«El Ayuntamiento no puede ponerse de perfil ante una tragedia como ésta», ha declarado Ginés Ruiz, portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Murcia, tras la muerte de una niña de dos años por una descarga eléctrica en una cama elástica durante las fiestas patronales de Alquerías. El suceso, que también dejó a otros tres menores heridos, ha abierto un nuevo frente de crítica política por la falta de control municipal sobre las instalaciones en este tipo de celebraciones.
El Grupo Socialista exige al equipo de Gobierno del Partido Popular una investigación “rigurosa y transparente” para esclarecer lo ocurrido y depurar responsabilidades. La atracción siniestrada estaba instalada en un recinto ferial durante unas fiestas organizadas por la propia Junta Municipal, lo que, según los socialistas, descarta cualquier intento de eludir responsabilidades escudándose en tecnicismos sobre la titularidad del terreno o la autoría de la organización.
“El Ayuntamiento de Murcia no puede desentenderse de unas instalaciones abiertas al público en el marco de unas fiestas que organiza la propia Administración local”, ha subrayado Ruiz y ha advertido del riesgo de que se repita un episodio similar si no se revisan de inmediato los protocolos de seguridad.
¿Privado o público? El debate inútil
Desde el primer momento, fuentes municipales han insinuado que el accidente se produjo en una zona de gestión privada. El PSOE, sin embargo, tilda este argumento de “inaceptable” e “irresponsable”. “Ni el Ayuntamiento ni la Junta Municipal pueden ampararse en que la instalación estaba en suelo privado o en que fue gestionada por particulares. Cualquier actividad pública debe contar con plenas garantías de seguridad y supervisión municipal”, ha insistido el portavoz socialista.
La tragedia ha dejado al descubierto lo que podría ser una peligrosa falta de control administrativo en la instalación de atracciones feriales, especialmente en fiestas patronales de barrios y pedanías donde los recursos municipales y la vigilancia suelen ser más laxos.
Un aviso antes del verano de fiestas
La muerte de esta niña se produce justo cuando comienza la temporada alta de fiestas patronales en todo el municipio. Ginés Ruiz ha aprovechado la ocasión para lanzar una advertencia: “Las familias merecen la certeza de que las instalaciones abiertas al público cuentan con todas las garantías de seguridad. El Consistorio no puede mirar hacia otro lado”.
El PSOE ha reclamado que se depuren responsabilidades y ha exigido incluso dimisiones si fuera necesario, advirtiendo de que no permitirán que se repita lo que ya califican como “el lamentable patrón de esconderse detrás de tecnicismos”.
El silencio del Ayuntamiento
Por el momento, el equipo de Gobierno del PP no ha dado respuesta oficial a las exigencias del Grupo Socialista. Mientras tanto, el Juzgado de Instrucción número 9 de Murcia ya ha abierto diligencias por un posible delito de homicidio imprudente. La investigación judicial tendrá que determinar si hubo negligencia en la instalación y supervisión de la atracción.
En cualquier caso, lo que está en juego no es solo la depuración de responsabilidades por un hecho trágico, sino la confianza ciudadana en la capacidad del Ayuntamiento para garantizar la seguridad de sus fiestas. Una confianza que, tras la tragedia de Alquerías, ha quedado seriamente dañada.