Mientras el Estado ha transferido más de 531 millones de euros a familias vulnerables de la Región de Murcia en concepto de Ingreso Mínimo Vital (IMV) desde 2020, la consejera de Política Social, Conchita Ruiz (PP), califica esta ayuda estatal de “opaca» y “mal gestionada”. La contradicción no es solo política. Es socialmente injusta.
Desde que el Gobierno de España activó el IMV, en plena pandemia, la prestación ha cubierto a un total de 140.078 personas en la Región de Murcia: 74.522 adultos y 65.556 menores. Solo en febrero de 2025, 108.466 personas —más que toda la población de Lorca— cobraron esta ayuda en 31.026 hogares. Ese mes se desembolsaron 15,78 millones de euros solo en la Región de Murcia. De esos 31.026 hogares, 14.127 recibieron el complemento a la infancia.
Desde 2020, el acumulado asciende a 531,42 millones de euros, una cifra que convierte al IMV en el principal escudo social de la Comunidad Autónoma. Todo eso, gestionado directamente por la Seguridad Social. Sin intermediarios.
Entonces, ¿qué hay detrás de las críticas de la consejera? Desde hace meses, Conchita Ruiz ha cargado públicamente contra el IMV, calificándolo de “opaco”, “mal diseñado” pero los hechos —y los datos— contradicen ese discurso.
Los números no mienten
El propio portal del Ministerio de Inclusión publica mensualmente las cifras detalladas del IMV: número de perceptores por comunidad autónoma, distribución por sexo, edad, tipo de hogar, grado de discapacidad, presencia de menores, y evolución interanual. Si la consejera Conchita Ruiz desconoce los datos es que no mira.
En el caso de la Región de Murcia, los datos muestran una tendencia clara al alza:
- En solo un año, los hogares beneficiarios han aumentado un 27,18% (de 24.396 en febrero de 2024 a a 31.026 en febrero de 2025).
- Las personas beneficiarias han pasado de 83.812 a 108.466, un +29,42%.
- La nómina mensual ha subido en 2,73 millones de euros respecto a febrero de 2024.
Lejos de estar “fallando”, el IMV llega cada vez a más gente en la Región de Murcia.
Mujeres y menores, en el centro del sistema
El perfil mayoritario de quien percibe el IMV es claro: mujer, madre, con hijos a cargo.
- El 61,5% de los titulares del IMV en la Región de Murcia son mujeres.
- Casi el 79% de los hogares tienen menores de edad.
- 4.373 hogares son monoparentales, en su mayoría encabezados por mujeres.
Este enfoque responde a uno de los objetivos centrales del IMV: combatir la pobreza infantil, una lacra estructural en la Región de Murcia. En 2023, más de 38.000 menores vivían bajo el umbral de la pobreza en la Región de Murcia, según datos del INE.
Cómo son los hogares que cobran el IMV
La documentación oficial a la que la consejera Ruiz puede acceder fácilmente revela un desglose preciso de la composición de las unidades de convivencia. Estos son los hogares que más cobran el IMV en la Región de Murcia:
- 2 adultos y 2 menores: 6.635 hogares
- 2 adultos y más de 2 menores: 5.118 hogares
- 2 adultos y 1 menor: 4.042 hogares
- 1 adulto: 4.432 hogares
- 1 adulto y un menor: 2.458 hogares
- 1 adulto y dos menores: 1.454 hogares
El IMV se ha convertido, por tanto, en el único ingreso regular de miles de hogares con niños en la Región de Murcia. Cuestionarlo, sin aportar alternativas, es atacar la única cuerda que les mantiene a flote.
Cuantías más comunes
En la Región de Murcia, las cuantías más frecuentes que perciben los hogares beneficiarios del Ingreso Mínimo Vital oscilan entre los 1.200 y los 1.600 euros mensuales, con picos más altos en familias numerosas o monoparentales. La modalidad más habitual es la de dos adultos con dos menores a cargo, que reciben 1.352 euros al mes, a los que se suman complementos por infancia que pueden elevar la cifra hasta casi 1.500 euros.
También destacan los hogares encabezados por una sola madre con uno o dos hijos, que, gracias al complemento por monoparentalidad, superan los 1.200 euros. Estos datos reflejan con claridad el perfil mayoritario del IMV en la Región: familias con hijos, muchas de ellas sostenidas por mujeres solas, que sobreviven gracias a esta prestación estatal.
Mientras tanto, la Renta Básica autonómica agoniza
Frente a este despliegue de recursos por parte del Estado, la Renta Básica de Inserción (RBI) de la Comunidad Autónoma ha ido desapareciendo sin hacer ruido.
En 2020, la RBI autonómica tenía más de 19.700 beneficiarios. Hoy, apenas 2.200 personas la cobran. Un descenso del 89%. ¿Por qué? Porque la Comunidad ha dejado de tramitarla activamente, derivando a los solicitantes al IMV. La propia web del IMAS lo reconoce: en caso de concesión del IMV, la Renta Básica autonómica queda suspendida o extinguida.
- En 2020: 19.783 personas la percibían
- En 2023: solo 4.614
- En 2025: apenas 2.200 personas la mantienen
La diferencia es brutal: una reducción del 89%. Y no ha sido un fenómeno natural. Es el resultado de una decisión política del Gobierno de López Miras. Y sin embargo, las críticas se dirigen al Estado, no al desmantelamiento progresivo de la red autonómica.
No todas las comunidades autónomas han reducido sus Rentas Básicas de Inserción tras la puesta en marcha del IMV. Según el informe de enero de 2025 de la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales, País Vasco, Navarra, Asturias y Castilla y León han mantenido o incluso incrementado su compromiso con esta prestación autonómica, pese a la llegada de la ayuda estatal. No ha sido el caso de la Región de Murcia que la ha reducido. un 89% pese a las altas tasas de pobreza regional.
¿Castiga el IMV al empleo como afirma la consejera?
La respuesta es no. Desde el 2022 hay un incentivo al empleo para los perceptores de IMV. Habría bastado con que la consejera Conchia Ruiz hubiese leído el Real Decreto 789/2022, de 27 de septiembre, por el que se regula la compatibilidad del Ingreso Mínimo Vital con los ingresos procedentes de rentas del trabajo o de la actividad económica por cuenta propia con el fin de mejorar las oportunidades reales de inclusión social y laboral de las personas beneficiarias de la prestación.
Desde 2022, el Ingreso Mínimo Vital incorpora un incentivo clave para salir del bucle de la pobreza: permite compatibilizar la ayuda con ingresos del trabajo sin perderla de golpe. Gracias al Real Decreto 789/2022, los beneficiarios que encuentren empleo —ya sea por cuenta ajena o propia— pueden seguir cobrando parte del IMV durante un máximo de 12 meses, gracias a un sistema de deducción parcial que evita que cada euro ganado se traduzca en un recorte inmediato. Es decir, el Estado premia a quien trabaja, en lugar de penalizarlo, y reconoce que la inserción laboral no se logra apretando más el cinturón, sino ofreciendo tiempo, margen y estabilidad. Una reforma clave para que el IMV no sea solo un salvavidas, sino también una rampa de salida.
Críticas que esconden otra batalla
El discurso político contra el IMV no es técnico. Es político. Desde el PP —y no solo en en la Región de Murcia— se ha intentado desacreditar esta ayuda por una razón básica: la gestiona el Gobierno central. Se escapa del control autonómico. No hay visibilidad política para quien reparte el cheque. Y eso, para quienes entienden la política como cuota de poder, escuece.
El argumento de la “opacidad” se desmonta con un clic. Los datos están publicados, son públicos, mensuales y auditables. Y son contundentes.
Más de medio millón de euros diarios ha recibido la Región
La Región de Murcia ha recibido más de medio millón de euros diarios en ayudas del IMV desde 2020. Gracias a ello, cientos de familias siguen comiendo, pagando el alquiler, comprando pañales y manteniendo la calefacción.
¿Puede mejorarse la gestión del IMV? Sin duda. ¿Debe fortalecerse su coordinación con los servicios sociales municipales? Por supuesto. Pero de ahí a atacarlo en nombre de una ayuda regional que ya no existe, hay un trecho que no se sostiene ni con los titulares más grandilocuentes.
De hecho, el INSS ha firmado diferentes protocolos de colaboración con los ayuntamientos de la Comunidad Autónoma y con las áreas de asuntos sociales para facilitar la tramitación de los expedientes del Ingreso Mínimo Vital y por eso, precisamente, esta es la región que cubre el mayor número de población bajo estos protocolos, más del 96%.