En una versión anterior del artículo titulado “¿Tranvía? No, gracias. Murcia necesita un Metro”, publicado el domingo 26 de octubre, se afirmaba de forma incorrecta que en París no existen tranvías ni carriles bici.
Lamentamos este error y pedimos disculpas a los lectores. París y su área metropolitana cuentan, en realidad, con doce líneas de tranvía (de la T1 a la T12), que suman más de 150 kilómetros de recorrido y están gestionadas por la empresa pública RATP. Estas líneas sirven principalmente a los barrios periféricos y forman parte del sistema integrado de transporte de la región Île-de-France, junto al metro, los autobuses y el tren de cercanías (RER).
Asimismo, la capital francesa dispone de una amplia red de carriles bici que supera los 1.000 kilómetros, en el marco del Plan Vélo 2021-2026 del Ayuntamiento de París, cuyo objetivo es alcanzar los 1.400 kilómetros de vías ciclables seguras antes de 2026.
También se indicaba que el tranvía genera una mayor contaminación y ruido que otros medios de transporte. Esta afirmación no es correcta: el tranvía es un sistema eléctrico sin emisiones directas y con un nivel sonoro inferior al del tráfico rodado convencional. Su impacto ambiental se concentra en la fase de construcción y depende, sobre todo, de la planificación urbana y de la gestión del tráfico durante las obras.
Del mismo modo, el artículo sostenía que el metro “da dinero” mientras que el tranvía “da deudas”. Ningún sistema de transporte urbano masivo -ni metro, ni tranvía, ni autobús- resulta rentable exclusivamente con la venta de billetes. Todos requieren aportaciones públicas para su mantenimiento, aunque el metro sí ofrece mayor capacidad y velocidad, lo que puede traducirse en un mayor retorno social y económico.
Pedimos disculpas a los lectores y reiteramos nuestro compromiso con la exactitud, la transparencia y la verificación rigurosa de los datos.