en las agrupaciones locales y en la participación activa de todos los militantes, independientemente de su cargo o antigüedad.
P: ¿Cómo valora el estado de ánimo de la militancia socialista en la Región de Murcia tras los últimos procesos electorales? El PSOE solo tiene 13 escaños y bajando en los sondeos.
R: El ánimo hay que levantarlo creando espacios de trabajo, demostrando que somos importantes. Hay que visitar las agrupaciones y los espacios sociales y civiles de cada municipio. Hay que estar en todos y cada uno de los lugares donde hay problemas e inquietudes. Y a eso me comprometo hasta 2027. Hay que trazar 45 estrategias municipales desde mediados de 2025. Hay dos años de trabajo intenso. Necesitamos equipos solventes.
P: ¿Cree que el PSOE regional ha perdido conexión con ciertos sectores sociales? ¿Cómo piensa recuperar esa confianza?
R: Hay que reactivar las conferencias políticas del PSRM-PSOE que hubo en su momento con participación de los representantes de la sociedad civil regional.
P: En un contexto de polarización política, ¿cómo puede el PSOE diferenciarse como una opción progresista pero moderada en una región en la que el 60% del electorado vota a la derecha y la extrema derecha?
R: Lo primero es no tomar esa situación como un frontón infranqueable sino como un desafío. No podemos rendirnos y decir que esta región no tiene solución. Sí se puede y para eso debemos convencer a mucha gente de que es necesaria la alternancia política por una cuestión de higiene democrática. Debemos mostrar y demostrar lo mucho que el Gobierno de España está apostando por la Región de Murcia en los últimos años. Demos demostrar que sabemos gestionar mucho mejor que el Partido Popular. Debemos demostrar que nuestra región está por encima de todo y debemos conseguir que la sociedad progresista murciana se vea reflejada en el PSRM-PSOE.
P: ¿Qué diferencia a Diego Conesa de Francisco Lucas o Txema Almela? ¿Por qué diría que el PSRM necesita a Diego Conesa?
R: Creo que lo que el PSRM necesita en este momento es un secretario general que se entregue en cuerpo y alma al partido, sin límite de tiempo. Necesita a una persona que dedique cinco tardes-noches a la semana a visitar agrupaciones, a coordinar las áreas de trabajo, a reconectar con la sociedad civil. El partido necesita ahora de mucho tiempo y dedicación durante muchos días y creo que eso ni Almela ni Lucas lo pueden ofrecer por sus otras ocupaciones.
P: ¿Quiere ser el candidato en 2027?
R: Me presento con la ambición de ganar la secretaría general del PSRM y de volver a ganar las elecciones en 2027. Hay que luchar y luchar.
P: ¿Cree que la apuesta en inversión que el Gobierno de España está haciendo con la Región de Murcia llega a la ciudadanía?
R: No está llegando y es necesario que llegue. Los cargos políticos del PSRM-PSOE (diputados, senadores, Delegada del Gobierno, directora de la Oficina Técnica del Mar Menor… deben tener agenda política propia de jueves a sábado en la Región de Murcia.
P: ¿Cree que el nivel del grupo parlamentario socialista en la Asamblea Regional en su labor de oposiicó está a la altura que requiere y necesita la Región?
R: Es muy complicado visibilizar la labor de fiscalización al Gobierno regional que están realizando los 13 diputados del PSOE. Es importante coordinar esa labor con los grupos municipales de los 45 municipios que deben disponer de toda la información y eso no se está haciendo. Hay desconexión entre el grupo parlamentario y los grupos municipales y juntas vecinales.
P: ¿Cómo valora la gestión del actual Gobierno regional del PP y de Fernando López Miras?
R: En 2027 López Miras llevará diez años de gobierno y ya no podrá argumentar que estaba tocando la flauta travesera, tendrá que rendir cuentas. Está viviendo de las rentas de los Fondos Europeos Next Generation que tanto criticaron e, incluso, intentaron torpedear pero que consiguió el liderazgo de Pedro Sánchez en Europa.
P: ¿Ha descubierto la forma de ganar al PP y de hacer frente a su extensa red clientelar?
R: Tengo la receta de trabajo y generación de espacios para encender la chispa imprescindible de ilusión para afrontar con fuerza, trabajo e ilusión las elecciones autonómicas de 2027.
P: ¿Estamos ante un «Manual de Resistencia» de Diego Conesa?
R: Estamos ante un intento de revitalizar el partido en un contexto político mucho más complicado que en 2019. Con ese ánimo de trabajo me estoy presentando con toda humildad en las agrupaciones. Creo que tengo posibilidades. Me siento realizado convenciendo al pedáneo socialista de cualquier junta vecinal de lo importante que es su labor para la democracia. Hay que recuperar el orgullo de ser socialista.
P: ¿De verdad cree que puede volver a ganar?
R: Estoy convencido de ello. «Volver a ganar» es recuperar la confianza.
Los militantes votarán el 19 de enero
Las primarias del PSRM-PSOE no solo decidirán quién liderará el partido, sino también qué tipo de oposición ofrecerá al PP de Fernando López Miras. El resultado de esta contienda será clave para el futuro del socialismo murciano y su capacidad de recuperar terreno en una región donde la derecha sigue siendo hegemónica y el PSOE permanece estancado en los sondeos. En última instancia, la decisión estará en manos de los militantes, quienes con su voto determinarán qué tipo de PSRM-PSOE quieren construir para el futuro. El voto es secreto y, aunque los apoyos visibles de cargos públicos son importantes, no siempre reflejan el sentir general de la militancia.