La historia es de manual. Una plaza pública, un tribunal formado por trabajadores del propio ayuntamiento, tres aspirantes con puntuaciones dispares… y una entrevista personal que lo cambia todo. Final del cuento: la sobrina del concejal de Comercio y Turismo se lleva la plaza. No es ficción, es administración pública en Las Torres de Cotillas.
El Ayuntamiento ha publicado los resultados definitivos del proceso selectivo para cubrir la plaza temporal de Técnico de Comercio y Turismo. La beneficiaria es Ariana Avilés Giménez, sobrina de Francisco Juan Giménez, concejal del área. Es decir, el futuro jefe de la contratada.
Un sueldo generoso… y rápido
La plaza, de subgrupo A2, está dotada con un salario de 38.630 euros brutos por nueve meses de trabajo, lo que se traduce en más de 4.200 euros al mes. Un contrato breve, sí, pero con un efecto multiplicador: la experiencia obtenida en este puesto puntúa con fuerza en futuras convocatorias, convirtiéndose en una ventaja aplastante si la plaza se saca más adelante como definitiva. Lo que en jerga administrativa se llama “consolidar la plaza”.
Las notas hablan solas
En el concurso-oposición se valoraban tres apartados: titulación, formación y entrevista personal, con un total de 6 puntos. La distribución de resultados fue la siguiente:
| Nombre | Titulación (2 pts) | Formación (2 pts) | Entrevista (4 pts) | Total (6 pts) |
|---|---|---|---|---|
| Ariana Avilés Giménez | 0 | 0,53 | 3,9 | 4,43 |
| María José Martínez López | 0 | 2,74 | 1,5 | 4,24 |
| Celia Iniesta Solano | 1 | 1,04 | 1 | 3,04 |
La sobrina del concejal sí cuenta con la titulación básica exigida, pero no aporta formación complementaria, lo que le otorga un 0 sobre 2 puntos en ese apartado. Donde realmente despega es en la entrevista personal, la prueba más subjetiva de todas. Allí barre al resto con un 3,9 sobre 4, mientras que las otras dos aspirantes se quedaron en un 1,5 y un 1 respectivamente.
Sin esa entrevista casi perfecta, la plaza habría sido para otra candidata. Pero la magia ocurrió en el cara a cara, delante de un tribunal integrado por personal del propio Ayuntamiento, según consta en la resolución.
El proceso de selección, según consta en el decreto oficial de convocatoria, se amparó en un procedimiento de urgencia justificado por una subvención pública del SEPE para fomentar el empleo local. Este modelo permite una contratación rápida, sin oferta pública previa, y habilita a los ayuntamientos a establecer sus propios criterios de selección.
El proceso de selección, según consta en el decreto oficial de convocatoria, se amparó en un procedimiento de urgencia justificado por una subvención pública del SEPE para fomentar el empleo local. Este modelo permite una contratación rápida, sin oferta pública previa, y habilita a los ayuntamientos a establecer sus propios criterios de selección.
¿Un caso aislado?
Este episodio no es una excepción. En Las Torres de Cotillas la sospecha de enchufismo se ha institucionalizado. El actual alcalde, Pedro José Noguera, también del Partido Popular, ha protagonizado uno de los procesos más polémicos del último año: su nombramiento como Director de la Oficina Jurídico-Económica del Instituto de Turismo de la Región de Murcia (ITREM).
La historia, resumida, suena familiar:
- Noguera se presenta a una oposición con más de 100 temas,
- Con solo dos meses de preparación entre la convocatoria (noviembre de 2024) y el examen,
- Y obtiene 96 puntos sobre 100 en la prueba de conocimientos,
- Muy por delante del segundo aspirante, que se quedó en 40,80 puntos.
Además, la prueba no incluía contenido económico, pese a tratarse de una plaza jurídico-económica. El sindicato CCOO denunció públicamente una posible filtración del examen, señalando que el proceso se diseñó a medida y a contrarreloj.
En la fase global, el actual alcalde obtuvo una nota de 57,6 sobre 60, frente a un 40,8 de su inmediato perseguidor. Otra vez, una puntuación desorbitada, un temario sospechosamente dirigido y una ejecución exprés. Un patrón.
¿Casualidades? Ninguna
En este contexto, el fichaje de la sobrina de “Paco el Lámparas” no parece una anécdota, sino parte del sistema. La puntuación inflada en entrevistas personales se ha convertido en la herramienta perfecta para que determinados perfiles obtengan plazas públicas. Y todo dentro de la ley, pero en contra del espíritu de la igualdad de oportunidades.
Por si fuera poco, la beneficiaria de esta plaza ya había sido becaria en El Pozo, un entorno con conocidas conexiones con estructuras de poder locales.
¿Y ahora qué?
Lo mínimo que se exige en cualquier proceso público es transparencia, igualdad de oportunidades y mérito. Pero cuando una joven con la puntuación más baja en formación y titulación logra la plaza gracias a una entrevista impecable, frente a un tribunal afín, las dudas son más que razonables.
Y si, además, quien lidera el municipio ha protagonizado un escándalo similar a nivel regional, el mensaje que se lanza es demoledor: aquí no gana el mejor, gana el que tiene conexiones políticas o familiares.
El Psoe exige explicaciones
El grupo socialista, de quien ha partido la denuncia en redes sociales, exige al equipo de gobierno explicaciones públicas inmediatas, así como una revisión profunda de los criterios de selección utilizados en los procesos de contratación municipal. Además, reclaman que se garantice en el futuro un sistema basado en la igualdad de oportunidades, el mérito y la transparencia, para evitar que la administración pública se convierta en un cortijo al servicio de intereses particulares.